¿Alguna vez se han parado a pensar que difícil es hacer un botón?. ¿Y cómo fabricar unas tijeras?. Estamos rodeados de objetos cotidianos. Un peine, un ordenador, unos calcetines, los damos como normales pero si, de repente, apareciéramos en 1544 y nos dijeran cómo es el futuro, mucho podríamos relatar sobre las maravillas inventadas pero poco sobre cómo fabricarlas. ¿Y los mapas? ¿Se han dedicado a pensar qué difícil es hacer un mapa?. ¿Cómo representar en un papel las montañas, los ríos, las costas, los cabos y las islas?. ¿Y todo ello en una escala y una dimensión adecuada?. ¿Cómo hacer proporcionados en un folio los kilómetros de los océanos, la distancia que va de mi pueblo al pueblo de al lado y los Pirineos en relación a los Andes?
Realmente es muy difícil hacer un mapa, de ahí que los holandeses pintaran la isla de Ceilán "tumbada" en lugar de "pie", que Colón terminara en América cuando él adonde se dirigía era a la India o que los mapas de Londres no lleguen más allá de Notting Hill... Qué difícil que es hacer un mapa.
Me llamo Arno Peters y me propuse hacer una revolución a través del mapa. Quise cambiar el mundo, no guiarme por la visión eurocéntrica de la Historia ni por la visión propia de los ricos y de los poderosos. Estoy convencido de que el Norte no es más grande que el Sur y me fijé como meta cambiar el mundo haciendo un mapa exacto de él.
El hombre siempre se ha caracterizado por dos cosas, una intentar hacer las cosas bien y la otra que las cosas que hacía siempre se podían hacer mejor. El hombre, como ser humano que es, está sujeto a errores y desde luego haciendo mapas, no podamos decir que seamos muy brillantes. Propuse cambiar el meridiano de Greenwich al estrecho de Bering, donde no se atravesara ningún país y crear 100 meridianos, no 360. En los mapas tradicionales, Groenladia, que es 14 veces menor que África, aparece con el mismo tamaño, Alaska es igual a Brasil y los continentes son de un tamaño similar. No cambié el mundo, no conseguí que el Tercer Mundo tomara conciencia de su extensión, de que nos demos cuenta de que el planeta no es exactamente como nos lo imaginamos en nuestras mentes, ni siquiera logré que los mapas cambiaran aunque, al menos, la ONU y algunas ONG´s han comenzado a utilizar el mapamundi que yo propongo. En cualquier caso, lo que es innegable es la belleza de mi propuesta:










