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domingo, 25 de noviembre de 2012

¿En qué momento se ensució todo?

¿En qué momento se ensució todo?. ¿Cuándo empezaron a fallar las soluciones que habíamos pensado?. ¿Por qué los sistemas de poder que creamos nos abandonaron?. Está bien, no hay que fijarse en las cosas negativas, pero ¿cuándo fue que empezamos a confiar en un sistema de sociedad humano y, en consecuencia, pleno de fallos?. 

¿Cuándo fue que nos olvidamos de ser un poco ricos todos o, al menos, de no abandonar a nadie, para establcer relaciones de jerarquía y poder?. ¿Por qué fue que empezamos a valorar el bienestar económicamente y no desde otras múltiples perspectivas?.  Está bien está bien, no seguiré por este camino pero ¿cuándo fue que se nos olvidó vivir y empezamos a sobrevivir, a emplear el tiempo en trabajos carentes de sentido?. Tal vez no todo sea así, tal vez, no solo seamos chimpancés en busca de nuestro propio bien, quizás tengamos algún bonobo entre nosotros que poco a poco vaya calando en todos para conseguir una sociedad mejor.

Ya ven ahora no me entienden, paso de criticarlo todo a hablarles de clases de monos. Para que me entiendan, los bonobos son una clase de monos que han establecido una sociedad basada en la paz, en valores femeninos de cooperación más que en los masculinos de competición y que resuelven los problemas a través del juego, el sexo y el sentido del humor. Mientras, los chimpancés se gobiernan por medio de relaciones de poder, conflicto y competencia. Ustedes eligen, yo me quedo con los bonobos... pero no dejen de ver el programa de Punset de esta semana:


domingo, 14 de noviembre de 2010

Ya sé lo que ha ocurrido.

El 11 de noviembre de 1989 caía el Muro de Berlín. EE. UU., que parecía que se quedaba con el poder hegemónico en el contexto internacional, siguió metiéndose en conflictos bélicos que les debilitaban si que cayeran en la cuenta de ello. Desde los años 50, ha caído en numerosas trampas, Corea, Vietnam, Irak por dos veces.... Y llegó el 2000 y con el nuevo milenio una crisis económica; explotaba la primera burbuja. El 11 de septiembre de 2001 empezaba el siglo XXI si bien el siglo XX había terminado 12 años antes. Y en 2008 la segunda crisis económica, ésta de magnitud histórica. China e India ven crecer sus economías a tasas del 9 y del 10%. El FMI se reforma, el G-8 pasa a ser el G-20, hay que dar cabida a las llamadas economías emergentes. Viene la guerra de las divisas y sigo sin entender por qué no hay una única moneda mundial, con lo cómodo que es para viajar y hacer negocios.

Europa se queda atrás, EE. UU. también. La innovación y las ideas vienen de Oriente, el ahorro, las inversiones y el comercio también. Así fue siempre en la Historia, salvo en los últimos 200  años. En Madrid comienzan a abrir "Mulayas",  tiendas de ropa barata. Los inmigrantes chinos se quedan con todos los locales, pagan al contado. Repsol presenta resultados esta semana, gana un 45% más, el paro sigue en niveles del 20% en España. "El problema de la crisis es..." le oigo decir a un señor en un restaurante. No sé bien el problema de la crisis pero el hecho es que él está cenando en un restaurante. Son otros los que sufren la crisis. Cada vez me para más gente por la calle a pedirme dinero. 

Ha cambiado el mundo pero EE. UU. aún no se ha enterado. China es el futuro, Brasil e India le siguen de cerca pero en esos tres países aún hay unas diferencias sociales y unos niveles de pobreza que serían impensables que existieran de forma generalizada en países europeos. Ha cambiado el mundo sí pero no la economía. Seguimos en un sistema en el que hay que crecer para que las cosas vayan bien, pero en realidad estamos en un juego de suma cero, para que unos ganen los otros tienen que perder.  No hay ningún economista que proponga una nueva forma de medir las cosas, no sólo el crecer por crecer. Ya no podemos comprar más coches, ¿cómo seguir vendiendo coches?. ¿Cómo poder hacer para crecer infinita y eternamente?. 

Es imposible, la tercera crisis ya ha comenzado a producirse, en realidad es la enésima, y es necesaria para que luego vengan años de crecimiento... ficticio. Ignoro si la próxima crisis será en el sector de las nuevas tecnologías, una crisis financiera o la de las energías alternativas pero es imposible crecer siempre más que el año anterior. Las vacas se vuelven locas, pero también son más baratas. El Banco de Santander bate las previsiones de los expertos, gana 8943 millones de euros gracias a su negocio en Brasil y Reino Unido, y eso es un mal año, yo lo calificaría de otra forma pero bueno yo no sé mucho de economía.  En Bhutan han dejado de medir la economía por el PIB, ahora han optado por el índice de felicidad nacional bruta.  No sé mucho de economía, les repito, pero mi instinto me dice que por ahí van los tiros...

domingo, 9 de mayo de 2010

De las tristezas malignas y los optimismos atávicos.

