domingo, 9 de agosto de 2026
Ana Sánchez Lorente
domingo, 2 de agosto de 2026
TIEMPO
Es lo único que ella pide. Tiene 50 años, siempre sonríe, se desvive por los demás y, en especial, por sus tres hijos. Piensa que el mundo lo gobierna el amor y que si ella ama a los demás, entonces vivirá bien el tiempo que le sea dado.
No pide que le quiten los dolores, no se queja. Si acaso pide solo dormir por las noches un poco sin dolor. Ella lo único que quiere es tiempo, tener más, para vivir con los suyos, para dejarles cuidados y preparados para la vida. Vive día a día, minuto a minuto, segundo a segundo, no piensa en cómo serán sus nietos ni en cómo será la vida de sus hijos, pensar en ello sería demasiado doloroso. Sobrevive y lucha, con sus lagunas y olvidos, con su alegría y amor.
No sabe cuánto más podrá estirar el tiempo, qué momentos se podrá llevar con ella, no le preocupa el futuro que trata de ganar cada día sabiendo que el tiempo vuela y ya lleva unos cuantos años de propina. Confía. Espera. Gana.
Habla sin tapujos de sus problemas y de sus preocupaciones, sus hijos y el no dejarles demasiado pronto. Es ejemplar aunque ella dice no. Es demasiado duro lo que le ha tocado vivir y lo acepta, aunque sea duro, sin ayuda psicológica pero con ayuda de sus valores y creencias, con amor por encima de todo.
Estos últimos días disfrutó de viajar, más recuerdos, más experiencias, con muy poca ambición pero con muchísima emoción. La alegría es lo que le queda cuando ha perdido tanto. Alegría trufada de dolor pero, sobre todo, de mucho amor. Dos años más son los que han pasado, noviembre ya está aquí, tras el verano, seguimos viviendo... Gracias por estos tres días en Londres y por hacernos vivir 72 horas como si fuéramos eternos.
domingo, 8 de marzo de 2026
Ø
Calma. No corras. Para. Silencio. Apaga tu cabeza. En la quietud de tu casa, en no hacer nada más que algo rutinario, sin atender absolutamente a nada que no sea esa tarea, surge un espacio de silencio, libre de ruido, un espacio que se puede tocar y llenar de concentración y quietud. Hace falta hacer las cosas despacio. No voy a tener éxito, voy a llegar tarde, pero lo voy a hacer bien y sobre todo, tranquilamente, o viceversa, lo haré tranquilamente y por eso lo haré muy bien.
Ø en danés significa isla. Y eso es precisamente lo que busco, ir a mi isla, aislarme, concentrarme, dejar el ruido externo e interno fuera, centrarme en lo que hago ahora, en cómo lo hago, en los detalles y en los matices. No voy a tener éxito, voy a llegar tarde pero eso es precisamente lo que busco si lo que hago lo quiero hacer bien.
Me llamo Vilhelm Hammershøi y nunca tuve éxito. Fui pintor en la era del impresionismo, del nacimiento del cubismo y de las vanguardias de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Ellos fueron más rápidos, yo solo quería pintar la luz, los detalles, la vida normal, diaria, con calma, con pausa, con silencio... No viajé, nací, viví y morí en Copenhague, donde pinté. Me perdí Francia y los impresionistas, París y el cubismo, no tenía tiempo para tanto ruido y para todo lo mucho que tenía que hacer, grabando el silencio, la nada, el lento pasar del único tiempo vivido.
Seguro que el tiempo me pondrá en mi lugar, aunque no tenga éxito. Si me quieren ver, vayan al Museo Thyssen de Madrid hasta el 31 de mayo, hay tiempo, no corran.
domingo, 1 de marzo de 2026
Vuelvo a Londres
Londres, 25 de agosto de 2021,
Tras 9 años en Madrid, de la forma más sorpresiva del mundo vuelvo a Londres. El 19 de agosto de 2008 me embarqué en un vuelo de insospechadas consecuencias a Londres, solo y con innumerables incertidumbres. Dentro de 30 años, esa decisión aún tendrá consecuencias que a día de hoy ni imagino. No haber ido, habría traído otras innumerables e insospechadas consecuencias. Regresé a Madrid en el 2012 y, ahora, 9 años después regreso a Londres, acompañado de mi familia y con muchas más dudas. El vértigo sigue existiendo. Sé que conozco Londres, sé que siempre me encontré bien aquí pero ya no vivo por mi sino por otros y me cargo con otras incertidumbres porque ha sido insospechado volver a Londres.
Londres me vuelve a dar miedo. Me descubro siendo otro muy diferente al que fue por primera vez, me descubro con otros miedos e inseguridades, muy diferentes o, quizás, sean los mismos que nunca logré superar. Quizás es que debo volver a Londres para seguir superándolos, quizás sea Londres mi Ítaca personal pero el caso es que vuelvo al lugar del que una vez no me quise marchar y al que regreso con miedos al no querer irme de mi casa.
Vuelvo a Londres, a mi casa con pena de dejar la otra. Lo que no saben ustedes es que esto lo empecé a escribir el día que me venía a Londres como motivación para retomar mi blog pero que acabo este escrito en 2026, cuando me toca volver a mi querido Madrid... sin querer irme de Londres.
domingo, 22 de febrero de 2026
Del médico, la risa y otras curas sin solución
El otro día fui al médico. Era un señor mayor, descreído o más bien tan consciente de su profesión y del hecho de que la ciencia a la que se dedica siempre será derrotada que atendía sin papeles, sentado relajadamente pero atento a lo que le contaba.
Era un médico del aparado digestivo y, como tal, prestaba atención a las cosas rutinarias, lo que tiene mérito después de tanto paciente, tanta enfermedad, real o no, y tantas consultas sin solución. Tenía ciertamente un aire despreocupado, cercano a la jubilación, daba la sensación de que nada era muy importante y quizás, precisamente por ello, escuchaba despreocupadamente.
Al acabar mi relato le dije, "...y todo esto es lo que me pasa pero vamos que, por lo demás, yo me encuentro perfectamente y no me pasa nada más". Y fue allí donde estalló la risa del médico. "¿Le parece poco?", me dijo, "bueno menos mal que se lo toma usted así...", me dijo.
Me dio que pensar. Lo primero el instinto de supervivencia que tenemos y que nos hace pensar que no tenemos nada grave. Por otro lado, la falta de solución que tenemos aunque pensamos que la tengamos y lo tercero, cómo la risa y el humor nos ayuda siempre y en todo momento, quizás esa sea la solución porque el caso es que los dos nos sonreímos, descubriéndonos en el optimismo de no considerarnos muy importantes y que, "por lo demás, no me pasa nada más".
Marché con la prescripción para hacerme más pruebas médicas y con la pesadez de tener que hacerme más pruebas y la carga burocrática que ello implica. Qué rápido se mete uno en la rutina, en las quejas porque como uno está bien y no le pasa nada, pues no se detiene y empieza a pensar en pedir la cita o en la reunión de trabajo que por la tarde tienes y todo ello sin estar agradecido de que "por lo demás, no me pasa nada más".
Qué inconscientes somos de nuestra propia mortalidad, qué indiferentes a la muerte de los demás, qué falta de atención al paso del tiempo. De 30.000 o 40.000 millones de seres humanos que han existido a lo largo de la Historia, sólo estamos vivos unos 8.000, estamos bien, ya casi ha pasado febrero de 2026...
domingo, 15 de febrero de 2026
Eterno retorno
Con la edad uno aprende que todo lo que ha sucedido ya ha sucedido antes y que desde los romanos no hay nada nuevo bajo el sol. Por eso, con la edad, uno se aburre más pero también es más sabio. Por eso, todas las generaciones piensan que ahora ya no es como antes, que menudo futuro nos espera o que la generación posterior está mucho menos preparada o es mucho peor...
Muchas novelas, libros, películas, canciones abundan en este tema pero ¿saben ustedes por qué esto es así? Hoy me ha dado por pensar la causa, el por qué y en realidad he comenzado a pensar que da igual donde nazcas, cómo seas o cuáles sean tus circunstancias. Ello no cambiará tus anhelos, tus deseos y ambiciones, tus metas. Desde que nacemos, el ser humano siempre ha tenido que resolver los mismos problemas, retos, batallas y desvelos.
Cuando uno nace, lo primero que precisa es un entorno seguro, con calor y agua, con alimentos y amor. Poco más aunque eso ya sea mucho, en función de en qué parte del mundo estés... Muchos son los que ya nacen sin eso pero quienes sí cuentan con eso, para ellos, se abrirán nuevos escenarios, nuevas fronteras y proyectos que abordar, retos centrados básicamente en contar con... un entorno seguro, con calor y agua, con alimentos y amor.
