lunes, 15 de marzo de 2010

De los humanos y otros conflictos.

Cuando el hombre tiró la primera piedra se la dirigió a otro hombre porque consideraba que estaba invadiendo su territorio de caza, luego le tiró una piedra a otro que le cogió sus frutos. Pasados unos años, fue la rueda lo que motivó que se pelearan de nuevo nuestros dos protagonistas. Ambos se pensaban con derecho a utilizarla. Uno se había enfadado con el otro porque no le dejó suficiente espacio en la cueva para pintar y ahora pensaba que ya estaba bien de renunciar, era su turno de disfrutar de la rueda.

Se hicieron mayores y ese material dorado que tanto brillaba, y que uno llamaba oro y el otro riqueza, fue siempre un elemento de conflicto, al igual que el uno no se dejaba mandar por el otro. Aparecieron varios dioses, uno el de uno y el otro el del otro y ambos siguieron peleando. Eso hizo que uno de ellos se fuera a otras tierras, quería que le dejaran vivir a su modo y manera pero no hizo sino entrar en conflicto con otros hombres que vivían en las nuevas tierras.

Con todo allí se quedó uno de nuestros protagonistas hasta que sus antiguos conocidos fueron allí a seguir peleando. Otro inventó el ir en barco y uno se peleó con él, quería que le contara el secreto de la navegación. Unos más altos y fuertes, mejor armados vinieron a robar la tierra de los otros. Unos construyeron pirámides, otros las saquearon, algunos emprendieron imperios que otros destruyeron, unos pocos inventaron ingenios que otros explotaron. Los de piel negra fueron tratados como inferiores y en cambio un líquido negro empezó a mover el mundo. Llegó la Guerra, de 100 años, y de 6 días, Civil y Mundial, Fría y Nuclear, de religión y comercial y en ésas seguimos, de conflicto en conflicto, en el trabajo, con los vecinos, entre parejas y entre familias y en las mismas familias también. Somos un conflicto y lo seguiremos siendo, supongo que es lo que nos hace crecer pero ¿y si nos hubiéramos equivocado?. 10.000 años o más de conflictos y humanos y así seguimos oiga, cuando menos da que pensar.

domingo, 7 de marzo de 2010

El secreto de sus ojos.

Nací en 1959 y fui un niño feliz. Nací en la Argentina en un tiempo en el que los padres se querían y las familias se comprendían. Valores como la humildad, la sencillez, el sentido del humor y el amor los considero básicos para afrontar la vida. La religión no es importante para mi pero si mi pareja lo quiere, seré capaz de casarme con ella cuando seamos viejitos, por la Iglesia. Sé que es importante vivir ocupándose de los problemas de los demás, no solo de los míos y que una boda puede no tener ningún sentido a los 20 años y todo el sentido del mundo a los 80. Considero que cuando uno sabe que nada de lo que le pase va a ser peor que lo que le pasó le da como un cierto poder. Yo ya no me preocupo más por nada. 

También sé de las facturas que pasa el amor, de las montañas rusas que el tiempo crea, con sus altos y sus bajos, sus ilusiones y decepciones, fracasos y victorias y que, a pesar de todo ello, siempre es tiempo de un buen comienzo. Creo en la asociación de las personas y que no toda riqueza es creada por una empresa privada, también un pequeño club de barrio puede crear mucha riqueza a pesar de que no sea una empresa muy rentable. 

Sin embargo, a pesar de creer en todo ese mundo que hoy les relato, he de trabajar. Para ganarme la vida he hecho muchas cosas pero lo peor, sin duda, es que he colaborado en la creación de un personaje tan deleznable y odioso como lo es el Dr. House. Soy Juan José Campanella y esta noche recogeré el sueño que he perseguido toda mi vida, esta noche recogeré, junto con mi amigo Ricardo Darín, el Óscar a la mejor película de habla no inglesa por "El secreto de sus ojos".

lunes, 22 de febrero de 2010

De las nostalgias y otras esquinas...

Ay si yo tuviera 15 años sabiendo lo que yo sé ahora. Bueno es que si yo fuera chaval ahora entraba a todas las tías. Yo creo que si volviera al colegio haría más pellas, eso fijo. ¿Con 25 años? Bueno es que no dudaba en marcharme de viaje por el mundo, al menos un año. Piénsate lo de tener niños, de verdad, yo ahora sabiendo lo que sé no habría tenido 3. 

Ay hijo, si ésta fuera mi época, me habría hecho cooperante, no monja. Entonces era diferente, en aquella época o te hacías monja o no podías dedicarte a lo que he hecho en mi vida. ¿Por qué lo dejé con aquella novia?. ¿Por qué permanecí al lado de aquel jefe?. ¿Por qué no me dediqué al cine y preferí la banca de inversión?. Y así doblamos otra esquina, una nueva calle. De la década de los 10 a la década de los 20 y de la de los 20 a la de los 50 años, con las mismas limitaciones o más, con los mismos miedos o menos y seguimos engañándonos. Ya ven amigos, de las nostalgias y otras esquinas. Siempre nos pensamos muy bien preparados para nuestros pasados y nunca para el futuro pero en cada momento escogimos por la mejor opción, fue la mejor decisión porque, simplemente, fue la nuestra, la más conforme a nuestra forma de ser. 

Para todos aquéllos que piensan que ahora serían más arriesgados, más guapos, más altos que cuando les tocó serlo, para todos lo que piensan que desperdiciaron una oportunidad, una situación favorable o, simplemente, que podían haberlo hecho mejor, para todos los que pensaron que ahora ya no, que ahora es diferente a entonces, simplemente decirles que no se engañen, aún están a tiempo y el que no lo vea así es porque está siendo igual de cobarde que cuando le tocó ser valiente o viceversa. Al menos le quedará la nostalgia y, al menos, aún le quedará tiempo.

domingo, 14 de febrero de 2010

Hechos para la épica.

Imaginen una esfera, producto de una explosión hace tanto tiempo que ni siquiera pueden imaginar cuánto. Imaginen que esa esfera gira en torno a una bola de fuego dentro de un conjunto de miles de esferas y objetos que a su vez giran y giran sin parar. Imaginen que les echan a vivir en esa esfera y les dicen que les dejan viviendo ahí por un período de tiempo, no para siempre, ¿qué harían?. Sobrevivir, seguir luchando desde luego.

Verdaderamente estamos hechos para la épica. Generalmente, a diario, se nos presentan aquellas situaciones que detestamos que ocurran. ¿Es usted un tímido recalcitrante y odia que se le acerquen los dependientes en las tiendas?. Seguro que cada vez que compra algo tiene un dependiente encima suyo. Por el contrario, ¿se pone nervioso si tiene que esperar una cola?. Con el 100% de seguridad, cada vez que vaya al supermercado le tocará esperar una cola para pagar en caja, cola que, también con el 100% de seguridad, avanzará de forma más lenta que cualquiera de las otras colas de las otras cajas del supermercado. 

Diariamente se nos presentan las situaciones que odiamos que pasen. Sospecho que es otra forma de ponernos a prueba, de superar nuestros límites y ¿por qué?, porque estamos hechos para la épica. Después de haber aprobado una oposición, con mucho esfuerzo y dedicación, generalmente viene un tiempo en el que uno queda desnortado, le viene un cierto bajón porque se quedó sin objetivo, sin meta, sin lucha. Ciertamente estamos hechos para la épica. ¿Cuántos de nosotros nos recordamos con cariño y nostalgia cuando éramos estudiantes y nos las ingeniábamos para divertirnos con nuestros amigos sin tener un duro?.

A menudo, los abuelos ven a sus nietos y piensan en todo lo que les queda por delante, lo que tendrán que luchar en la vida, los miran con condescendencia y hasta una cierta pena, desde luego con fatiga y pereza, ignorando que es precisamente ésa la salsa de la vida. Más que cumplir nuestras metas, nuestros sueños, lo que nos gusta es tener un motivo por el que luchar, ¿por qué?, porque estamos hechos para la épica, para la lucha diaria. 

Cumplir los sueños está muy bien y es muy satisfactorio. No vamos a negar que conseguir lo que cada uno se propone es un privilegio y por lo que nos movemos y levantamos de la cama todos los días. Sin resultados, no haríamos las cosas pero también hay que reconocer que el hecho de conseguir lo que nos proponemos implica una pérdida de objetivos, de horizontes y de territorios por conquistar. Una de mis películas favoritas, "El Tercer Hombre", por no decir mi favorita, expresa muy bien esta idea: 

"En Italia, cuando mandaban los Borgia,  hubo mucho terror, guerras y matanzas pero también fue la época de Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y del Renacimiento. En Suiza pasó lo contrario, hubo 500 años de amor, de democracia y de paz y ¿cuál fue el resultado?. El reloj de cuco".


Que luchen mucho esta semana, están hechos para la épica, no lo olviden, les dejo con la escena en cuestión:

domingo, 7 de febrero de 2010

El paso más que te hace dar el vivir en el extranjero

Cuando uno vive fuera de su país siempre ha de dar un paso más, el paso más que te hace llegar hasta la siguiente esquina, la próxima calle, esa otra ciudad. Cuando uno vive fuera de su ámbito siempre ha de llegar un poco más lejos, ya que uno ha llegado hasta allí, ya que uno no sabe si volverá a estar allí, en ese punto tan lejano, ¿cómo no interesarse?. Cuando uno vive fuera de su país tiene la necesidad de entarse de todo o, al menos, de qué es lo que hay al doblar esa esquina, qué venden en esa tienda, cómo es esa otra plaza o qué hay al cruzar el parque. En esas reflexiones andaba yo, alguien que no se ha cortado el pelo en otro sitio que no fuera la peluquería que hay al lado de casa, toda mi vida y que no me he permitido ninguna novedad en cuanto a mi imagen capilar, en ésas andaba yo, les decía, cuando salí el otro día del trabajo y me dije: "¿No estás en el extranjero?. ¿No has de llegar a la otra esquina? Pues lo mismo con el cortarse el pelo".

"¿Y cómo se dirá en inglés: cortito por los lados, a máquina, al 2 y con tijera por arriba?". "¿Cómo le diré al peluquero en cuestión: las patillas me las deja que ya me las retocaré yo en casa?". Da igual, fuera miedos, estás en el extranjero, llega hasta esa otra esquina, vete un poco más allá, prueba el sushi, los sandwiches egipcios y las empanadas de Etiopía, total ya que llegaste hasta aqui... y en ésas me vi delante de un espejo con el babi puesto y todas las dudas del mundo por no esperar a dentro de quince días a cortarme el pelo en España. "¿Quién me mandaría?". 

Miguel es un gallego de Lugo que lleva cuatro años viviendo en Londres. Ya quiere irse y no sabe si seguir a su novia a Japón o qué hacer con su vida. Londres ya no le gusta. Miguel corta el pelo estupendamente y da muy bueno consejos sobre el cuidado del pelo. Miguel se ganó un cliente para toda la vida el pasado jueves pero, sobre todo, conocer a Miguel me ayudó a comprender, una vez más, que vivir en el extranjero significa tener que dar un paso más, preguntarse constantemente: "¿Qué habrá en esa esquina?. Vete a ver, total ya que llegaste hasta aquí...". Y, en realidad, conocer a Miguel, me ha ayudado a comprender algo más, que es igual vivir fuera o dentro de tu país, que siempre has de dar un paso más, prueba el sushi, los sandwiches egipcios, las empanadas de Etiopía... venga otro paso más, total ya que hemos llegado hasta aquí...

domingo, 31 de enero de 2010

No miedo.