El hombre es el único animal con la capacidad de fastidiarse la vida. El ejemplo es bien claro. En la jungla, cuando una manada de leones hambrientos persigue a las gacelas y caza a una y la devora, el resto de las gacelas se para, vuelve a comer, a jugar, a la vida normal y se le olvida que vive en un entorno amenazante, inseguro e incierto.

El hombre, en el mismo caso, una vez cazado un hombre por los leones, sigue corriendo, muerto de miedo, se pertrecha de armas  y sigue huyendo de esos leones por si acaso vuelven a tener hambre, pasa noches en vela no vaya a ser que los leones quieran cenar. El hombre es el único animal con capacidad de fastidiarse la vida y de tener un 90% de preocupaciones que realmente no llegarán a darse en su vida. 

Vengo en el tren de camino del aeropuerto y comienzo a hablar con un argentino sobre la crisis económica. Le digo: "La Argentina ya no está tan mal, empezó a recuperarse, es un país rico, podrá salir". El argentino en cuestión me contesta: "Vos, no te engañés, la gente se acostumbró a estar mal, llevamos ya 10 años de crisis, por eso estamos mejor que acá, en Europa, estamos acostumbrados...". "Sí y como hay un punto en el que a peor no se puede ir...", le respondo. Y es entonces cuando me da una de las mejores lecciones que sobre economía he recibido: "Vos no te engañés", me repite, "sieeeeeeeeeempre se puede ir a peor...", la genialidad argentina en estado puro.
Hablamos hoy de la tristeza maligna, la que nos hace estar en guardia, preocupados, con presión. Al fin y al cabo, la superviviencia es un tema muy duro, más aún cuando el talento no asegura el éxito ni el éxito la felicidad. Muchas situaciones de éxito profesional no se traducen en éxito personal y a la viceversa también. No se puede tener todo en esta vida. La tristeza maligna, el pesimismo, bien encauzados no tienen por que ser negativos.

Frente a ellos, con todo, si miramos la historia de la evolución, la historia del hombre, ésta siempre ha venido presidida por una característica, nuestro optimismo, un optimismo atávico, un destino, una convicción de que íbamos a mejor. Sabiendo que vamos a morir, ¿qué nos impulsa a inventar el tornillo, el botón, a dominar el fuego, a inventar ordenadores, coches, aviones y un sinfin de comodidades?. 

Las cosas han sido tan duras, es tan difícil sobrevivir que o pensamos que somos capaces o nos hundimos, pensamos que el pasado fue mejor y que el futuro será más fácil que ahora, porque si no somos optimistas morimos ya. Hablamos hoy también del optimismo atávico, el que nos hace agarrarnos a la vida y crecer tanto que hemos sido capaces de llegar a la luna a pesar de que, cuando uno menos se lo espera, un volcán no le deja llegar a Santander. Si uno no es optimista, ¿cómo soportar un fracaso amoroso?. ¿Cómo vivir en un mundo con tanta hambre y tanta violencia?. ¿Como dar por rutinaria una tarde en el cine o una cena con amigos?. Somos grandes optimistas, ignorantes e inconscientes optimistas ajenos a la realidad y por eso mismo, sanos y salvo en esto del sobrevivir.

Mis queridos monos del Senegal, mezclen lo mejor del optimismo atávico con lo peor de la tristeza maligna, encuentren su punto medio y si ven leones hambrientos, !CORRANNNNNNNN¡.

martes, 6 de octubre de 2009

No se tome muy en serio (II)

¿Es la evolución rigurosa? ¿Disciplinada? ¿Es la evolución algo lógico e inteligente? ¿Que responde a un plan trazado, a un diseñador inteligente? O, por el contrario, ¿es fruto del azar, de la casualidad?. No lo sabemos, lo que sí se puede decir es que la evolución es eficaz pero nada más que eso y para ser eficaz, como algunos buenos jefes me han enseñado, algunas veces hay que ser chapuzas. Somos imperfectos, así que no se tome tan en serio, y mucho menos tome tan en serio sus problemas.

La Naturaleza, al igual que nosotros, hace chapuzas para poder ser eficaz. No parte de cero para hallar soluciones sino que aprovecha los elementos que tiene y reutiliza recursos para ir adaptándose a los cambios. Esos apaños, esas chapuzas a veces funcionan increíblemente bien pero en otras ocasiones presentan problemas. Nosotros mismos somos una pura imperfección así que, le insisto, no se tome tan en serio. Ejemplos de nuestras imperfecciones:

1.- Nuestro propio envoltorio. La piel, delicada, sujeta a quemaduras del sol, cortes, picaduras...

