lunes, 9 de mayo de 2011

Cosas que no decides.

Cuándo naces, dónde y por qué, no eliges tus padres, el clima, el número de hermanos ni la posición que ocupas. Lo siento pero no escoges la persona que amas, ni cuántas veces comes o el tipo de horario que vas a tener.

Te dan hecho las enfermedades que tendrás así como los avances médicos que te encontrarás, tus amigos, el euribor o los posibles tumores cerebrales, no decides adónde viajar o tu renta per cápita o PIB. No tienes elección en cuanto a tus depresiones y éxitos, tus errores o aciertos, tus futuros o el número de hijos que vendrán, si es que vienen.

Ignoras si serás alto o bajo, cuándo morir o qué día será el que te cambiará la vida, no tienes opción sobre el tipo o tamaño de tu cama ni sobre los lenguajes que emplearás, no controlas tus oportunidades ni te aseguran tus sueños o pasiones.

No puedes determinar cuándo te tocará la lotería, si vives de día o de noche, si vas o vienes, si eres judío o zurdo, militar o tenista, si tienes un accidente o permaneces tranquilo pero al menos siempre podrás jugar, crear tu propio espacio y crear la diferencia. Míralo.


domingo, 1 de mayo de 2011

Esquiando en Mallorca

¿Sabes que en Oslo te puedes calzar los esquies, coger el metro e irte a esquiar?. A diario, sales de trabajar a las cuatro y media o cinco de la tarde, te coges la línea 2 del metro y apareces en una estación de esquí. Ay si yo viviera en Oslo me iba a esquiar todas las tardes, no sé cómo tu que lo puedes hacer todos los días no vas más a esquiar.

Anda mira quién habla, el que vive en Palma de Mallorca y puede acercarse al puerto a navegar todas las tardes. Bueno pues si yo hubiera podido estar en Londres cuando la boda real. Habría estado a las 7 de la mañana en la puerta de Westminster Abbey, menuda suerte vivir en Londres. Claro que para suerte la de la familia argentina que ha decidido vivir viajando o viajar viviendo, que tanto da lo uno como lo otro. Qué suerte.

¿Suerte?. Suerte la tuya que vives en Madrid y puedes ir a un musical todos los días de la semana, o acercarte a comer tapas a la Plaza Mayor o abonarte al Teatro Real e ir los martes a bailar salsa. ¿Para qué quiero yo todo eso?. Mucho mejor tú que vives en La Coruña y todas las tardes te puedes acercar a correr a la playa...

Mira todo eso está muy bien pero siempre hace falta dinero para hacer lo que uno quiere, bueno menos si te vas a vivir a la Patagonia de tu propia granja. Eso sí que tiene que ser divertido y si te cansas te acercas a Punta del Este y montas un chiringuito. Lo dice el que vive en Bruselas y no para de hacer cosas. Como todo el mundo es extranjero, ha de abrirse y conoces a muchas personas, por eso me gusta Bruselas, por eso y por los mercadillos de antigüedades que tiene. Pues a mi el que me da envidia eres tú que vives en Sri Lanka, en el paraíso, además allí el tiempo fluye de otra manera, más tranquilo y calmado. 

Y yo te digo que no hay lugar y tiempo o día y plaza que no merezca ser vivida. No hay semana corta o larga, ni ciudad aburrida o estresante que no merezca ser conocida. Que no hay rutina ni comienzos o principios que merezcan ser saltados. Ni planes o ideas que resulten ser pasados. Vamos a por ello.

domingo, 24 de abril de 2011

Si quieres vivir feliz, vive con angustia.

Dedicado a todos los economistas que auguran décadas pérdidas para la economía...

Hoy he sido feliz, hoy un amigo me ha invitado en el trabajo a comer lentejas que hizo ayer. Correspondía a una invitación a lentejas que le hice yo hará ya dos meses. Hoy he sido feliz porque hace buen tiempo y he sabido arreglar el router, he vuelto a tener internet en casa y he encontrado tiempo para escribir este post. Hoy he sido feliz porque el jardinero que tenemos en la empresa ha plantado tomates en el jardín para nosotros.

Si quieres vivir feliz, vive con angustia. No des nada por normal. No es normal que comas todos los días, 3 veces al día y escogiendo. No es normal que puedas andar, que el bus funcione y que la Tierra siga dando vueltas. Declaraba hace poco un alto directivo de la central de Fukushima que ni siquiera se les había ocurrido pensar que podían enfrentarse a un tsunami y ése fue el error. Espera la tragedia, el accidente, el conflicto, si quieres vivir feliz, vive con angustia.

No des por seguro que ganes todos los meses 800 euros, mucho menos esperes ganar 1500 euros o que tu salud te respete todos los días. Sí, ya sé que no es una perspectiva muy motivadora pero quizás mañana los supermercados no estén rebosantes de mercancías. No te acostumbres a ver un mercado lleno. Los mercados así son una verdadera fiesta. Que haya pescados, frutas o verduras todos los días es un milagro. ¿Sabes hacer el aceite de oliva?. No, pues valóralo, acapáralo como un tesoro por si se mueren todos los que saben hacerlo.

Si quieres vivir feliz, vive con angustia. No des nada por normal, no te adaptes, cambia en todo momento. No te compares a nadie. Si tienes un Toyota no te fijes en que otros tienen un Mercedes, valora tu coche como lo que es, un milagro. ¿El móvil de hace 8 años?. Guárdalo, recuerda la ilusión que te hizo el primer día que lo usaste. ¿Por qué ya no te gusta?. Te acostumbraste a él.

No es normal que una persona te quiera todos los días. No te acostumbres a tu mujer,  mañana puede haberte dejado, no te compares ni compares a nadie con otros. ¿Por qué si es domingo no te cuesta levantarte y si es lunes te cuesta levantarte?. Te acostumbraste a tu trabajo, en un país que tiene un 20% de paro, ole tus huevos. No crezcas, cambia.

Me llamo Richard Easterlin y mi principal tesis es una paradoja, la paradoja de Easterlin. Defiendo que más riqueza no supone más felicidad, el dinero es importante para ser feliz, pero para ser feliz no basta con tener cada vez más dinero. A partir de ciertos niveles básicos, es mejor no fijarse en tener más dinero sino en no acostumbrarse a lo que se tiene ni en compararse con otros. El dinero es importante para ser feliz tanto como tener amigos, familia, tiempo libre, salud o las lentejas que me zampé con mi amigo o los tomates que me comeré allá por junio con el jardinero, si es que llegamos a verlos... 



domingo, 17 de abril de 2011

¿Qué nos podemos creer?

Resulta que estamos en la quinta fase de la histórica crisis económica que nos ha tocado vivir, la crisis energética. Tras las hipotecas basura, el estallido de la banca, la recesión de la economía real y la crisis de la deuda pública, nos viene la crisis nuclear. A perro flaco todo son pulgas.

Si hace dos años, la doctrina era ayudar a los bancos y hace uno a quienes somos afortunados nos bajaron el sueldo como medida inevitable si queremos seguir con el mundo que tenemos, ahora toca el ahorro público y desechar la energía nuclear. No soy partidario de la energía nuclear que conste pero sí  de la reflexión más que de las modas, sobre todo a la hora de hablar de energía. No sé mucho de economía pero ni los medios de comunicación ni los políticos tampoco.

Si la clase media es cada vez menos pudiente y las diferencias sociales se disparan al haber menos ayudas públicas pero sigue habiendo sueldos disparatados sin responsabilidades de por medio, socializando las pérdidas y privatizando las ganancias, no me parece que vayamos por la senda adecuada. No es que sepa mucho de economía pero los medios de comunicación ni los propios economistas tampoco.

Y si esto fuera cierto, ¿cómo hemos llegado a esta situación?. ¿Por qué esta dependencia del petróleo?. ¿Por qué no dejar hundir a los bancos como se ha hecho en Islandia?. ¿Por qué se ha permitido el nivel de apalancamiento de las instituciones financieras?. ¿Por qué no miramos más por los pobres si todo el mundo está de acuerdo en que es el objetivo a reducir?. ¿Cómo meterse a comprar casas que no podemos pagar?.

"Inside Job" es una maravillosa película que trata de resolver algunas de estas preguntas. Es, sobre todo, una inquietante película donde se vislumbra algo de la lucha de intereses, de poderes, de los efectos del capitalismo voraz o de la naturaleza egoísta del ser humano. Creánme que no quiero hablar de política, ni de izquierdas ni de derechas, ni de socialismos ni liberalismos. Tan solo creo que esta maravillosa película nos habla de que el péndulo se ha ido a un extremo de su trayectoria y que, inevitablemente, debemos volver hacia el centro... Inside Job recuerden...


domingo, 10 de abril de 2011

De la libertad y otras alegrías.

No sé si saben quién es Emma Watson. Es la niña de la saga de Harry Potter, hoy estrella de la moda, icono del cine, una de las mujeres más deseadas y que acaba de declarar que no quiere tener novio, que es agradable sentirse sola y que es bueno ser egoísta. Claro que sí Emma entiendo que tienes un trabajo interesantísimo y créeme que no existen los príncipes azules. Prima la libertad sobre todas las cosas, vive, y haz en todo momento lo que te apetezca. Viaja, ve a fiestas y conoce a gente, la felicidad nos viene por los demás.

York es una ciudad que se encuentra a unas 3 horas en tren de Londres. Es la típica ciudad inglesa, con calles empedradas, una catedral imponente y casas como solo los ingleses saben hacerlas. Una ciudad que no me defrauda y a la que hay que ir. Llevo una hora y media visitándola y me he decidido a tomarme un café y una carrot cake. Me aburro. Esto de viajar solo no me convence.

Y ése es el binomio en el que nos manejamos. ¿Quieres ser libre y hacer lo que te apetezca?. ¿Quieres estudiar mantenimiento de campos de golf y viajar por el mundo?. ¿Te apetece bucear en todos los océanos del mundo o subir las montañas de 8000 metros?. ¿Por qué no cambiar el rumbo e irte a Argentina?. Es todo tan interesante. Llega más alto, más lejos, haz lo que te apetezca,  sé libre, pero entiende el coste de ello, la soledad.  Nunca encontramos a alguien que nos siga en todo momento y se adapte a todos nuestros gustos y manías.

Por el contrario, ¿no sabes estar solo?. La felicidad te llega por los otros. En ese caso, rodéate de tus amigos, cuida a tu familia, ten hijos, dalo todo pero ten en cuenta que, tarde o temprano, no podrás contentar a todos ni siempre te contentarán los otros. Tu madre será un poco pesada, tu pareja distante, tus amigos te juzgarán y los hijos crecerán y con ellos los problemas pero no estarás solo, tendrás la felicidad que los otros te dan y serás mejor persona, no egoísta. Libertad y todo el tiempo del mundo para mi mismo, diversión, conocimiento y experiencias con la soledad que ello conlleva o diversión, conocimiento y experiencias que los otros te deparan pero a cambio de adaptarte y no hacer en todo momento lo que te apetece, siendo menos tú pero siendo más los otros. Es bueno ser egoísta Emma y también es bueno ser desprendido y sacrificarse por los otros, solo que hay que tener claro qué va más con tu forma de ser y que todo tiene cosas buenas y cosas malas. Tú decides Emma Watson.



domingo, 20 de marzo de 2011

¿Son necesarios los políticos?

Bien, entiendo que la pregunta formulada así ya es tendenciosa. Es como cuando tu pareja te dice: "¿No se te ocurrirá comprarlo, no?" o "¿verdad que Pepe es un poco pesado?". Hombre, formuladas así las preguntas sólo cabe una respuesta. Y el propio hecho de plantearse si son necesarios los políticos hace que no lo sean, si nos planteamos si son necesarios es que estamos empezando a pensar que ya no lo son, o al menos, comienzan a dejar de ser necesarios.

Obviamente, los necesitamos. La democracia es el menos malo de los sistemas y parece que, si hablamos de política, de sociedad, de Administración, debemos conformarnos con lo que tenemos. No es tan malo, en lugar de pensar qué bueno es lo que hemos conseguido gracias a nuestros gobernantes. 