Miedo al rechazo, miedo a la crítica, miedo a la soledad, miedo a la libertad, miedo a volar, miedo a viajar, miedo a que te deje la novia, miedo a tu pareja, miedo al jefe, miedo a estar en paro, miedo a morir, miedo a vivir, miedo a un infarto, miedo a perderse, miedo a no encontrarse, miedo a hacer lo que uno quiere, miedo a la gripe A, miedo al terrorismo, miedo al médico, miedo a las muelas del juicio, miedo a que no haya Dios, miedo a morir, miedo a hablar en público, miedo a decir "no", miedo a decir "sí", miedo a cambiar de trabajo, miedo a comprometerse, miedo a separarse, miedo a perder el avión, miedo a la oscuridad, miedo a vivir en otro país, miedo al qué dirán, miedo a la vejez, miedo al miedo. Entre tanto miedo se me pasó el tiempo para escribir este post, espero que no la vida....

domingo, 24 de enero de 2010

La proyección de Peters.

¿Alguna vez se han parado a pensar que difícil es hacer un botón?. ¿Y cómo fabricar unas tijeras?. Estamos rodeados de objetos cotidianos. Un peine, un ordenador, unos calcetines, los damos como normales pero si, de repente, apareciéramos en 1544 y nos dijeran cómo es el futuro, mucho podríamos relatar sobre las maravillas inventadas pero poco sobre cómo fabricarlas. ¿Y los mapas? ¿Se han dedicado a pensar qué difícil es hacer un mapa?. ¿Cómo representar en un papel las montañas, los ríos,  las costas, los cabos y las islas?. ¿Y todo ello en una escala y una dimensión adecuada?. ¿Cómo hacer proporcionados en un folio los kilómetros de los océanos, la distancia que va de mi pueblo al pueblo de al lado y los Pirineos en relación a los Andes?

Realmente es muy difícil hacer un mapa, de ahí que los holandeses pintaran la isla de Ceilán "tumbada" en lugar de "pie", que Colón terminara en América cuando él adonde se dirigía era a la India o que los mapas de Londres no lleguen más allá de Notting Hill... Qué difícil que es hacer un mapa.

Me llamo Arno Peters y me propuse hacer una revolución a través del mapa. Quise cambiar el mundo, no guiarme por la visión eurocéntrica de la Historia ni por la visión propia de los ricos y de los poderosos. Estoy convencido de que el Norte no es más grande que el Sur y me fijé como meta cambiar el mundo haciendo un mapa exacto de él.

El hombre siempre se ha caracterizado por dos cosas, una intentar hacer las cosas bien y la otra que las cosas que hacía siempre se podían hacer mejor. El hombre, como ser humano que es, está sujeto a errores y desde luego haciendo mapas, no podamos decir que seamos muy brillantes. Propuse cambiar el meridiano de Greenwich al estrecho de Bering, donde no se atravesara ningún país y crear 100 meridianos, no 360. En los mapas tradicionales, Groenladia, que es 14 veces menor que África, aparece con el mismo tamaño, Alaska es igual a Brasil y los continentes son de un tamaño similar. No cambié el mundo, no conseguí que el Tercer Mundo tomara conciencia de su extensión, de que nos demos cuenta de que el planeta no es exactamente como nos lo imaginamos en nuestras mentes, ni siquiera logré que los mapas cambiaran aunque, al menos, la ONU y algunas ONG´s han comenzado a utilizar el mapamundi que yo propongo. En cualquier caso, lo que es innegable es la belleza de mi propuesta:





domingo, 17 de enero de 2010

De la rutina y otros terremotos.

Llego a casa, me quito el abrigo, preparo algo rápido para comer y me siento a la mesa, enciendo la radio. Gordon Brown anuncia mayores controles de seguridad en los aeropuertos británicos y el uso de escáneres corporales, "me cago en la mar, qué rollo que es volar, más tiempo, más colas...", me digo a mi mismo. Operación salida del puente de todos los santos, sin problemas en la mayor parte de las carreteras. Sigo comiendo, siguiente noticia, 100.000 muertos en el terremoto de Haití, pasa el enfado por lo pesado que es volar, "pobre gente", me digo. Cobertura especial, primeros saqueos e imágenes del horror abriendo los telediarios.

Quien más se siente concernido hace una donación, el IBEX35 cierra cercano al nivel de los 12.000 puntos, previsión del tiempo, un frente nuboso llega por Galicia, acabo de comer, ¿qué hacemos esta tarde?. La vida se ha parado hace ya cuatro días en Haití, pero no en el resto del mundo.

Siempre me ha sorprendido cómo logramos vivir en medio del horror, ciegos a la tragedia. En una, dos o, con suerte para los haitianos, tres semanas, los medios de comunicación se habrán olvidado de refrescarnos el horror, ese horror. Volveremos a la rutina, a ver cómo dos señoras discuten porque ambas se creen con derecho a ser atendidas en la pescadería, no se dieron la vez y las dos dicen que llegaron antes que la otra. En el Mercadona hay una cola grande en la caja y yo que bajaba a comprar el pan, nunca más vuelvo, no se por qué no ponen más cajeras. Y así volvemos a nuestro quehacer diario.

Acerca de Haití y lo que estamos viendo, podríamos hablar en este post de los males del capitalismo, de este progreso excluyente e insostenible en el que vivimos, podríamos hablar de la inutilidad de los sucesivos gobiernos dictatoriales de Haití y, peor aún, de la inutilidad de los principales dirigentes de la comunidad internacional, de la hipocresía de sus discursos y de nuestras sociedades pero yo me quedo en nuestra ceguera para ver el horror.

Igual que no podemos vivir a diario pensando en que vamos a morir, no podemos vivir pensando en el sufrimiento que hay en el mundo. No es que seamos egoístas o malos, simplemente no vemos los problemas que hay en el mundo, estamos ciegos, no tenemos esa capacidad porque si no no podríamos vivir.

No es que seamos cobardes y miremos para otro lado, es que somos humanos, nos preocupamos en que nuestra vida no se detenga, que haya rutina no vaya a ser que un terremoto nos la detenga, es algo completamente lógico y normal. Esta vez no es nuestro terremoto, seremos solidarios y nos volcaremos en una ayuda internacional masiva, poco coordinada y poco eficaz pero ayuda al fin y al cabo y luego ya veremos, mañana tengo examen de físicas, no es nuestro terremoto y la vida sigue. Incluso pensamos, "yo no doy que al final no llega" y yo me digo con que llegue un céntimo de cada euro que se da ya valdría pero ése no es el tema de hoy.