2.- El ojo humano, capaz de distinguir fotones, paisajes y colores. El ojo, una increible maquinaria que  viene equipado de serie con un punto ciego que hace que sean precisos dos ojos para poder verlo todo.

3.- Nuestra laringe que ha evolucionado hasta permitirnos hablar lo que ha provocado que también seamos los únicos seres que podemos atragantarnos. Pero bueno, a pesar de que nos atragantamos, hemos podido tener un lenguaje, lleno de equívocos, con dobles sentidos y que muchas veces nos lleva a creer que entendemos lo que la otra persona nos está diciendo aunque no tenga nada que ver con lo que, en realidad, la otra persona nos quiere comunicar y es que el espía disparó al policía con el revólver... ¿Qué signifca esa frase? ¿Que el espía disparó con un revólver al policía o que disparó al policía que tenía un revólver?. El lenguaje es un desastre como herramienta para poder comunicarnos, por ahí se pueden explicar rupturas de parejas, negocios fallidos o viajes frustrados. Otro apaño.

4.- La memoria, mira que funciona mal nuestra memoria. Perdemos casi una hora diaria buscando algo, unas llaves, un papel o el móvil. Cuando recordamos a veces no sabemos lo que recordamos, mezclamos días, olores, personas e ideas y ello si es que logramos recordar algo. Es un cajón de sastre de recuerdos que te hace recordar nombre y apellidos de compañeros de colegio de hace 24 años y en cambio no nos permite saber dónde dejamos aparcado el coche.

A estas alturas de post, ¿aún se sigue tomando en serio?. Esto no va de ser perfectos, esto va de adaptarse para sobrevivir, de hallar soluciones que funcionen aunque ello signifique que tengamos que echar mano de un apaño. Con todo, a mi todo esto me sigue pareciendo una receta muy inteligente. Igual la evolución, aparte de ser eficaz, es inteligente y lógica y disciplinada, igual obedece a la voluntd de un diseñador inteligente e igual no hay tanto de azar sino empeño y esfuerzo.

Yo no sé si un creador muy inteligente pensó todo este chiringuito, lo que sí sé es que si yo tuviera un hijo o una hija trataría de inculcarle esta misma receta. Le diría lo siguiente. "Mira, no te tomes muy en serio, eres imperfecto o imperfecta, admite tu capacidad de fallo.  Sin embargo, lo que sí está en tu mano es buscar soluciones, adaptarte, ser eficaz y buscar tus propios apaños, con lo que tienes para seguir adelante, claro que sí hijo mío o hija mía, siempre adaptándote, siempre hacia adelante, tal y como hemos hecho tus antecesores y harán tus descendientes, tal y como hace la evolución".

Les dejo con el programa de Punset, una vez más, el amaestrador de búhos...


lunes, 28 de septiembre de 2009

No se tome muy en serio (I)

Mis queridos monos del Senegal ya no solo escribo para ustedes. Ahora escribo para los otros muchos monos de los otros muchos senegales de los otros muchos mundos que hay en los muchos otros planetas de las muchas otras galaxias de los muchos otros... universos. Las últimas teorías afirman que no hay un único universo, lo que existe es el multiverso.

Nuestro universo es pequeño ya ven y eso que es un universo. Hace 100 años descubrimos que nuestra galaxia no era la única galaxia, había muchas otras más. Ahora lo que se está descubriendo es que no hay un único universo que aloja a todas las galaxias, sino que hay muchos otros universos que conforman el multiverso. Se trata de la teoría de la inflación eterna. Nuestro universo es joven y ágil, lo digo porque sigue en la edad del pavo, es decir, creciendo a una velocidad considerable. Nació hace 13.700 millones de años como consecuencia del Bing Bang.

De esa explosión nacimos nosotros, los planetas, las estrellas, las galaxias y el universo entero. Somos una gota de nada en medio de la infinitud. Como este universo, existen otros muchos nacidos de sus Bing Bangs particulares, como islas en medio de un océano de "falso vacío". Todo ese océano de universos se encierra en una burbuja que a su vez coexiste con muchas otras burbujas en medio de otro océano de "falso vacío". Es el multiverso, una infinitud de universos.

Así las cosas, surgen varias reflexiones. La primera es que, con esos miles de millones de galaxias en miles y miles de universos, sería muy extraño que estuviéramos solos. Que esos universos estuvieran vacíos resulta practicamente imposible. No somos únicos. Hay un número infinito de posibles bing bangs por lo que el universo que se creó con nuestro bing bang deberá repetirse tarde o temprano.  Ni somos únicos ni estamos solos, así que relájese y no se conceda tanta importancia. Usted se encuentra ahora mismo en otro universo leyendo este blog y su perro está correteando ahora mismo en el mismo parque de otro planeta idéntico al planeta donde el perro de su otro yo se encuentra. Menudo follón. Si bien siempre hemos creído que el ser humano es único, mi consejo es que no se tome a sí mismo muy en serio, que como usted hay muchos más por muchos otros mundos y con los mismos problemas por cierto.