Me surge la pregunta ya que, en los últimos tiempos, he visto demasiadas meteduras de pata sin ninguna consecuencia, dando igual si hacemos bien o hacemos mal. Un consejero que ha de gestionar y ser un experto en transporte público negando la existencia del metrobús. Un presidente que aplaude la democracia en los países árabes y, por otro lado, soporta y gestiona como puede la relación con uno de sus principales vecinos, Marruecos, ignorando o no queriendo ver realidades poco democráticas.  No sigo, no pretendo criticar a nadie.

Hay un concepto en las relaciones internacionales, la realpolitik, que lleva a estos sinsentidos, a justificar cosas injustificables o a vestir la verdad con excusas poco convenientes. Políticos en coches oficiales, con gastos de representación, conversaciones radiofónicas y lecturas de prensa y dispuestos a solucionar los problemas que sean. Da igual que hoy hablemos de terremotos y mañana de crisis financieras, el político ha de saber de todo, tener respuesta y solución para lo que se presente, por más que sea un tsunami o apoyar una revolución contra un cruento dictador con el que, a su vez, mantengo importantes negocios. Superhombres y supermujeres que compatibilizan ser secretarios generales de partidos políticos con ministerios o candidaturas a elecciones autonómicas, qué capacidad señores y a mi a veces no me llega con 8 horas al día en mi trabajo para hacer frente a todas mis responsabilidades...

Y cada vez más lejos de la realidad, del día a día. Ya no es que no sepamos el precio de un café porque, probablemente, soy invitado a café a diario, es que tenemos la creatividad atrofiada por tener una legión de asesores dispuestos a no decirme no, a conseguir lo que me proponga por más que sea ridículo. Existe en España un denominado síndrome de la Moncloa que consiste en que los presidentes cada vez se encierran más en su propia forma de ver las cosas, despegándose de la realidad a medida que transcurren sus años en el poder por el hecho de no encontrar a nadie que les diga que no y eso es precisamente lo que les acaba venciendo. 

El problema es que ese síndrome se debe dar en cada diputado, en cada alcalde o presidente de Comunidad Autónoma, el poder emborracha y no está mal pagado.  Reconozco que hay políticos que son héroes, que tratan de arreglar problemas con valores. Son aquéllos,  una minoría, que no se separaron aún de la calle, de la realidad, humanos y cercanos. 

En fin, ¿son necesarios los políticos?. Supongo que lo que necesitamos es una forma de organizarnos, de buscar el bien de todos, del conjunto, por encima del bien individual. Y ahí debemos contar con unos líderes, los políticos. Dicho esto, necesitamos listas abiertas en las elecciones,  para votar a personas y no a bloques. No todo es blanco o negro, el gris también existe. Precisamos la obligatoriedad de que todo aquél que ostente un cargo público tenga un período de 8 años máximo  en el mismo e imposibilidad de ostentar otro cargo público o político en los dos siguientes años.  Salir de la zona de comfort es algo recomendable, mucho más tras 8 años en el poder. 

Necesitamos que usen el transporte público para ir a sus puestos de trabajo, que tengan sueldos que les permita vivir bien y créanme que 7000 euros al mes está muy bien.  Claro que necesitamos políticos pero que concilien su vida profesional con la familiar y personal, sin mitines los fines de semana o viajes y reuniones desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche, sin tiempo para la reflexión o el análisis serio y dando bandazos, ayudando a bancos sin distinción y restringiendo déficits por moda o imposición precisamente por no tener tiempo para la reflexión.

Necesitamos políticos sí, pero que sepan idiomas,y tengan una cierta empatía con otros líderes como cualquier cajero del Mercadona que para llegar allí le han exigido una determinada formación y ciertas capacidades. En fin, necesitamos políticos pero con ciertos requisitos y también necesitamos no esperar todo de los políticos, que tengan un poco menos de presión de la sociedad y los medios de comunicación. Que no estén obsesionados por la imagen que dan en lugar de por lo que dejan de realizar, que entendamos que se pueden equivocar porque son humanos. En España hay tres temas de los que mejor no hablar, fútbol, religión y política. Siento haber escogido uno de ellos, les prometo que de fútbol y religión no hablaré. Buena semana.

jueves, 17 de marzo de 2011

domingo, 20 de febrero de 2011

Todo es bello

Una de mis películas favoritas, "La mejor juventud", acaba con esta frase:

"Todo es bello".

Vivimos mil mundos en un solo mundo. Infinitas experiencias en una única fracción de tiempo. ¿Le gusta la historia?. ¿Qué me dice del mundo del vino?. No, lo mejor en la vida es reunirse con los amigos, tomarse el aperitivo. ¿De dónde saco el tiempo para hacer esgrima?. Cómo me gustaría ser mago, aprender magia. 

Qué suerte poder viajar, si a algo me quiero dedicar en esta vida es a viajar. Tenemos mil vidas en una sola vida. Infinitos mundos que explorar. En realidad, todo es bello. A mi lo que me gusta es pasar las tardes con mis hijos, en el parque. ¿Se dieron cuenta que cocinar es el arte más sublime?. Si volviera a nacer dedicaba mi vida a la ópera. 

No hay tiempo y yo quisiera pasar 3 años viviendo en Japón, escribiendo novelas o navegando por el mundo. Perdona si no te llamo, no tengo tiempo. No es cuestión de prioridades es que todo, en realidad, es bello. No me da tiempo a hacer cine, sobre todo, porque si me dedico a hacer cine, no tendré tiempo para estudiar psicología ni para comer con mi madre en el restaurante indio que abrieron en la esquina. Qué angustia, hoy cumplo 29 años y sé que no me dedicaré al mundo del baloncesto. Todo es bello.

Da igual lo que hagan con sus vidas, mañana es lunes y hay que trabajar, feliz semana, cuando miren al pasado lo sabrán, todo es bello.

domingo, 13 de febrero de 2011

Aquella noche lo arriesgué todo.

16 de mayo de 1973. Esta noche, por fin, estrenamos. He convencido a mi profesor, implicado a mis mejores amigos y hoy, por fin, estrenamos en el colegio.

27 de febrero de 1976. "Mamá, voy a estudiar escenografía". "Ay hijo, qué disgusto".

4 de abril de 1978. Siempre he pensado que París es la ciudad donde retirarme. Si eres un artista callejero, sin un duro, ésta es tu ciudad. Ya fue la ciudad de los locos impresionistas que revolucionaron el arte. Y aquí estoy yo. En Montmartre, de artista callejero. Hoy Jean Luc me enseñó a tragar fuego.

25 de octubre de 1979. Hoy es mi primer día en la planta hidroeléctrica de la bahía James. Bueno, es un trabajo fijo... 

... 27 de octubre de 1979, trabajo fijo les decía, por 3 días. Hoy me han despedido, no les sentó bien la huelga que hicimos. Nunca más buscaré trabajo. He visto mundos que nunca imaginaríais, donde todos valen por igual. Hay seres que no se juzgan, cooperan. Sé de saltos y zancos, proezas y sueños que se consiguen. Lo que para ti es exótico hace años que lo ideé en mi cabeza. Tu sonrisa es mi esfuerzo. Busco tu sorpresa mediante mi creatividad. Creo firmemente que la música cambiará el mundo. Y en mi circo no hay animales.

5 de julio de 1987. Esta noche, por fin, estrenamos. Esta vez no sólo he tenido que convencer a mis profesores e implicar a mis mejores amigos como aquel primer estreno de hará ya 14 años en el colegio. Esta noche he salido de Canadá para ir con mi compañía a estrenar al Festival de las Artes de Los Ángeles. Si no tenemos éxito, simplemente, no tenemos dinero ni para regresar a Canadá, no salimos de ésta. Soy Guy Laliberté, artista callejero y fundador del Cirque du Soleil. Esta noche, por fin, estrenamos.