Una vez conseguidos esos escenarios, deberemos seguir luchando en la vida por obtener... un entorno seguro, con calor y agua, con alimentos y amor. Abraham Maslow ideó una pirámide jerárquica de necesidades que guiaban la motivación humana, una vez conseguido un nivel el ser humano se centraba en el siguiente nivel de necesidades. Menudo impostor, el ser humano, desde que nace hasta que muere persigue desarrollarse en... un entorno seguro, con calor y agua, con alimentos y amor. Lo que nos distingue de los animales es nada porque ni siquiera tenemos claro que estos objetivos en la vida se conseguirían de manera mucho más sencilla si colaboráramos y no compitiéramos por tener más seguridad, más calor, más agua o más amor; si la solidaridad nos hiciera comprender lo frágil que es la vida y que esto, desde que el mundo es el mundo, siempre ha enfrentado al ser humano, desde diversas circunstancias o contextos, con mejores o peores herramientas o tecnologías, a los mismos problemas.
Immanuel Kant, uno de los filósofos más influyentes de la era moderna, propuso que la razón humana está inevitablemente preocupada por problemas fundamentales que, aunque no puede abandonar, tampoco puede resolver completamente. Kant explora los límites y capacidades de la razón humana, los mismos límites que tuvieron que asumir los dinosaurios o la estrella gigante de mar, un entorno seguro, calor y agua, con alimentos y amor.
domingo, 24 de noviembre de 2024
Steve Jobs nunca conoció Conil de la Frontera
Enero de 2016, comienzo de un nuevo año, es increible cómo van cayendo los años, como hojas de un árbol, como pelos de la cabeza, poco a poco, inexorablemente, 2016, una vez más. Cádiz siempre me ha parecido un lugar especial y más aún la playa de la Barrosa, enero de 2016.
"¿Por qué no vais a comer al club naútico de Conil de la Frontera?", nos dijo alguien y allí que nos fuimos, cerca de un bosque de anclas y de un faro fronterizo, un sitio no fácil de encontrar pero al que merece la pena llegar.
Caballa de atún, pescado según el arte de la almadraba, 12 euros y Steve Jobs nunca estuvo aquí. Por un momento, lo tuve todo, sentado a una mesa comiendo con personas queridas, el sol entrando ligeramente por el ventanal de la terraza que daba a un puerto en calma y Steve Jobs nunca estuvo aquí.
Por un momento, el mundo me pareció un lugar perfecto. Es cierto que Steve Jobs fue un triunfador, un revolucionario, entiéndanme bien, no desdeño sus méritos ni logros pero por 23 euros reuní todo lo necesario para ser feliz.
Cierto es que el bueno de Steve Jobs dedicó su vida a cambiar la de los demás, cierto es que encontró una pasión a la que dedicar su vida pero no sé bien qué sacó en claro de todo ello y mientras la vida pasa, caen las hojas del calendario, como hojas de un árbol o pelos de la cabeza, pasan los días uno tras otro sin solución de continuidad. Cierto es que hay que tener un propósito en la vida, un objetivo por el que luchar, cierto es que no hay que relajarse pero la vida se nos va, y debemos disfrutar de ella. ¿Cabe despistarse un segundo del proyecto, apartarse del éxito por disfrutar de una fresca caballa de atún?. ¿Cabe apreciar un vino blanco con tomate y un buen aceite y un trozo de pan?
domingo, 30 de agosto de 2015
¿Y si todo fuera mero azar?
domingo, 22 de marzo de 2015
Del primer día de guardería y otras crisis
domingo, 8 de marzo de 2015
Tus miedos te temen
domingo, 13 de julio de 2014
La educación prohibida
domingo, 29 de junio de 2014
Del efecto Zeigarnik y otras eficacias.
También es por ello que estamos enganchados a las series de TV y que un "continuará" haga que no nos olvidemos en toda la semana de que tenemos una cita pendiente con el próximo capítulo. Todo esto lo descubrió en 1927 una psicóloga rusa, Bluma Zeigarnik, quien constató que, al acabar la tarea, ésta se nos olvidaba fácilmente.
¿Y por qué les cuento todo esto?. Primero porque esta semana se me ha ocurrido que ese mensaje que tanto me gusta del "hay que hacer" es más cierto que nunca. Sólo cuando uno se atreve a hacer algo, cuando pasa del campo teórico al práctico, por más inexperiencia que tenga, logrará cumplir con sus objetivos y metas.
Gracias al efecto Zeigarnik, cuando uno comienza algo, está orientado a terminarlo. Una buena noticia, estamos cerca de nuestros objetivos si nos atrevemos a abordarlos. Sin embargo, como todo consejo barato de autoayuda, tiene su reverso tenebroso. ¿Es bueno acabar todo lo que se comienza?. ¿Resulta positivo ser tan eficaz?. El efecto Zeigarnik es una gran enemigo de la creatividad.
Pablo Picasso hizo más de 40 bocetos para el Guernica. García Márquez era obsesivo en las correcciones de sus obras y cada vez que las releía quería matizar algo, cambiarlo, nunca acababa sus obras. Antonio López ha sido duramente criticado por un retrato sin fin del que fuera Rey de España, Juan Carlos I. Lo comenzó hace 17 años y aún no ha acabado a diferencia del reinado del rey retratado. Patrimonio Nacional ha conminado al pintor a acabar el cuadro, a que cumpla con el contrato que firmó y yo, como jurista de formación, me digo, déjenle crear, tranquilos, por favor. Me parece que el bueno de Antonio López está en un proceso de búsqueda, es capaz de controlar su mente para no de abalanzarse en aras de un cumplimiento, un éxito fugaz, uno más.
Necesitamos tiempo para hacer las cosas bien, y no simplemente para cumplir. Precisamos reflexión, espacio para que maduren nuestros mejores éxitos, las soluciones más brillantes y creativas. Zeigarnik, hágame caso, y sepa incubar, concédase un café. Para algunos será vaguería pero para mi es necesario ser lento.
Ya ven, mis queridos monos del Senegal, esta semana me debato entre la eficacia y la creatividad, entre la reflexión y la puntualidad, el cumplimiento y la calidad, y no logro quedarme con una sola opción. Continuará...
domingo, 27 de abril de 2014
Canadá sin carteros
domingo, 6 de abril de 2014
Mientras el tiempo pasa...
domingo, 22 de diciembre de 2013
¿Cuántos hombres buenos hay?.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Una vida bien vivida
domingo, 1 de diciembre de 2013
Tu pasado da risa
domingo, 10 de noviembre de 2013
Lo que he visto y he aprehendido
domingo, 3 de noviembre de 2013
1976
domingo, 3 de marzo de 2013
Es muy fácil no llevar la vida que quieres.
domingo, 20 de enero de 2013
En la semana
domingo, 13 de enero de 2013
Carta de mi futuro
Querido Pedja,
Me pides que sea previsible pero me temo que eso es algo que no está en mi mano. Yo soy muy previsible. Te recuerdo que no soy yo el imprevisible sino la muerte por lo que te recomiendo que andes bien atento y espabiles. De todos modos, reflexiona un poco. Si pudieras prever el futuro la vida sería muy aburrida porque te relacionarías conmigo como te relacionas con tu pasado, amablemente, sin emoción, con nostalgia quizás pero sin pasión.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Carta a mi futuro
Querido futuro,
domingo, 9 de diciembre de 2012
12.525510204082%
domingo, 2 de diciembre de 2012
Rutina o rutinario
domingo, 25 de noviembre de 2012
¿En qué momento se ensució todo?
domingo, 18 de noviembre de 2012
No me quería ir de donde no quiero regresar.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Ausencias
domingo, 6 de mayo de 2012
El porqué soy de Estudiantes.
domingo, 25 de marzo de 2012
Zugzwang
domingo, 18 de marzo de 2012
Ya tengo el iphone 4S.
domingo, 11 de marzo de 2012
Las alternativas al big bang
domingo, 12 de febrero de 2012
De superhéroes y de sus achaques.
domingo, 5 de febrero de 2012
soledades plurales
domingo, 22 de enero de 2012
Querido Stephen Hawking
En cualquier caso, últimamente he oído que también afirmas que lo peor que le puede pasar al ser humano es encontrarse con vida inteligente de otros planetas. Resulta que si vinieran a la Tierra otras civilizaciones, sospechas que ocurriría lo mismo que ocurrió cuando el hombre blanco llegó a América. Se cree el ladrón que son todos de su misma condición te podría decir pero no me planteo discutir contigo, si te he escrito esta carta es simplemente para desearte un feliz cumpleaños. 70 ya, cuando solo te daban tres años de vida... hace casi 50 años. Otro de los muchos misterios que aún le quedan a la ciencia por desentrañar... mira qué es imperfecto este universo pero coincidirás conmigo en lo muy divertido, apasionante e ingrávido que es. Felices 70 y enhorabuena.