La segunda reflexión que surge es que, una vez más, se demuestra que el tiempo y el espacio no son sino creaciones nuestras. Si hay infinitud de bing bangs que crean eternamente, sin tiempo, universos que se expanden sin parar, sin espacio, quizás debamos empezar a cambiar nuestras categorías mentales. La perspectiva de reyes, presidentes, poderes, clases sociales, crisis económicas o ideas como los nacionalismos, los países y fronteras, los segundos o los minutos se nos quedan un poco pequeñas ante este panorama de no espacio ni tiempo, ante este paisaje de explosiones constantes creadoras de nuevos mundos.

El hecho de que nos preocupemos por cosas nimias no deja de ser algo ridículo cuando realmente somos tan insignificantes. Mucho mejor me parece que disfrutemos de este universo y esta galaxia, mejor dicho de este planeta y este mundo. Igualmente es importante que nos abramos a los universos de otras personas, mejor dicho a los multiversos de otras personas y que veamos que no somos únicos. No se tome muy en serio, que sus problemas ya existen en otras partes del multiverso y, dado que existen, abriéndose a los otros, a sus universos, igual por ahí encuentra la solución a sus problemas, que seguro que existe una solución.

La tercera reflexión es: ¿y qué ocurre con Dios? ¿Nos cambia este esquema la creencia en un Dios que creó el mundo, el multiverso en el que vivimos?. Ante esto no tengo respuesta, ni la tiene nadie. No puedo afirmar que Dios no exista, tampoco que exista aunque yo tiendo a pensar que sí, un poco desordenado y caótico, o disciplinado y ordenado pero que sí que existe. Lo que es cierto es que sabemos tan poco, nos falta tanto por aprender y conocer, nuestras categorías mentales para organizar el mundo son tan limitadas que, en realidad, no tenemos ni idea de nada. Así que no se tome tan en serio, relájese.

Ya sé que todo lo que estoy escribiendo hoy les suena muy raro pero igual de raro les sonaba a quienes en su tiempo escuchaban a Copérnico decir que La Tierra no era el centro del universo. Parénse un minuto a pensarlo, no somos únicos, eso es seguro, así que no se tome tan en serio... Gracias Punset por recordarnoslo, les dejo con el vídeo del programa:


martes, 7 de julio de 2009

La vida es un desequilibrio

Una vez más Punset. Acabo de ver su programa "En busca de planetas habitados" y saco las siguientes conclusiones:

1.- La astrobiología es la búsqueda de desequilibrios cuya explicación requiera la presencia de vida, es decir que la vida es una cuestión de desequilibrios. Los astrobiólogos son personas que se dedican a rastrear si hay vida en el universo, más allá del planeta Tierra. Para ello buscan desequilibrios, las llamadas biofirmas, rastros de vida. La composición del universo parece ser bastante uniforme excepto, de momento, en la Tierra donde nuestro aire está compuesto por un 21% de oxígeno, una anomalía que nos permite vivir. Y es que la vida es un desequilibrio, en cierto modo una anomalía. En todas las familias, en todos los ámbitos, en el laboral, en el afectivo, en el éxito y en el fracaso hay desequilibrios, conflictos, problemas y decepciones.

Hace tiempo que pienso que es igual lo que nos ocurra, si es un problema, es decir, un desequilibrio, significará que estamos vivos y, por otro lado, significará una posibilidad de mostrar lo mejor de nosotros mismos. No se arrugue ante los desequilibrios, es decir, ante la vida, vaya a por ella.

2.- Existen unos seres increíbles, los denominados extremófilos, que son capaces de sobrevivir en unas condiciones límite y casi imposibles para cualquier forma de vida. Creo sinceramente que debemos ser extremófilos, es decir, que da igual lo que nos pase, por muy doloroso que sea, debemos aferrarnos a la vida y a vivir. En la quinta planta de un hospital de terminales de cáncer uno se puede reír, en mitad de una tragedia humanitaria será importante que alguien aplique el sentido del humor, la música nos ayudará a recuperarnos de caídas inesperadas y el cine nos hará sobrellevar nuestras lesiones más horrorosas.

La vida es lenta pero nosotros pasamos rápidamente. Para que hubiera vida en la Tierra hicieron falta 1000 millones de años. Nosotros vivimos unos 83 años de vida media. Somos insignificantes respecto a la Tierra y más aún para el Universo. Así las cosas no se conceda demasiada importancia y mucho menos se la conceda a sus problemas. Mejor que eso, sea un extremófilo, aférrese a la vida y preocúpese por disfrutar esos 83 años que se le conceden de media. No huya de los desequilibrios, eso es un síntoma de que está vivo.

