domingo, 30 de marzo de 2008

Rugby


Se cuenta que, a pesar de muchos otros antecedentes históricos, el Rugby fue inventado en 1823 por un estudiante de Inglaterra, William Webb Ellis, de la Rugby School. El juego surgió cuando William Ellis hizo trampas en el fútbol rudimentario que estaban jugando, y tomó la pelota con las manos. Vaya saberse que pasó por la cabeza del joven estudiante cuando recibió la pelota y la tomó con sus manos, lo que únicamente estaba permitido para dejarla caer y patearla hacia adelante, para correr luego llevándola con los pies rumbo a la meta contraria.

En aquel partido Ellis no la soltó. La aferró bien con sus manos, la apretó contra su pecho y corrió hacia la meta rival, lo que estaba prohibido, ante el asombro y sorpresa de sus atónitos compañeros y rivales que a nada atinaron, pese a la evidente transgresión. Nadie, tal vez incluido él, supo por qué lo hizo. Pero nadie protestó por no haber cumplido con las reglas tradicionales. No sólo nadie protestó sino que muy pronto tuvo entusiastas imitadores.

Esto ocurrió a pocos kilómetros de Straford on Avon, en el condado de Warwicks, Inglaterra. Allí donde se encuentra la escuela pública, del pueblo de Rugby, el colegio de Rugby, fundado en 1567. Hoy en día, a un costado de su gran campo deportivo, lógicamente integrado por dos excelentes canchas de rugby, en un lugar preferente y bien visible se encuentra una placa de mármol que dice:

"Esta lápida conmemora la hazaña de William Webb Ellis, quien haciendo gala de una gran desenvoltura hacia las reglas del fútbol que en aquellos tiempos se jugaba, corrió por primera vez con la pelota entre las manos, dando así origen al hecho diferencial del juego de rugby .A.D. 1823".

Y es que, a veces, conviene saltarse las reglas establecidas. A fines del Siglo XIX se estableció el Torneo de las Cinco Naciones: Escocia, Irlanda, Inglaterra, Gales y Francia y, desde el año 2000, Torneo de las 6 Naciones, con Italia. Si la historia militar y las grandes batallas bien nos pueden proporcionar muchas lecciones, las modernas "batallas" que se representan durante estos partidos también nos dejan sanas conclusiones, comenzando por la del célebre "Tercer Tiempo", cuando los jugadores, al acabar el partido y dejando a un lado la rivalidad, se van a tomar todos juntos unas buenas pintas de cerveza. Tras 3 siglos y 137 años de historia, muchas otras anécdotas se pueden contar. Para saber algunas os dejo este vínculo:

http://www.marca.com/rugby/2008/6naciones/curiosidades.html

sábado, 29 de marzo de 2008

Cracovia

Acabo de estar en Polonia. Día y medio en Varsovia y tres en Cracovia más otro para visitar los campos de concentración de Auschwitz y Bikernau. Me han encantado todos los sitios pero, si tuviera que escoger, me quedaría con Cracovia. Hay ciudades con un trazado medieval que conservan y que son realmente mágicas y amables. Salamanca, Santiago de Compostela, Praga, Brujas y, desde luego, entre otras muchas, Cracovia.

La plaza del mercado, una de las más grandes de Europa justifica la visita a la ciudad. Aparte, el castillo y la colina Wawel, multitud de iglesias y edifcios históricos, calles peatonales, la barbacana y las murallas defensivas, los paseos por el río Vístula o el barrio judío...

En Cracovia, de ambiente universitario, se puede vivir de día y de noche. Un erasmus allí debe ser aboslutamente recomendable y para comer, pierogis, buenísimos, en cualquier restaurante de la misma plaza. Cada hora se escucha el toque del reloj de la Iglesia de Santa María que también se encuentra en la plaza y que es un homenaje a un campanero que murió en acto de servicio. Os recomiendo también la comida de los puestos que hay en la plaza del mercado.

domingo, 16 de marzo de 2008

Una historia


Esta semana me contaron la siguiente historia:

Érase una vez una carrera de ranas. El objetivo era alcanzar lo más alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud de espectadores. Mucha gente que había venido para apoyar y animarlas. Comenzó la competición. Sin embargo, pronto los espectadores vieron que las ranas no podían alcanzar la cima de aquella torre, lo más que se oía era: “¡Qué pena!, esas ranas no van a lograr, no van a poder…”. Y las ranas comenzaron a desistir. Pero había una que persistía y continuaba la subida en busca del logro… La multitud continuaba gritando: “¡Qué pena! ¡Ustedes no van a conseguir! No van a poder…”. Y las ranas estaban exactamente desistiendo, una por una… menos aquella rana que continuaba tranquila y cada vez más segura. Ya al final de la competencia, todas desistieron, menos ella. La curiosidad se apoderó de todos. Querían saber lo que había ocurrido… Y cuándo fueron a preguntarle a la rana cómo lo había conseguido, cómo logró hacer la prueba, fue cuándo descubrieron que ¡ERA SORDA!.


No permitas que nadie arruine tus esperanzas por medio de sus palabras.

domingo, 9 de marzo de 2008

Ni juicios ni prejuicios

Esta semana recibí un correo electrónico en el que me mostraban diversos anuncios publicitarios de Ameriquest, una compañía norteamericana de créditos hipotecarios. En ellos, se reflejaban diversas situaciones de la vida cotidiana que, tras complicarse tontamente, daban lugar a enredos de dudosa explicación. El lema "No juzgues rápido, nosotros no lo haremos" me da que pensar que somos muy aficionados a juzgarnos rápidamente sin entrar a valorar el por qué actuamos de una determinada manera.

Cuando nos logramos colocar en el papel del otro, logramos entender sus motivaciones, actuaciones e intenciones y muy pocas veces las personas escapamos a las reglas de la lógica, las reglas de, al menos, una lógica personal resultado de la enseñanza recibida, la personalidad formada a lo largo de los años y las circunstancias que nos acontecen en cada momento. No juzguéis mis queridos monos sin saber el por qué. Cuando así lo hagáis, generalmente en la mayoría de los casos no llegaréis a juzgar, sino que entenderéis lo que antes no alcanzábais a comprender y, si aún y con todo eso, la realidad ante las que estéis es merecedora de un juicio, éste que sea benévolo. Os dejo con tres de los anuncios de esta campaña publicitaria.

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domingo, 2 de marzo de 2008

Robert Houdin


Jean-Eugène Robert nació el 7 de diciembre de 1805 en Blois, Francia. Utilizaba la última tecnología de la época para sus trucos y su influencia en la magia moderna no siempre es suficientemente reconocida. Cuando tenía 25 años de edad, se casó con Cécile-Eglantine Houdin y tomó su apellido por lo que se transformó en Robert Houdin. El nombre era muy popular, una generación mas tarde un joven americano llamado Eric Weiss tomó el nombre de su héroe y lo transformó en “Houdini”.

A los veinte años, Robert era aprendiz de relojero y le enseñaban la importancia de la lectura para su labor. Houdin fue a una librería y adquirió el “Traité d’Horlogerie” (tratado de relojería) de Berthoud. En su afán de vender, la vendedora de la librería le vendió por equivocación otro libro. Houdin se sorprendió al darse cuenta que el título era “Enciclopedia de divertimentos científicos”. Esta obra tenía en su interior técnicas básicas de magia e ilusionismo como trucos de cartas, cómo arrancarle la cabeza a una paloma y devolverla a la vida, etc… En sus memorias, Houdin dice que el error de la bibliotecaria le causó “el encuentro con el motivo de regocijo de toda su vida”.

Fascinado por los misterios que encontró totalmente explicados en esa obra, revolucionó el mundo de la magia, inventando efectos y automatismos ingeniosísimos y aún hoy en día plenamente vigentes. Y todo ello, porque se le vendió un manual equivocado. Realmente hay accidentes afortunados. "El ilusionista", os recomiendo esa película a quienes quieran ver cómo fueron los inicios de la magia moderna.

sábado, 1 de marzo de 2008

29 febrero 2008

Ayer fue 29 de febrero de 2008, una fecha extraña, irreal, inexistente salvo cada cuatro años. Ayer 29 de febrero se me ocurrió que nos pensamos con tiempo, nos pensamos fuertes, pero somos mortales y frágiles.

Se me ocurrió que el tiempo que no usamos se escurre entre las manos y que las cosas que podían haber sucedido realmente no lo han hecho, ¿qué ocurre con ellas?. Nos pensamos con tiempo. Sin embargo, todo tiene un coste, si decidimos hacer algo dejamos de hacer otra cosa, si decidimos no ir a un sitio para ir a otro, no sabremos qué cosas nos podrían haber sucedido de haber decidido ir al primer destino. Nos pensamos con tiempo. Cuántas veces nos oímos decir que cuando tenga tiempo o cuando me jubile voy a hacer, voy a ir, voy a ... sabedores de que lo único que nos deja ese tipo de intenciones son ilusiones y esperanzas porque sólo sabemos lo que podemos hacer ahora, en este instante, ya, justo y precisamente en este momento... Nos pensamos con tiempo pero eso no nos debe servir como angustia sino como un recordatorio de que hay muchas cosas que hacer en la vida. Nos pensamos con tienpo y no lo tenemos pero tampoco se preocupen, todo esto lo pensé ayer, 29 de febrero de 2008, un día que no existió salvo cada cuatro años.