domingo, 25 de noviembre de 2012
¿En qué momento se ensució todo?
domingo, 14 de noviembre de 2010
Ya sé lo que ha ocurrido.
domingo, 9 de mayo de 2010
De las tristezas malignas y los optimismos atávicos.
martes, 6 de octubre de 2009
No se tome muy en serio (II)
lunes, 28 de septiembre de 2009
No se tome muy en serio (I)
martes, 7 de julio de 2009
La vida es un desequilibrio
1.- La astrobiología es la búsqueda de desequilibrios cuya explicación requiera la presencia de vida, es decir que la vida es una cuestión de desequilibrios. Los astrobiólogos son personas que se dedican a rastrear si hay vida en el universo, más allá del planeta Tierra. Para ello buscan desequilibrios, las llamadas biofirmas, rastros de vida. La composición del universo parece ser bastante uniforme excepto, de momento, en la Tierra donde nuestro aire está compuesto por un 21% de oxígeno, una anomalía que nos permite vivir. Y es que la vida es un desequilibrio, en cierto modo una anomalía. En todas las familias, en todos los ámbitos, en el laboral, en el afectivo, en el éxito y en el fracaso hay desequilibrios, conflictos, problemas y decepciones.
Hace tiempo que pienso que es igual lo que nos ocurra, si es un problema, es decir, un desequilibrio, significará que estamos vivos y, por otro lado, significará una posibilidad de mostrar lo mejor de nosotros mismos. No se arrugue ante los desequilibrios, es decir, ante la vida, vaya a por ella.
2.- Existen unos seres increíbles, los denominados extremófilos, que son capaces de sobrevivir en unas condiciones límite y casi imposibles para cualquier forma de vida. Creo sinceramente que debemos ser extremófilos, es decir, que da igual lo que nos pase, por muy doloroso que sea, debemos aferrarnos a la vida y a vivir. En la quinta planta de un hospital de terminales de cáncer uno se puede reír, en mitad de una tragedia humanitaria será importante que alguien aplique el sentido del humor, la música nos ayudará a recuperarnos de caídas inesperadas y el cine nos hará sobrellevar nuestras lesiones más horrorosas.
La vida es lenta pero nosotros pasamos rápidamente. Para que hubiera vida en la Tierra hicieron falta 1000 millones de años. Nosotros vivimos unos 83 años de vida media. Somos insignificantes respecto a la Tierra y más aún para el Universo. Así las cosas no se conceda demasiada importancia y mucho menos se la conceda a sus problemas. Mejor que eso, sea un extremófilo, aférrese a la vida y preocúpese por disfrutar esos 83 años que se le conceden de media. No huya de los desequilibrios, eso es un síntoma de que está vivo.
3.- La vida la crearon las cianobacterias, otros seres increíbles que lograron desarrollar el mecanismo de la fotosíntesis cuando decidieron vivir del aire, es decir, que hace falta bien poco para vivir. A menudo nos complicamos la vida con muchas cosas en lugar de ser como las cianobacterias, que viven del aire y que resulta que fueron el mecanismo esencial de la vida. Viva de forma sencilla, disfrute con una bolsa de pipas mejor que con un yate, sea sencillo en su forma de vida y estará proporcionando más vida al resto de seres, como las cianobacterias que nos dieron la vida gracias a la fotosíntesis. Hace 2000 millones de años, la vida se agotaba en la Tierra, dado que se agotaban los recursos y unas formas de vida devoraban a las otras. Sin embargo, llegó alguien con mucha imaginación y mucha creatividad y decidió vivir del aire. Aplique la imaginación y la creatividad ante los desequilibros que se vaya encontrando, ante la vida que se vaya encontrando. A partir de hoy, me declaro extremófilo y cianobacteria, qué ejemplos más maravillosos.
4.- Debemos estar preparados para que haya otros esquemas de vida, es decir, no tiene por qué haber vida en un planeta con las mismas condiciones que la Tierra, a una distancia determinada de una estrella como el sol, con agua, oxígeno y una temperatura determinada. Debemos estar abiertos a otras formas de vida, a otros desequilibrios. Parece ser que la vida en sus formas más sencillas es algo que es fácil que exista en otras partes del universo por lo que hay que estar abierto a otras formas de vida, es decir, no juzgue a los demás, bastante tenemos con nuestra propia vida y sus desequilibrios como para juzgar a los demás y a sus desequilibrios.
Les dejo con el vínculo del programa, si no lo quieren ver al menos vean los minutos 17:32 a 18:40 sobre la fotosíntesis, impagables:
martes, 5 de mayo de 2009
Un oficinista de los nuevos mundos
Una vez doctorado en leyes, tras formar parte de los equipos de atletismo y boxeo, el joven Hubble se repitió: "serás abogado como tu padre". Y, efectivamente, Hubble fue abogado pero también un revolucionario. Hace 80 años, pensábamos que "universo y galaxia" eran sinónimos y Hubble descubrió que no, que una cosa era "galaxia" y otra "universo" y que éste no cesa de crecer.