Después de todo esto vino la Fundación Cirque du Monde, para insertar a niños de la calle a través del circo, el ser un turista espacial, el ser cuarto en el campeonato del mundo de póker o la Fundación One Drop para tratar de dar acceso al agua potable a todo el mundo. Soy Guy Laliberté, y afirmo que a través de la creatividad conseguiremos lo que nos propongamos. Esta noche, por fin, estrenamos.

domingo, 9 de enero de 2011

Manteles de Papel

Casa Hernández nunca tuvo grandes pretensiones. Sirvo menús a 8,50 euros y la crisis me está golpeando duro. Con el negocio se mantienen dos familias, la de Bernardo y la mía propia, yo soy Tomás. Bernardo en la barra y yo sirviendo comidas, nuestras mujeres en la cocina.

Trabajamos de domingo a viernes, solo cerramos los sábados. Servimos comidas a familias, obreros y gente del barrio. Jubilados solos o sin ganas de cocinar, amigos que se toman el aperitivo, padres con hijos o mujeres con mayores a su cuidado, todos son clientes nuestros. También sirvo comidas a domicilio. Casa Hernández nunca tuvo grandes pretensiones.

El local, modesto, apenas da para siete mesas, algunas de ellas grandes, eso sí. El trato al público es realmente difícil y más a la hora de comer pero he logrado hacer de mi trabajo un arte. Aplico una combinación de humor y alegría. Recito como nadie los platos de mi reducida carta. "Las judías verdes de Vélez Málaga, el filete de nuestras propias reses de Ávila, los callos nos caracterizan, los huevos de corral que combinan bien con chorizo o morcilla, díganme ustedes lo que quieren...". A esos otros clientes que están impacientes por ser atendidos les digo: "No están en el abandono, !no lo están¡".

Bernardo desde la barra sirviendo productos altamente caloríficos, caloríficos por lo caliente, cafés, tés, infusiones... y bebidas. Casa Hernández nunca tuvo grandes pretensiones pero cada tarde busco el triunfo aunque subsista con el negocio y nunca me den una estrella Michelín. Gracias a todos mis clientes.

domingo, 2 de enero de 2011

FELIZ 2011 y ríanse.

Si acudieran a mi primera entrada, verían que el objetivo de este blog era reírse. Si repasaran el blog verán que de reírse poco. Cuando me lanzo a escribir, solo me surgen reflexiones sobre experiencias, creencias, fracasos y otros triunfos. Me sale todo en serio y poco de coña.  Del paso del tiempo a dar nuevos pasos, de cartas a hijos a contradicciones de genios, de éxitos accidentales a errotas explicadas, Así las cosas, he decidido que, en el faro del fin del mundo, el 2011 debemos empezarlo de la mejor forma posible, es decir, riendo.

Siempre ha habido muy buenos cómicos. Desde las películas de Berlanga a Tip y Coll, los geniales Martes y Trece, los chavales de Muchachada Nui, Gila, el absurdo en las obras de teatro de Miguel Mihura, Les Luthiers, innumerables comedias del cine son escasos ejemplos de esa sana costumbre que es reírse de uno mismo. Este primer post de 2011 es muy sencillito y no va de sesudas reflexiones ni conclusiones lúgubres. Este año, en realidad, todos los años, toca reír. 

José Mota es un artista completísimo. Además de cantar, bailar, imitar, ser un gran cinéfilo, tiene una mirada muy inteligente sobre políticos y personas, que no es lo mismo por cierto., una cosa son los políticos y otra las personas... les dejo con su especial de Nochevieja de este 2010-2011. Disfruten.



domingo, 28 de noviembre de 2010

Carta a mi hijo

Querida hija, (bueno es que no tengo aún claro tu sexo)

No tengo claro si vas a existir o no, no sé si nacerás o no algún día, dentro de unos años o nunca. Por si nacieras querría decirte una serie de cosas.  Ten claro que los mejores años de tu vida serán los primeros 87 años. Al principio, todo será divertido. Jugar será tu única actividad y, aunque pienses que tus profesores son muy exigentes, no tienes ni idea de lo que te vendrá luego. Bueno menuda chorrada que te he dicho. De mayor, cuando dejas de estudiar, febrero es un mes igual que otros, juio y septiembre también, los fines de semana son, por fin, tuyos, aunque los lunes seguirán siendo odiosos.