El tema de hoy es que esa necesidad de rutina, esa incapacidad o ceguera para ver la realidad es el  principal escollo para que dos terceras partes de la humanidad deje de vivir en condiciones no aceptables, pero que esa misma necesidad de rutina, de esforzarse por encontrar una vida normal, por sobrevivir a pesar de todo y hacerse con una rutina y una normalidad, afortunadamente, es una de las principales herramientas que tendrán los haitianos cuando la atención de los medios de comunicación se vaya a otras noticias. Ánimo a todos los cooperantes y ONG´s que trabajan para hacer un mundo más justo ya sea con ayuda de emergencia o con ayuda al desarrollo, ellos son nuestros oftalmólogos.

domingo, 10 de enero de 2010

El señor Campaner

Ésta es la historia más maravillosa que jamás oirás. Conjuga los siguientes conceptos clave: Fátima, noma, Níger, hidrocefalia, muerte de un hijo, Tawa, egoísmo, papeles, hoteles Riu, gallinas, infartos, isla, vacuna, 3 euros, mijo, heridas que huelen mal, demonio, pozos, 160.000 euros, crisis y miedo, mucho miedo. Es una historia real. Vamos a componer el puzzle:

Yo era recepcionista en un hotel de la cadena de hoteles Riu. Con 52 años tuve dos infartos y vi la muerte muy de cerca. Los médicos me garantizaron al menos 10 años más de vida, qué curioso, cómo si eso se pudiera garantizar. Níger es el país más pobre del mundo. Existe una enfermedad, llamada noma, que en un plazo de 48 horas destroza las caras de los niños y en Níger se piensan que es una maldición del demonio.  

Tuve con mi mujer cinco hijos pero el mayor de ellos murió a causa de una hidrocefalia, no saben lo duro que es la muerte de un hijo. Un día me llamó mi mujer, me dijo: "Cariño, hemos adoptado una niña". "Bueno me dije yo". "Sí cariño pero es que es negra". "Bueno me dije yo, ya podemos hacer un anuncio de los de Benetton". Se llamaba Fátima y estaba enferma de noma. Vino a Mallorca para ser operada.

El noma no es más que una bacteria que se cría en ambientes de manutrición y falta de higiene. En Níger, la dieta básica se compone de mijo, lo que comen los pájaros en el Primer Mundo. En un plazo de 48 horas se ha comido las partes blandas del niño y le ha desfigurado por completo la cara, causando unas heridas que huelen mal. Se cura con una vacuna de penicilina que en el Primer Mundo apenas cuesta 3 euros.

Al curarse, Fátima me dijo que la acompañara, a su pueblo, en Tawa. Tras todas estas experiencias, decidí irme con Fátima, decidí dejar mi empleo en el hotel. Fui a hablar con mis jefes y me preguntaron que de qué iba a vivir. Les dije que de las cabras o de lo que fuera, ya sabemos todos que en Níger la vida es difícil. Mis jefes decidieron mantenerme el sueldo, qué curioso cómo te ayuda el mundo cuando te propones hacer lo que quieres. A día de hoy, años después, la nómina es ingresada en mi cuenta puntualmente.

Cuando llegué a la capital, Niamey, pregunté cómo ir a Tawa. tenía que coger un autobus y recorrer otros 700 km. Lo que allí viví fue inenarrable. Viajaba en un autobus atestado de personas, cosas y gallinas. Cuando llegué allí, llamé a mi mujer y le dije, "cariño vete preparando los papeles para montar una ONG que yo me quedo aqui". Nunca antes había salido de mi isla, de Mallorca.

Soy Pep Campaner, monté la Fundación Campaner y, 9 años después, hemos construido 47 pozos, una escuela, damos al menos una comida diaria a muchos niños. Mi último sueño es montar un pequeño hospital para poder operar en Níger a los niños que sufren el noma y no tener que trasladarles a Barcelona. Serían 160.000 euros, cantidad que no es fácil de conseguir en tiempos de crisis, bueno crisis en el Primer Mundo porque yo siempre vivo en crisis, en África.

Seguro que conseguiré el dinero para el hospital. La gente me pregunta que por qué hago todo esto. Me dicen si me mueven motivos religiosos. Yo les digo que no, que considero que hago lo que debo de hacer y que lo hago por egoísmo. En esos niños de Níger veo a mi propio hijo, que murió.

El mundo está lleno de noticias malas pero también de noticias buenas, mi historia es una de ellas. Considero, como les digo, que hago lo que debo de hacer aunque lo hago con miedo, con mucho miedo. Les dejo con una entrevista que me hicieron en Radio Nacional de España y con la dirección web de mi fundación:



lunes, 4 de enero de 2010

Del tiempo y otras goteras

2010, ya 2010. Un año más los mismos ritos, las 12 uvas, las campanadas, los fuegos artificiales, la fiesta, la noticia del primer niño nacido en el 2010, los primeros desastres del 2010, el concierto de año nuevo y un repetitivo y constante etcétera.

Este año, la tele puso imagenes de cómo había sido la celebración otros años, por cierto de la misma forma siempre. Este año, como todos los años, hubo la noticia de que en Australia ya se encontraban en el 2010 pero yo estaba en el 2009, qué follón. El tiempo es un invento, definitivamente, no me cuadran las cuentas, unos en una década y otros en otra, por poco tiempo, cuando nos queramos dar cuenta Australia empezará el 2020 y nosotros estaremos en el 2019, por otro poco tiempo...

Feliz 1990 y feliz 1967. Canciones, vestidos de gala, champán, y de repente nos han caído 20 años encima. Feliz 2003 y 1979, con los mismos deseos de paz y felicidad para todo el mundo y de pronto han pasado otros 37 años, sigue sumando.