Al mando del telescopio del monte Wilson, el más grande y potente en su época, descubrió nuevos mundos jamás imaginados por una persona y mucho menos para alguien especializado en leyes. 37 años después de su muerte se lanzó el telescopio Hubble que, desde hace 19 años, viene operando y observando el universo, un telescopio muy interesante que, últimamente, sigue empeñado en seguir estudiando leyes, las del universo.
Vivimos en una de las 400.000 galaxias que hay, hasta 1929 no supimos que había más, y todo ello gracias a un joven que empezó de abogado y acabó de astrónomo. ¿Y tú qué eres?, ¿aparte de funcionario, abogado, astrónomo, director de cine, ama de casa o fontanero?...
domingo, 29 de marzo de 2009
Lo natural es una cadena de corazones rotos.
Los hombres buscan pareja y muchas mujeres. Las mujeres son más exigentes pero también buscarán cambiar de pareja si se aprovechan de ello. Investigaciones biológicas confirman que las hembras también buscan varias parejas y que la paternidad de muchas crías no corresponde a la identidad de su pareja. Mater semper certus est... que decían los romanos.
Las hembras buscan los buenos genes pero, en el caso de los humanos, ¿cómo saber si nuestra elección es adecuada? ¿que la pareja elegida es la opción correcta?. Para los humanos, ser inteligente es una cualidad genética importante. Por tanto, es razonable que hombres y mujeres se sientan atraídos por personas que demuestran que tienen un buen cerebro pero nunca se sabe cómo acertar.
Desde la perspectiva biológica, la naturaleza humana tiende hacia la poligamia, no a la monogamia. En la naturaleza, por ejemplo, la mayoría de las aves viven en pareja pero se calcula que nada menos que entre un 10 y un 40% de los polluelos son hijos de otro macho.
Hay encuestas que dicen que la infidelidad, aunque sea de una sola vez, es reconocida hasta por el 50% de los hombres occidentales. Al menos un 30% de las mujeres admiten haber engañado a sus maridos. De 4000 especies de mamíferos, menos de 50 viven en pareja. De 185 sociedades humanas estudiadas, solo 29 practican la monogamia.
Ni la antropología, ni la primatología ni la biología sugieren que la monogamia sea una forma natural de vida. Sin embargo, andar y hablar son cosas naturales pero patinar o tocar el piano son cosas posibles y no naturales. La monogamia es posible como lo es el arte pero no es natural.
Es más natural un modelo de comportamiento sexual en el que la gente encuentre una pareja, haga promesas que no pueda cumplir, haya un abandono, a alguien se le rompa el corazón. Luego haya más promesas, haya más corazones rotos. Eso es lo natural, una retahíla de corazones rotos. Pero que algo sea natural no quiere decir que sea bueno y, a la inversa, lo mismo, algo que no sea natural no significa automáticamente que no sea bueno. Cada uno es libre de tomar sus propias decisiones.
Quien opte por la monogamia que sea consciente de que va a luchar contra una parte de su biología pero eso no quiere decir que sea imposible. Al igual que el arte, la monogamia es posible. En cualquier caso, qué difícil opinar y saber sobre las cosas que ocurren en las parejas. Gracias Punset por otro gran programa. Les dejo el vínculo del mismo y una canción muy especial.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Todos somos sinestésicos
(De sin- y el gr. αἴσθησις, sensación).
1. f. Biol. Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte de él.
2. f. Psicol. Imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.
3. f. Ret. Tropo que consiste en unir dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes dominios sensoriales. Soledad sonora. Verde chillón.
Real Academia de la Lengua. Todos los derechos reservados.
Investigaciones neurológicas están empezando a explicar las causas de este fenómeno aunque no se sabe del todo bien. En el fondo, todos somos sinestésicos porque cuando nos dicen que algo es verde chillón o que estamos ante un dulce beso todos nos podemos hacer una idea de la realidad que nos están describiendo.
Al igual que los daltónicos perciben la realidad a su manera los sinestésicos lo hacen a su forma, y los pesimistas perciben de un modo muy diferente a los optimistas al tiempo que los altos configuran mentalmente la realidad muy distintamente a quienes van en silla de ruedas. Todos somos sinestésicos porque todos tenemos una muy particular forma de percibir.
Lo que mi amigo percibe como justo mi padre lo percibe como injusto, lo que mi primo cree oportuno mi compañero de trabajo lo ve como insuficiente. Sin embargo, ¿percibimos la realidad tal y como es? Lógicamente no. Percibimos la realidad con nuestros sentidos, taras, prejuicios, educación, virtudes, afectos, circunstancia social, etc. etc. pero eso no quiere decir que estemos en lo cierto.
Todos somos sinestésicos, todos percibimos de una forma particular las mismas realidades así que no desprecie a los sinestésicos ni a nadie, quizás ellos estén en lo cierto y usted no. Deje margen a la posibilidad de estar errado, no tenga verdades absolutas si éstas vienen de sus sentidos porque quizás lo que usted pensó que era triste en realidad es dulce o azul y a quien juzgó como cobarde no es más que alguien que le hizo el mayor bien de su vida. No se fíe de usted mismo y de lo que percibe, puede que no sea así. No esté seguro y cuestiónese en todo momento, no se relaje y así percibirá más cosas. Sea humilde y acepte que puede estar equivocado.
¿Cuál de estas figuras se llama Booba y cuál Kiki?

Les dejo con el vínculo, una vez más, del interesantísimo programa Redes presentado por Eduard Punset sobre la sinestesia: http://www.smartplanet.es/redesblog/?p=249
domingo, 18 de enero de 2009
¿Quiere vivir más tiempo?
Los egipcios y los babilonios, hace unos 5000 años, se inventaron un concepto de tiempo para regular la actividad agrícola. El ciclo de la luna sirvió para inventar los meses y el paso de las estaciones para crear el concepto de años. En aquel tiempo se conocían cinco planetas que, junto con el sol y la luna, dieron lugar a los siete días de la semana.
Percibimos el tiempo a través de nuestros sentidos y eso es un reto para nuestro cerebro ya que hay partes (el oído) que recopilan la información antes que otras (la vista) y es el cerebro el que tiene que procesar toda la información que, además, no le llega a la vez. Esto hace que siempre vivamos en el pasado.
Nuestra percepción de la vida va por detrás de la realidad, el tiempo no existe, solo existe el pasado, lo que percibimos pero que ya ha pasado, a lo que hemos accedido a través de nuestra percepción. Y en todo ese proceso cerebral podemos modificar el tiempo según las circunstancias y sin que nos demos cuenta. Estudios neurológicos han demostrado que, cuando una experiencia se repite muchas veces, las neuronas encargadas de registrarla se van activando cada vez menos, como si se acostumbraran a ella y tuviesen que trabajar menos para poder representar dicha experiencia en la mente.
Así, el cerebro consume menos energía pero nos creemos que la experiencia repetida dura menos tiempo de lo que, en realidad, duró. Por eso cuando vemos una película por segunda vez nos parece más corta o un mismo recorrido nos parece más corto la segunda vez que lo hacemos.
E igual pasa con los años, a medida que nos sumergimos en la rutina de la vida diaria y nos hacemos mayores se nos pasan cada vez más rápido. Por eso cuando uno es niño los años son eternos, porque todo es nuevo y cuando uno se va haciendo mayor el tiempo vuela, cada vez la realidad sorprende menos a nuestro cerebro y activa menos las neuronas. Sin embargo, no todo está perdido ya que, de la misma manera que la repetición de experiencias acorta nuestro tiempo subjetivo, el hacer cosas nuevas lo alarga. Eso también explica que en vacaciones tengamos la sensación de que el tiempo se expande y nos da tiempo a hacer muchas más cosas o de que, al menos, los días son más intensos.
La clave está en hacer cosas nuevas todos los días si quiere activar la particular fábrica de tiempo que hay dentro de nuestra mente. Ya sabe, la peor gestión es la que no se hace así que pruebe ese restaurante que reserva para ocasiones especiales, viaje a ese país que nunca se atrevió, monte por fin en el teleférico que tanto le aterra, proponga planes novedosos a sus amistades de toda la vida al tiempo que se esfuerza por conocer nuevas personas, invente, pruebe, cree pero no se repita, no caiga en la rutina y así tendrá la sensación de haber tenido una vida larguísima por más que aún le queden muchos años por delante. En definitiva, añada vida a los años y no años a la vida si quiere vivir más tiempo.
El tiempo no existe, deja huellas como las canas o las arrugas pero no existe así que no vuelva a decir que le falta tiempo. Les dejo con el programa 20 de Redes titulado ¿qué es el tiempo?
domingo, 5 de octubre de 2008
Aprender a cocinar nos hizo humanos
En este interesante programa se nos explica que el hecho de empezar a cocinar la carne que cazábamos, nos proporcionó más tiempo libre y un mayor aporte nutritivo de lo que ingeríamos. Ya no necesitábamos tanto tiempo para hacer la digestion y dedicábamos un menor gasto energético a este proceso. Hace 1.900.000 años empezamos a reducir nuestros dientes y la caja torácica fue empequeñeciendo dado que comíamos comida elaborada.