3.- La vida la crearon las cianobacterias, otros seres increíbles que lograron desarrollar el mecanismo de la fotosíntesis cuando decidieron vivir del aire, es decir, que hace falta bien poco para vivir. A menudo nos complicamos la vida con muchas cosas en lugar de ser como las cianobacterias, que viven del aire y que resulta que fueron el mecanismo esencial de la vida. Viva de forma sencilla, disfrute con una bolsa de pipas mejor que con un yate, sea sencillo en su forma de vida y estará proporcionando más vida al resto de seres, como las cianobacterias que nos dieron la vida gracias a la fotosíntesis. Hace 2000 millones de años, la vida se agotaba en la Tierra, dado que se agotaban los recursos y unas formas de vida devoraban a las otras. Sin embargo, llegó alguien con mucha imaginación y mucha creatividad y decidió vivir del aire. Aplique la imaginación y la creatividad ante los desequilibros que se vaya encontrando, ante la vida que se vaya encontrando. A partir de hoy, me declaro extremófilo y cianobacteria, qué ejemplos más maravillosos.

4.- Debemos estar preparados para que haya otros esquemas de vida, es decir, no tiene por qué haber vida en un planeta con las mismas condiciones que la Tierra, a una distancia determinada de una estrella como el sol, con agua, oxígeno y una temperatura determinada. Debemos estar abiertos a otras formas de vida, a otros desequilibrios. Parece ser que la vida en sus formas más sencillas es algo que es fácil que exista en otras partes del universo por lo que hay que estar abierto a otras formas de vida, es decir, no juzgue a los demás, bastante tenemos con nuestra propia vida y sus desequilibrios como para juzgar a los demás y a sus desequilibrios.

Les dejo con el vínculo del programa, si no lo quieren ver al menos vean los minutos 17:32 a 18:40 sobre la fotosíntesis, impagables:

martes, 5 de mayo de 2009

Un oficinista de los nuevos mundos

"Serás abogado como tu padre", el joven Hubble no dejaba de repetirse esa misma idea cada vez que entraba por la facultad de derecho de la Universidad de Chicago. "Serás abogado como tu padre y trabajarás en su despacho", se dijo cuando se embarcó rumbo a Oxford para completar sus estudios de jurisprudencia.

Una vez doctorado en leyes, tras formar parte de los equipos de atletismo y boxeo, el joven Hubble se repitió: "serás abogado como tu padre". Y, efectivamente, Hubble fue abogado pero también un revolucionario. Hace 80 años, pensábamos que "universo y galaxia" eran sinónimos y Hubble descubrió que no, que una cosa era "galaxia" y otra "universo" y que éste no cesa de crecer.

Al mando del telescopio del monte Wilson, el más grande y potente en su época, descubrió nuevos mundos jamás imaginados por una persona y mucho menos para alguien especializado en leyes. 37 años después de su muerte se lanzó el telescopio Hubble que, desde hace 19 años, viene operando y observando el universo, un telescopio muy interesante que, últimamente, sigue empeñado en seguir estudiando leyes, las del universo.

Vivimos en una de las 400.000 galaxias que hay, hasta 1929 no supimos que había más, y todo ello gracias a un joven que empezó de abogado y acabó de astrónomo. ¿Y tú qué eres?, ¿aparte de funcionario, abogado, astrónomo, director de cine, ama de casa o fontanero?...

domingo, 29 de marzo de 2009

Lo natural es una cadena de corazones rotos.

Este blog corre el serio riesgo de convertirse en una mera reproducción del maravilloso programa Redes de Eduardo Punset pero las cosas buenas hay que darlas a conocer. Hoy hablamos de pareja. Su elección nos ocupa gran parte de nuestro tiempo social. Nos relacionamos siempre con un interés. ¿Contigo pan y cebolla?. ¿Puede el tiempo con todo?. ¿Hasta que la muerte nos separe o, por el contrario, tiene el amor fecha de caducidad? Según estudios científicos, el amor dura 4 años.

Los hombres buscan pareja y muchas mujeres. Las mujeres son más exigentes pero también buscarán cambiar de pareja si se aprovechan de ello. Investigaciones biológicas confirman que las hembras también buscan varias parejas y que la paternidad de muchas crías no corresponde a la identidad de su pareja. Mater semper certus est... que decían los romanos.

Las hembras buscan los buenos genes pero, en el caso de los humanos, ¿cómo saber si nuestra elección es adecuada? ¿que la pareja elegida es la opción correcta?. Para los humanos, ser inteligente es una cualidad genética importante. Por tanto, es razonable que hombres y mujeres se sientan atraídos por personas que demuestran que tienen un buen cerebro pero nunca se sabe cómo acertar.