El tiempo corre, mucho más que nosotros. El tiempo es ágil y rápido, mucho más que nosotros. Feliz 1987 y Feliz 1999 y siempre igual. Pasa un año y el hijo del quinto ha caído en la droga. Pasan cinco años e Isabel se casa. Pasan otros 10 años y Raquel acaba la universidad y se va al Tercer Mundo. Feliz 2009. Los vecinos del segundo son nuevos, los de toda la vida se hicieron mayores, se fueron encorvando y encorvaron tanto que ya no están. Los hijos vendieron el piso hará ya más de 15 años, ¿15 años?. Feliz 2033. Y te han caído otros 27 años, vamos por 77, ¿empezarás ya por fin tus proyectos?. ¿Irás por fin al gimnasio?. ¿Aprenderás francés, ahora que han pasado 34 años?.

Feliz 1964 y Feliz 2002. Y vuelta a empezar, hace 17 años acabé el colegio y digo bien: !feliz 2010¡, corre que el efecto 2000 pasó hace ya... !10 años¡. El tiempo corre, mucho más que nosotros. El tiempo es ágil y rápido, mucho más que nosotros así que ya solo espero que este 2010 sea el año en el que nos arriesguemos por nuestros sueños, objetivos, metas y deseos, feliz 2010 a todos.


lunes, 21 de diciembre de 2009

Diferencias entre largo y grande (uy qué título más desafortunado)

Si la vida fuera eterna no pondríamos en ella la misma intensidad. Lo que da sentido a la vida y lo que permite disfrutarla es su carácter efímero, nos dice Punset. Es como el chiste que me contaron esta semana:

             Un médico le dice a su paciente:
            - "No coma grasas ni azúcares, el fumar lo tiene prohibido, olvídese del sexo y del alcohol. Reposo absoluto, se acabó el viajar". 
           - "¿Y con eso viviré más?". Le pregunta el paciente.
           A lo que el médico contesta.  "No pero se le va hacer de largo...".

Sin la presión de la mortalidad, no hubiéramos avanzado como lo hemos hecho. Podríamos ser inmortales y tener una vida larga o podemos ser mortales y gozar de una vida grande. Ésa es la diferencia entre largo y grande, y no otra (de verdad). Esto no es un ensayo general sino una representación única, podemos equivocarnos pero no podemos dejarlo de intentar. Podemos errar pero no podemos dejar de ilusionarnos. Es Navidad, para muchos un tiempo de mentira, para otros un tiempo único. En cualquier caso, no olviden que después de Navidad sigue el 7 de enero, que es otro día único y luego la primavera, los helados del verano, el campo en otoño y otras Navidades en el 2010, exprima el momento, vaya a por todo ello o a por lo que quiera pero no deje de ponerle intensidad a su vida. Felices Fiestas, les dejo con la maravillosa entrevista de Eduard Punset para el que tenga tiempo en estas vacaciones.


domingo, 13 de diciembre de 2009

De los picos de Jerez y otros destinos.

Me meto en el supermercado, el Sainsbury´s, que abre hasta las diez. Todos los dependientes me son exóticos. Me llena la bolsa un señor muy mayor que trabaja para poder completar una pensión irrisoria. No hay carnicería ni pescadería, en la sección de platos preparados diversas recetas indias. De todos los productos venden la versión "normal" y la versión orgánica.

Sigo comprando, junto a las películas venden las inconfundibles patatas fritas Tyrrels, avinagradas, tan adictivas como las patatas fritas que me ponen en cualquier bar del Retiro. Si me traigo las bolsas de casa me dan dos puntos en la Nectar Card, con 1000 puntos tengo dos libras y media para poder gastar.

Busco la leche pero toda es fresca, hay más clases que en España, muchas más, entera, desnatada, semidesnata, con un 1% de grasa, con 0,1%... cojo la botella de las cuatro pintas para que me dure varios días, aunque aqui la leche caduca antes. Paso por la sección de vinos, los españoles no ocupan un lugar preeminente. ¿Dónde venderán los bizcochos de soletilla?. Seguro que aqui no habrá, como el Colacao.

Termino la compra, paso por la sección delicatesen y allí están: los picos de Jerez, solo queda una caja a casi 3 libras. Si supieran que en mi país los picos de Jerez se venden en cantidades mucho más grandes y mucho más baratas y no son considerados un producto de gourmet. Y así me vuelvo a casa, pensando en que debiéramos ver la vida con ojos de turista o de niño, es decir, siempre ilusionados, considerando que los picos de Jerez son una delicatessen como el poder darnos un paseo o leer el periódico o desayunar en la cafetería de al lado del trabajo. Cuando uno viaja todo le va bien, cuando uno está de vacaciones todo le va bien, en el día a día se trata de pasar, qué horror, mañana es lunes. Los picos de Jerez son una delicatessen, qué bueno, los lunes también.

Definitivamente me quedo con la visión del turista o del niño, para ellos la rutina es un asunto de sorpresa, la normalidad algo a descubrir todos los días y algo tan normal como los picos de Jerez o jugar en el parque son una delicatessen. Me voy a la caja con los picos en cuestión, pagaré por ellos un precio desorbitado, esta ocasión lo merece, mañana también...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Todo cambia para seguir siendo lo mismo.

Hace veinte siglos, teníamos los mismos problemas que hoy en día, afrontábamos desafíos parecidos a los de ahora. Hace 20 siglos, nos movían motivaciones similares a las existentes en la actualidad y nos atormentaban preocupaciones no muy diferentes a las que hoy nos acechan. Todo cambia.

20 siglos atrás no podíamos recorrer el mundo en un día, ni comunicarnos con cualquier persona en cualquier punto del planeta. 20 siglos atrás, el mundo no tenía nada que ver con este otro mundo en el que ahora vivimos. Vivíamos menos tiempo y con una peor calidad de vida. Todo cambia, nada permanece.

Somos capaces de doblar el conocimiento que tenemos en un corto período de tiempo. Cada vez avanzamos más y más rápido. El correo electrónico ya empieza a dejar de ser una tecnología moderna y está empezando a ser sustituido por otros medios como Tweeter o Facebook. Todo cambia, nada permanece y además ello se produce de una forma rápida.