Quizás todo surgió por nuestra tendencia a buscar la comodidad ya que es muy difícil comer carne cruda, ¿cómo te comes una vaca que acabas de matar sin cocinarla?. Empezamos dando martillazos a la carne, así sólo tardábamos en comer carne 2 horas en lugar de 5. Luego con el homo sapiens, empezamos a pasar la carne por el fuego y luego la seguíamos golpeando y así empezamos a ganar energía, necesitábamos menos esfuerzo para poder digerirla.
Eso nos llevó a acumular comida y generó la violencia. La violencia en la que vivimos no es producto de nuestra condición animal sino de nuestra inteligencia, empezamos a pelearnos por la comida cocinada que acumulábamos. Además, como bien nos demuestra este programa, la evolución no tuvo por qué ser así, un pequeño cambio en la ecología provoca un gran cambio en el comportamiento pero esto no tiene por qué ser así, podría haber sido de otra forma.
Y si no, piensen en los koalas, el mamífero más lamentable que hay. Según nos explica Enric González, en El País, el koala se alimentaba, hace 20 millones de años, de hojas muy diversas en las selvas australianas. Sin embargo, el clima fue enfriándose y las selvas fueron sustituidas por bosques de eucaliptos. Sus hojas tienen muy poco aporte nutritivo y son altamente tóxicas. Muchas especies se extinguieron con los bosques de eucaliptos y otras muchas se fueron a otras zonas pero los koalas decidieron quedarse y adaptarse (quizás, también como los humanos por comodidad) y lo que, en principio podría ser una virtud, saber adaptarse, llevada al extremo se convirtió en defecto.
Los koalas tuviero que desarrollar un microbio en sus intestinos que digeriera las hojas de eucaliptos. Con el tiempo, los koalas no nacían con ese microbio y desde los seis primeros meses de vida hasta al año, los koalas se pasan el día amarrados al ano de su madre succionando una especie de excremento rico en microbios. No parece una infancia muy envidiable.
Una vez desarrollado el microbio, el koala dedica 5 horas a masticar las hojas de eucaliptos más otra siesta de 18 horas para poder digerirlas, estando altamente irritable en todo este proceso. Esta dieta ha supuesto un constante empequeñecimiento del cerebro de los koalas. Un proceso totalmente distinto al de los humanos, lo que nos dice que la evolución no tiene por qué ser como ha sido. Como nos cuenta Enric González, si el ser humano hubiera seguido el proceso del koala, en lugar de tener un cerebro de 1,4 kilos, tendríamos uno de unos 100 gramos.
Mis queridos monos del Senegal (ver primer post de este blog el que no me entienda), cocinen y gasten tiempo en ello, terminarán ganándolo para hacer otras muchas actividades en su vida. Cocinen y encontrarán aún más pistas para seguir evolucionando a más y no a menos.

domingo, 17 de agosto de 2008
Casi me alegro de haber tenido cáncer
Lejos de agachar la cabeza y correr para evitar caer en el pozo del miedo, lo sentó en un silla para mirarlo cara a cara. "Es peor el cáncer que el miedo, sin ninguna duda. Éste nunca ha servido de nada", aclara el científico y periodista.
"Me alegro mucho de haber venido a este hospital, porque he conocido a gente extraordinaria. He visto mucho altruismo. Vamos, que casi me alegro de haber tenido cáncer."
Aunque en su voz todas la palabras suenan igual, sí se desprende cierto enfado e insatisfacción. "Lo que más me ha sorprendido es constatar el abismo brutal que sigue existiendo entre el resultado de las investigaciones científicas, por un lado, y su aplicación en terapias prácticas de la vida cotidiana de la gente. Hay que esperar de 30 a 50 años de una manera ignominiosa e inaceptable".
En cualquier caso, nunca hay que dejar de luchar, incluso en el peor de los escenarios posibles, como un cáncer de pulmón, se encuentran cosas valiosas y que merecen la pena vivir, como esa solidaridad o altruismo de los que habla Punset y que le hace hasta casi alegrarse de haber tenido cáncer, todo un ejemplo.
Hace tiempo que pienso que no es realmente importante las cosas que nos pasan en la vida sino la manera que tenemos de afrontarlas, la verdadera actitud que se tenga. Y aunque no se traduzca en nada, en ningún logro concreto o éxito revelante, tener una actitud optimista, adecuada, no tremendista, humilde y confiada en uno mismo y, finalmente, con sentido del humor es algo realmente importante. Lo he escrito varias veces en este blog y nunca me cansaré de recordarlo. Les dejo el vínculo.