Desde la perspectiva biológica, la naturaleza humana tiende hacia la poligamia, no a la monogamia. En la naturaleza, por ejemplo, la mayoría de las aves viven en pareja pero se calcula que nada menos que entre un 10 y un 40% de los polluelos son hijos de otro macho.

Hay encuestas que dicen que la infidelidad, aunque sea de una sola vez, es reconocida hasta por el 50% de los hombres occidentales. Al menos un 30% de las mujeres admiten haber engañado a sus maridos. De 4000 especies de mamíferos, menos de 50 viven en pareja. De 185 sociedades humanas estudiadas, solo 29 practican la monogamia.

Ni la antropología, ni la primatología ni la biología sugieren que la monogamia sea una forma natural de vida. Sin embargo, andar y hablar son cosas naturales pero patinar o tocar el piano son cosas posibles y no naturales. La monogamia es posible como lo es el arte pero no es natural.

Es más natural un modelo de comportamiento sexual en el que la gente encuentre una pareja, haga promesas que no pueda cumplir, haya un abandono, a alguien se le rompa el corazón. Luego haya más promesas, haya más corazones rotos. Eso es lo natural, una retahíla de corazones rotos. Pero que algo sea natural no quiere decir que sea bueno y, a la inversa, lo mismo, algo que no sea natural no significa automáticamente que no sea bueno. Cada uno es libre de tomar sus propias decisiones.

Quien opte por la monogamia que sea consciente de que va a luchar contra una parte de su biología pero eso no quiere decir que sea imposible. Al igual que el arte, la monogamia es posible. En cualquier caso, qué difícil opinar y saber sobre las cosas que ocurren en las parejas. Gracias Punset por otro gran programa. Les dejo el vínculo del mismo y una canción muy especial.




miércoles, 25 de febrero de 2009

Todos somos sinestésicos

sinestesia.

(De sin- y el gr. αἴσθησις, sensación).

1. f. Biol. Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte de él.

2. f. Psicol. Imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.

3. f. Ret. Tropo que consiste en unir dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes dominios sensoriales. Soledad sonora. Verde chillón.


Real Academia de la Lengua. Todos los derechos reservados.

Hoy toca hablar de la sinestesia, la mezcla de sentidos y sensaciones. Hay personas que palpan olores, que saborean palabras, que huelen la música, personas para las que la palabra Madrid es roja o para quienes el color verde huele a lavanda o el sonido de un piano supone un abrazo estremecedor. Sensaciones mezcladas a partir de un cerebro fascinante. No se piensen que los sinestésicos son personas enfermas, yo diría que son personas con una visión más completa de la realidad, que la contemplan con un sexto sentido. Tampoco se piensen que son raros, se calcula que el 1% de la población mundial es sinestésica siendo más las mujeres que los hombres.

Investigaciones neurológicas están empezando a explicar las causas de este fenómeno aunque no se sabe del todo bien. En el fondo, todos somos sinestésicos porque cuando nos dicen que algo es verde chillón o que estamos ante un dulce beso todos nos podemos hacer una idea de la realidad que nos están describiendo.

Al igual que los daltónicos perciben la realidad a su manera los sinestésicos lo hacen a su forma, y los pesimistas perciben de un modo muy diferente a los optimistas al tiempo que los altos configuran mentalmente la realidad muy distintamente a quienes van en silla de ruedas. Todos somos sinestésicos porque todos tenemos una muy particular forma de percibir.

Lo que mi amigo percibe como justo mi padre lo percibe como injusto, lo que mi primo cree oportuno mi compañero de trabajo lo ve como insuficiente. Sin embargo, ¿percibimos la realidad tal y como es? Lógicamente no. Percibimos la realidad con nuestros sentidos, taras, prejuicios, educación, virtudes, afectos, circunstancia social, etc. etc. pero eso no quiere decir que estemos en lo cierto.

Todos somos sinestésicos, todos percibimos de una forma particular las mismas realidades así que no desprecie a los sinestésicos ni a nadie, quizás ellos estén en lo cierto y usted no. Deje margen a la posibilidad de estar errado, no tenga verdades absolutas si éstas vienen de sus sentidos porque quizás lo que usted pensó que era triste en realidad es dulce o azul y a quien juzgó como cobarde no es más que alguien que le hizo el mayor bien de su vida. No se fíe de usted mismo y de lo que percibe, puede que no sea así. No esté seguro y cuestiónese en todo momento, no se relaje y así percibirá más cosas. Sea humilde y acepte que puede estar equivocado.

¿Cuál de estas figuras se llama Booba y cuál Kiki?


Les dejo con el vínculo, una vez más, del interesantísimo programa Redes presentado por Eduard Punset sobre la sinestesia: http://www.smartplanet.es/redesblog/?p=249


domingo, 18 de enero de 2009

¿Quiere vivir más tiempo?