Eso es básicamente en lo que consiste vivir, en cambiar rápido, en adaptarse, en seguir adelante, somos supervivientes. !Rápido¡, no bajes la guardia, si no, te quedas fuera. No tengas miedo a la inestabilidad, al cambio, a la creatividad, ése es nuestro hábitat natural. Definitivamente, todo sigue igual. Vivimos en el mejor de los mundos posibles afrontando los mismos problemas que hace 20 siglos. Vivimos en medio de un mar de paradojas y ésta es la principal, la de que todo cambia y el mundo sigue siendo el mismo lugar. Todo cambia, nada permanece, para seguir siendo lo mismo.



martes, 1 de diciembre de 2009

Historia de un botón.

Un botón es algo realmente insignificante si no te paras a pensarlo. Todos los días nos abrochamos unos cuantos de una forma mecánica y absolutamente inconsciente, ignorando la fantástica tecnología que se esconde tras un botón. Ésta es la historia de un botón de nácar:

"Déjale marchar, vamos, no le cortes las alas a tu hijo, total son dos años sólo". Con esas palabras convenció mi tío Josiah a mi padre para que me dejara embarcar en el segundo viaje del HMS Beagle por el mundo. Zarpé el 27 de diciembre de 1831, dejando atrás las lágrimas de mi madre por no poder pasar con ella la noche de fin de año. Yo esperaba verla dos años después, ignorando que el destino me tenía guardado un fabuloso viaje por todo el mundo de casi... 5 años.

"¿Por qué te llaman Jemmy Button?", le pregunté nada más zarpar a un indígena que nos acompañaba en el viaje y que nos serviría de intérprete con algunos nativos de América del Sur.

"El capitán dice que me nombraron así porque les dio un gran boton de nácar a mi familia para que me dejaran marchar pero me parece a mi que lo dice para evitar ser juzgado por secuestro". Pronto entablé amistad con Jemmy Button, el indígena que había sido educado durante un breve tiempo en la cultura británica. Me di cuenta que la cultura y la educación pueden hacer refinar tanto al ser humano como la falta de ella asilvestrarlo y hacerle un salvaje miserable y degradado. Todo lo hace la educación. A las personas nos pasa lo mismo que a los animales, nacemos salvajes y nos domesticamos por medio de la cultura y la educación.

Al llegar a Tierra de Fuego, Jemmy Button volvió con los suyos y yo tenía la firme esperanza de que hiciera un gran trabajo de evangelización y educación con los de su tribu. Le volví a ver un año más tarde y le dije: "¿Qué te vuelves a Inglaterra?, nos tomaremos un té y podremos salir a cazar zorros si quieres. Te puedo presentar gente en la Universidad que te ayude a completar tus estudios, además podrás visitar Europa y ver mucho mundo", le pregunté firmemente convencido de sus ganas de volver a Inglaterra. En cualquier caso, algo había cambiado en él, ya no era el mismo.

"Querido Charles, qué poco me conoces. Me acabo de casar, visto apenas con un taparrabos y aqui, entre la gente de mi tribu, he conocido la felicidad. Si volviera allí sería infeliz. Sé que a tus ojos soy un salvaje, inferior a ti pero yo soy feliz así".

Soy Charles Darwin, nací hace 200 años y fui el creador de la ciencia de la biología. Formulé la teoría de la evolución y del origen de las especies, despejando a la humanidad de uno de sus mitos más antiguos y lo que nunca comprendí es como Jemmy prefirió vivir como un salvaje a disfrutar de la civilización. Definitivamente, ese viaje a bordo del Beagle cambió mi vida. Fue un viaje en el que trabajé como nunca lo había hecho y por el que no percibí ni un penique, pero que me cambió radicalmente mi visión de las cosas. Descubrí que hay otras formas de vida que a otros les puede gustar. A pesar de que a mi no me parezcan apropiadas, he decidido no juzgarlas, no vaya a ser que el que esté equivocado sea yo. Con todo, yo prefiero vivir de forma civilizada, en Inglaterra y con botones...



lunes, 23 de noviembre de 2009

¿Quién decide?

Uno no sabe bien quién decide por nosotros, tic tac. Uno no sabe cuándo le van a ocurrir las cosas importantes de la vida, tic tac. Uno no decide cuándo nace, si en 1985 ó 1435, tampoco dónde ni cómo, tic tac. Uno no opta porque esa tarde de martes, como una de tantas, sea la tarde que besé a una chica por primera vez, tic tac. 30 años después se descubre que quizás no debí estudiar Ingeniería hidraúlica, tic tac.

A uno le llega la muerte en septiembre, a otros en viernes y a muchos al amanecer, tic tac. A uno le puede llegar por sorpresa la oportunidad de mejorar o empeorar profesionalmente, uno cree que decide por una buena opción pero no sabe lo que pierde con esa decisión, tic tac.

Otros no saben que esa persona que acaban de conocer será con el paso del tiempo su  mejor amigo  tic tac, o el padre de sus hijos, tic tac. ¿En qué momento decide alguien tener un accidente?. ¿En qué momento deciden otros curarse de una grave enfermedad? Tic tac.

El tiempo decide muchas veces por nosotros, el paso del tiempo es un gran aliado a la hora de tomar decisiones. Nos da experiencias, nos coloca en nuestro verdadero sitio, con nuestra justa dosis de humildad o engreimiento así que relájese, cuente con el tiempo para tomar decisiones. Siempre hay tiempo para ser feliz, para estar preparado a que ocurra algo importante, con 90 años o dentro de 15 días. Cuente con su amigo el tiempo, al fin y al cabo uno no sabe bien quién decide por nosotros, tic tac y uno no sabe cuándo le van a ocurrir las cosas importantes de la vida, tic tac.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Los Reyes Magos siempre traen un regalo sorpresa...

... y suele ser el que más nos gusta por inesperado, improvisado y sorprendente. ¿No les ha pasado?. Yo recuerdo que siempre me pasaba lo mismo, que siempre había un regalo sorpresa que era con el que me quedaba. Y pensando y repensando, me doy cuenta que en la vida nos ocurre siempre algo parecido, siempre nos pasa algo que no estaba dentro de nuestros planes.