¿Quiere vivir más tiempo del que debiera? A menudo vamos corriendo a todas partes como si nos faltara el tiempo, es fácil oírnos decir: "es que no tengo tiempo para nada", "entre el trabajo y la familia no puedo hacer nada más". Somos un puro error. Nos basamos en nuestras percepciones y éstas son erróneas. El mismo concepto del tiempo, que rige nuestras vidas, es una convención que nos hemos inventado nosotros mismos pero, en realidad, el tiempo no existe.

Los egipcios y los babilonios, hace unos 5000 años, se inventaron un concepto de tiempo para regular la actividad agrícola. El ciclo de la luna sirvió para inventar los meses y el paso de las estaciones para crear el concepto de años. En aquel tiempo se conocían cinco planetas que, junto con el sol y la luna, dieron lugar a los siete días de la semana.

Percibimos el tiempo a través de nuestros sentidos y eso es un reto para nuestro cerebro ya que hay partes (el oído) que recopilan la información antes que otras (la vista) y es el cerebro el que tiene que procesar toda la información que, además, no le llega a la vez. Esto hace que siempre vivamos en el pasado.

Nuestra percepción de la vida va por detrás de la realidad, el tiempo no existe, solo existe el pasado, lo que percibimos pero que ya ha pasado, a lo que hemos accedido a través de nuestra percepción. Y en todo ese proceso cerebral podemos modificar el tiempo según las circunstancias y sin que nos demos cuenta. Estudios neurológicos han demostrado que, cuando una experiencia se repite muchas veces, las neuronas encargadas de registrarla se van activando cada vez menos, como si se acostumbraran a ella y tuviesen que trabajar menos para poder representar dicha experiencia en la mente.

Así, el cerebro consume menos energía pero nos creemos que la experiencia repetida dura menos tiempo de lo que, en realidad, duró. Por eso cuando vemos una película por segunda vez nos parece más corta o un mismo recorrido nos parece más corto la segunda vez que lo hacemos.

E igual pasa con los años, a medida que nos sumergimos en la rutina de la vida diaria y nos hacemos mayores se nos pasan cada vez más rápido. Por eso cuando uno es niño los años son eternos, porque todo es nuevo y cuando uno se va haciendo mayor el tiempo vuela, cada vez la realidad sorprende menos a nuestro cerebro y activa menos las neuronas. Sin embargo, no todo está perdido ya que, de la misma manera que la repetición de experiencias acorta nuestro tiempo subjetivo, el hacer cosas nuevas lo alarga. Eso también explica que en vacaciones tengamos la sensación de que el tiempo se expande y nos da tiempo a hacer muchas más cosas o de que, al menos, los días son más intensos.

La clave está en hacer cosas nuevas todos los días si quiere activar la particular fábrica de tiempo que hay dentro de nuestra mente. Ya sabe, la peor gestión es la que no se hace así que pruebe ese restaurante que reserva para ocasiones especiales, viaje a ese país que nunca se atrevió, monte por fin en el teleférico que tanto le aterra, proponga planes novedosos a sus amistades de toda la vida al tiempo que se esfuerza por conocer nuevas personas, invente, pruebe, cree pero no se repita, no caiga en la rutina y así tendrá la sensación de haber tenido una vida larguísima por más que aún le queden muchos años por delante. En definitiva, añada vida a los años y no años a la vida si quiere vivir más tiempo.

El tiempo no existe, deja huellas como las canas o las arrugas pero no existe así que no vuelva a decir que le falta tiempo. Les dejo con el programa 20 de Redes titulado ¿qué es el tiempo?

domingo, 5 de octubre de 2008

Aprender a cocinar nos hizo humanos

Así se llama una de las entregas del programa redes de esta temporada (www.redes.tve.es). Ya ven, no fue el tener una especial sensibilidad o raciocinio, no es que seamos menos violentos o ilógicos que los animales, sino que lo que nos hizo crecer fue una olla.

En este interesante programa se nos explica que el hecho de empezar a cocinar la carne que cazábamos, nos proporcionó más tiempo libre y un mayor aporte nutritivo de lo que ingeríamos. Ya no necesitábamos tanto tiempo para hacer la digestion y dedicábamos un menor gasto energético a este proceso. Hace 1.900.000 años empezamos a reducir nuestros dientes y la caja torácica fue empequeñeciendo dado que comíamos comida elaborada.

Quizás todo surgió por nuestra tendencia a buscar la comodidad ya que es muy difícil comer carne cruda, ¿cómo te comes una vaca que acabas de matar sin cocinarla?. Empezamos dando martillazos a la carne, así sólo tardábamos en comer carne 2 horas en lugar de 5. Luego con el homo sapiens, empezamos a pasar la carne por el fuego y luego la seguíamos golpeando y así empezamos a ganar energía, necesitábamos menos esfuerzo para poder digerirla.

Eso nos llevó a acumular comida y generó la violencia. La violencia en la que vivimos no es producto de nuestra condición animal sino de nuestra inteligencia, empezamos a pelearnos por la comida cocinada que acumulábamos. Además, como bien nos demuestra este programa, la evolución no tuvo por qué ser así, un pequeño cambio en la ecología provoca un gran cambio en el comportamiento pero esto no tiene por qué ser así, podría haber sido de otra forma.

Y si no, piensen en los koalas, el mamífero más lamentable que hay. Según nos explica Enric González, en El País, el koala se alimentaba, hace 20 millones de años, de hojas muy diversas en las selvas australianas. Sin embargo, el clima fue enfriándose y las selvas fueron sustituidas por bosques de eucaliptos. Sus hojas tienen muy poco aporte nutritivo y son altamente tóxicas. Muchas especies se extinguieron con los bosques de eucaliptos y otras muchas se fueron a otras zonas pero los koalas decidieron quedarse y adaptarse (quizás, también como los humanos por comodidad) y lo que, en principio podría ser una virtud, saber adaptarse, llevada al extremo se convirtió en defecto.

Los koalas tuviero que desarrollar un microbio en sus intestinos que digeriera las hojas de eucaliptos. Con el tiempo, los koalas no nacían con ese microbio y desde los seis primeros meses de vida hasta al año, los koalas se pasan el día amarrados al ano de su madre succionando una especie de excremento rico en microbios. No parece una infancia muy envidiable.

Una vez desarrollado el microbio, el koala dedica 5 horas a masticar las hojas de eucaliptos más otra siesta de 18 horas para poder digerirlas, estando altamente irritable en todo este proceso. Esta dieta ha supuesto un constante empequeñecimiento del cerebro de los koalas. Un proceso totalmente distinto al de los humanos, lo que nos dice que la evolución no tiene por qué ser como ha sido. Como nos cuenta Enric González, si el ser humano hubiera seguido el proceso del koala, en lugar de tener un cerebro de 1,4 kilos, tendríamos uno de unos 100 gramos.

Mis queridos monos del Senegal (ver primer post de este blog el que no me entienda), cocinen y gasten tiempo en ello, terminarán ganándolo para hacer otras muchas actividades en su vida. Cocinen y encontrarán aún más pistas para seguir evolucionando a más y no a menos.




domingo, 17 de agosto de 2008

Casi me alegro de haber tenido cáncer

"Casi me alegro de haber tenido cáncer". Eduard Punset, pausado, sin alterar su inconfundible tono de voz, sabe de lo que habla. En noviembre le diagnosticaron un cáncer de pulmón.

Lejos de agachar la cabeza y correr para evitar caer en el pozo del miedo, lo sentó en un silla para mirarlo cara a cara. "Es peor el cáncer que el miedo, sin ninguna duda. Éste nunca ha servido de nada", aclara el científico y periodista.

"Me alegro mucho de haber venido a este hospital, porque he conocido a gente extraordinaria. He visto mucho altruismo. Vamos, que casi me alegro de haber tenido cáncer."

Aunque en su voz todas la palabras suenan igual, sí se desprende cierto enfado e insatisfacción. "Lo que más me ha sorprendido es constatar el abismo brutal que sigue existiendo entre el resultado de las investigaciones científicas, por un lado, y su aplicación en terapias prácticas de la vida cotidiana de la gente. Hay que esperar de 30 a 50 años de una manera ignominiosa e inaceptable".

Todo esto que han leido son reflexiones que se pueden ver en el programa Redes de Eduardo Punset, en su programa "Diálogos sobre cáncer entre un paciente y su oncólogo". Les dejo el vínculo para quien le pueda interesar aunque advierto que es un programa de divulgación científica más que reflexiones válidas y personales sobre cómo afrontar el cáncer y lejos también de una visión idílica de superación del cáncer. No nos engañemos.

En cualquier caso, nunca hay que dejar de luchar, incluso en el peor de los escenarios posibles, como un cáncer de pulmón, se encuentran cosas valiosas y que merecen la pena vivir, como esa solidaridad o altruismo de los que habla Punset y que le hace hasta casi alegrarse de haber tenido cáncer, todo un ejemplo.

Hace tiempo que pienso que no es realmente importante las cosas que nos pasan en la vida sino la manera que tenemos de afrontarlas, la verdadera actitud que se tenga. Y aunque no se traduzca en nada, en ningún logro concreto o éxito revelante, tener una actitud optimista, adecuada, no tremendista, humilde y confiada en uno mismo y, finalmente, con sentido del humor es algo realmente importante. Lo he escrito varias veces en este blog y nunca me cansaré de recordarlo. Les dejo el vínculo.

http://www.smartplanet.es/redesblog/?p=66