John Lennon vino a decir algo parecido a que la vida es eso que nos ocurre mientras hacemos otros planes.  Hay personas que sueñan con tener hijos y luego se dan cuenta de lo duro que es ser padre, otros se mueren por un viaje de vacaciones que cuando llega les da pereza. Algunos no están contentos con sus trabajos ignorando el magnífico ambiente que hay entre sus compañeros. La vida es eso que nos ocurre mientras nos empeñamos en sacar adelante nuestros proyectos. La vida, al igual que los Reyes Magos, siempre trae un regalo sorpresa, aprovéchelo.

Así las cosas, relájese y luche por sus proyectos pero adáptese a los regalos sorpresa que le serán dados. ¿Que no tiene hijos? Aproveche y dé la vuelta al mundo. ¿Que, por el contrario, forma una familia? Alégrese cada día por la suerte que le ha sido dada.

¿Qué no está a gusto con lo que estudia? Plantéese que puede estudiar, otros no tienen opción. ¿Le dejó su pareja? Muchas otras habrá esperando a hacerle feliz. ¿No puede salir de vacaciones este verano? Disfrute por 1,20 euros de una caña fría bien tirada.

Las noches que mejor me las pasé con mis amigos fueron aquéllas en las que no había grandes expectativas, que por sorpresivas, inesperadas o no planificadas nos sirvieron para aprender que el regalo sorpresa es el más atractivo de todos.

Espere, y espere algo bueno, la vida siempre nos trae un regalo sorpresa. ¿Le despidieron del trabajo? Magnífica oportunidad para irse a otro país. ¿Que le despidieron y tiene una familia que mantener? Magnífica oportunidad entonces para sentirse más unido a su pareja, en tiempos de dificultades siempre sale lo mejor de nosotros.

Ya lo sabe, la vida siempre trae un regalo sorpresa, disfrútelo. En realidad, cada día es un regalo sorpresa, vaya a por él, adáptese. A veces los Reyes Magos no acertaban con su regalo sorpresa, pasado un tiempo lo recuperaba y jugaba con él con pasión, lo descubría pasados unos meses y me provocaba una segunda ilusión. A veces en la vida, nos ocurren cosas que parecen muy malas, más que regalos sorpresa podríamos hablar de malas pesadillas. Encarguése de que pasado un tiempo esa mala experiencia la haya convertido con su actitud en un regalo sorpresa. Adaptése, disfrute de la vida mientras siga pensando que sus planes salen adelante. Disfrute del regalo sorpresa que es esta vida.

lunes, 19 de octubre de 2009

Hay que inventarse la vida

Tengo una tía que en varias ocasiones la he oído decir: "hay que inventarse la vida". Y no hay nada más cierto. Un viaje de fin de semana, una buena película de cine, un bar o una buena cerveza pero la vida hay que inventársela. No cabe el cansancio ni la falta de interés, no cabe la pereza ni el aburrimiento, la vida hay que inventársela. ¿Que no sabe qué hacer hoy?. No se preocupe, dése un paseo, ¿que está cansado? Aprecie una buena película de Woody Allen. ¿Qué se encuentra resfriado y le duele la cabeza? Tiempo entonces de escuchar música pero la vida hay que inventársela.

Tenga claro que nunca mejor que ahora y que siempre no podrá como ahora. Apasiónese con lo que sea pero apasiónese, ¿que no le gusta lo que hace? pues busque otra cosa. Un viaje a Edimburgo o a Sevilla, o al centro comercial de su barrio. Todo es interesante, todos somos interesantes, la vida hay que inventársela y de todo se aprende. Busque, muévase, ande, cambie, elija, haga y no se pare, nunca. Siempre habrá algo que hacer y que eso no le angustie ni le paralice.

La apatía, la más absurda de las enfermedades que nos azotan hoy en día. No sucumba a ella, vea una oportunidad donde otros ven una inversión errada, solo haciendo cosas uno aprende, coge experiencia. ¿Para qué ir un sábado a coger setas con el frío que hace? ¿Para qué coger el coche e irse a comer a Lugo con lo bien que se está en casa? Pues simple y llanamente porque la vida hay que inventársela.

No pare ni descanse, al fin y al cabo el tiempo no existe ya lo sabe.... y ya tendrá tiempo en otras vidas para descansar pero no en ésta, invéntese, cree su propio pasar por este mundo, ideando aventuras y diseñando días, creando sus artefactos para cubrir el tiempo que no existe. Otro segundo más, uno menos, corra, invéntese la vida.

viernes, 16 de octubre de 2009

Resultados de la encuesta agosto 2009

Ya tenemos los resultados de la encuesta del mes de agosto y resulta que el chatarrero observador ha cosechado un 0, 0% de los votos, lo que según mi querida estadística significa que no ha gustado nada. Ay si nos dejáramos guiar por la estadística, cuánto sufrimiento generaríamos y cuánto sufrimiento nos ahorraríamos, la falsa ciencia de la estadística, que todo lo presume y nada afirma... Pues según esa misma estadística, el ganador ha sido  "De cómo pasa el tiempo en el extranjero" con 3¡¡ votos y el 60% de los mismos mientras que "You can like the life you are living or you can live the life you like" ha tenido el 40% de los votos (2 votos). Gracias por participar y aguantar mi ataque mensual a la estadística. Ya está abierta la encuesta del mes de septiembre, a por ella¡¡¡.

martes, 13 de octubre de 2009

El ladrón de paredes

¿Qué es ser un artista?. ¿Es alguien que pinta maravillosamente bien aunque nunca pase a la posteridad?. ¿Se precisa el reconocimiento de los otros para ser un artista?. ¿Hay que estar en los museos para poder ser un artista?. ¿Es un artista quien vive de su arte o para ser artista hay que ser independiente?. Podría contestar a todas estas preguntas de forma negativa o positiva y daría igual. Yo siempre he pensado que soy un artista.




No sé si busco o huyo de la eternidad, la fama y el reconocimiento con mi arte. Actúo con nocturnidad y alevosía, robando paredes, espacios y escenarios. Actúo en la noche cuando nadie me ve. Algunos entienden que soy un vándalo, un graffitero más que ensucia ciudades. Yo siempre he pensado que soy un artista.




Puede que no sea el que mejor pinte, quizás mi técnica pictórica no tenga ningún mérito, muchos dirán que no tengo calidad artística suficiente para ser recordado y que no debo saltar de las paredes donde pinto a los museos más prestigiosos. Es cierto que me expreso a través de plantillas, hasta cierto punto lo que hago es fácil. Yo siempre he pensado que soy un artista.




Empecé en mi ciudad, Bristol y ya soy conocido en medio mundo, bueno yo no, mi nombre artístico es el conocido. Voy al asalto de nuevas paredes, escenarios urbanos donde dar rienda suelta a esta imaginación desbordante que tengo, a esta creatividad que no puedo retener. También me cuelo en museos y cuelgo obras mías sin previo aviso y ahí se quedan. No deja de tener lógica lo que hago, un museo es uno de los mejores sitios para conseguir espectadores... Yo siempre he pensado que soy un artista.



Incluso, al actuar de esta forma anónima, me arriesgo a que otros artistas me roben mi nombre, mis paredes y suplanten mi arte. Se llevarían mis plantillas y mis ideas pero también mis críticos y mis dudas. Soy Banksy, el artista desconocido más conocido del mundo. Pinto paredes aunque recibo críticas incluso de los propios graffiteros. Ya he expuesto en varios museos (de forma oficial sin tener que colarme) y han comprado obras mías en importantes subastas. Ya he publicado un par de libros. Mis obras son conocidas por todo el mundo, en especial en mi país, el Reino Unido. Nunca vislumbré que terminaría como un artista, exponiendo en museos en lugar de en la calle, viendo cómo los turistas compran postales y pósters con mis obras en los mercadillos de las ciudades de mi país. Me da igual toda esta historia, yo sigo a lo mío, siempre he pensado que soy un artista, estáte atento, cualquier día puedo aparecer en una pared de tu ciudad.



martes, 6 de octubre de 2009

No se tome muy en serio (II)

¿Es la evolución rigurosa? ¿Disciplinada? ¿Es la evolución algo lógico e inteligente? ¿Que responde a un plan trazado, a un diseñador inteligente? O, por el contrario, ¿es fruto del azar, de la casualidad?. No lo sabemos, lo que sí se puede decir es que la evolución es eficaz pero nada más que eso y para ser eficaz, como algunos buenos jefes me han enseñado, algunas veces hay que ser chapuzas. Somos imperfectos, así que no se tome tan en serio, y mucho menos tome tan en serio sus problemas.

La Naturaleza, al igual que nosotros, hace chapuzas para poder ser eficaz. No parte de cero para hallar soluciones sino que aprovecha los elementos que tiene y reutiliza recursos para ir adaptándose a los cambios. Esos apaños, esas chapuzas a veces funcionan increíblemente bien pero en otras ocasiones presentan problemas. Nosotros mismos somos una pura imperfección así que, le insisto, no se tome tan en serio. Ejemplos de nuestras imperfecciones:

1.- Nuestro propio envoltorio. La piel, delicada, sujeta a quemaduras del sol, cortes, picaduras...

2.- El ojo humano, capaz de distinguir fotones, paisajes y colores. El ojo, una increible maquinaria que  viene equipado de serie con un punto ciego que hace que sean precisos dos ojos para poder verlo todo.

3.- Nuestra laringe que ha evolucionado hasta permitirnos hablar lo que ha provocado que también seamos los únicos seres que podemos atragantarnos. Pero bueno, a pesar de que nos atragantamos, hemos podido tener un lenguaje, lleno de equívocos, con dobles sentidos y que muchas veces nos lleva a creer que entendemos lo que la otra persona nos está diciendo aunque no tenga nada que ver con lo que, en realidad, la otra persona nos quiere comunicar y es que el espía disparó al policía con el revólver... ¿Qué signifca esa frase? ¿Que el espía disparó con un revólver al policía o que disparó al policía que tenía un revólver?. El lenguaje es un desastre como herramienta para poder comunicarnos, por ahí se pueden explicar rupturas de parejas, negocios fallidos o viajes frustrados. Otro apaño.

4.- La memoria, mira que funciona mal nuestra memoria. Perdemos casi una hora diaria buscando algo, unas llaves, un papel o el móvil. Cuando recordamos a veces no sabemos lo que recordamos, mezclamos días, olores, personas e ideas y ello si es que logramos recordar algo. Es un cajón de sastre de recuerdos que te hace recordar nombre y apellidos de compañeros de colegio de hace 24 años y en cambio no nos permite saber dónde dejamos aparcado el coche.

A estas alturas de post, ¿aún se sigue tomando en serio?. Esto no va de ser perfectos, esto va de adaptarse para sobrevivir, de hallar soluciones que funcionen aunque ello signifique que tengamos que echar mano de un apaño. Con todo, a mi todo esto me sigue pareciendo una receta muy inteligente. Igual la evolución, aparte de ser eficaz, es inteligente y lógica y disciplinada, igual obedece a la voluntd de un diseñador inteligente e igual no hay tanto de azar sino empeño y esfuerzo.

Yo no sé si un creador muy inteligente pensó todo este chiringuito, lo que sí sé es que si yo tuviera un hijo o una hija trataría de inculcarle esta misma receta. Le diría lo siguiente. "Mira, no te tomes muy en serio, eres imperfecto o imperfecta, admite tu capacidad de fallo.  Sin embargo, lo que sí está en tu mano es buscar soluciones, adaptarte, ser eficaz y buscar tus propios apaños, con lo que tienes para seguir adelante, claro que sí hijo mío o hija mía, siempre adaptándote, siempre hacia adelante, tal y como hemos hecho tus antecesores y harán tus descendientes, tal y como hace la evolución".

Les dejo con el programa de Punset, una vez más, el amaestrador de búhos...