El caso es que entre el colegio, tus amigos, el equipo de fútbol o el piano, yo qué sé pero te lo vas a pasar genial. No estoy preparado para ser tu padre, nunca lo he estado y nunca lo estaré. No soy el héroe que pensarás que soy. Ya lo descubrirás dentro de unos 17 años aproximadamente.

Harás amigos en los primeros años que, aunque te separes de ellos, te los reencontrarás. Inexplicablemente cuando los veas, por más que pase el tiempo, será como si no hubiera pasado, eso es porque te conocen desde el principio. Te aconsejo que vayas sumando personas a lo largo de la vida. Somos seres sociales y la alegría y el estar entretenido nos viene siempre a través de los otros. Por más tímido que seas, pon siempre mucho esfuerzo en relacionarte con los demás, no te cierres. Has de sacar buenas notas pero no por darme un disgusto o porque te vayas a complicar tu futuro, no. Debes hacerlo porque será la manera de descubrir que las cosas que hagas en la vida habrás de hacerlas bien, si no no merece la pena. Aparte descubrirás el incalculable valor del esfuerzo, y podrás alcanzar las cosas que te propongas.

Del colegio, aquel lugar en el que entraste llorando, saldrás también llorando pero esta vez de nostalgia. Qué rápido se pasó todo. Tendrás unos años complicados y maravillosos. Parecerá que la decisión que tomes te determinará el resto de tu vida y así será aunque nunca es tarde para nada bueno que intentes. Te aconsejo que en esos años pienses como un viejo. Si tienes clara tu vocación apasiónate con ella, si no tienes claro nada se práctico y busca algo que te permita vivir acomodadamente mientras descubres tu vocación. Recuerda que todo es bello e interesante, la historia, el cine, la música, la astronomía, la física, el latín, la literatura, el deporte, la psicología o la economía, en todo hallarás algo a aprender.

Viaja y sal de tu casa, de tu barrio y de tu país. Así, cuando vuelvas, nos verás con ganas e ilusión que es como quiero verte yo a ti. La chica o el chico sin quien parece que no puedes vivir, pronto será un recuerdo agradable y eso te servirá para descubrir que hay millones de personas con las que pasar una vida. Ahora bien, cuando estés con una media naranja dalo todo, no hagas daño, ni estés por probar a ver qué tal. Si no tienes pareja, valora la libertad y tu tiempo. No tienes un guión ni nada preestablecido que cumplir con los años. No seas una persona complicada, no te permitas hacer mala sangre ni pienses mal de los demás. Es mejor que peques de discreto o inocente que de mal pensado y ten en cuenta que mejor arrepentirse de lo que se hace que de lo que se deja de hacer. Acostúmbrate a perder, al fin y al cabo es lo único que conseguimos a medida que crecemos y tómatelo todo con mucho sentido del humor.

Espero enseñarte a relativizar, que aprendas desde bien pronto que también tú vas a morir, ojalá después que yo. Lo único que has de valorar es tu salud, y eso es algo que, finalmente, también perderás. Con todo, cuídate mucho. Tu muerte ha de servirte como revulsivo, para hacerte ver la vida de una forma relajada, de modo que seas consciente de que la vida es un bien único y con fecha de caducidad por lo que mejor gastarlo en todo momento, agótalo, exprímelo. Pocas cosas han de hacer que te enfades o te molestes, para eso sirve también tu muerte.  Y,  por último, no me hagas caso,  olvída todo este barato discurso, estilo presentación power point de autoayuda que recibimos a diario por email. Tienes todo el derecho del mundo a equivocarte con tu vida.



domingo, 14 de noviembre de 2010

Ya sé lo que ha ocurrido.

El 11 de noviembre de 1989 caía el Muro de Berlín. EE. UU., que parecía que se quedaba con el poder hegemónico en el contexto internacional, siguió metiéndose en conflictos bélicos que les debilitaban si que cayeran en la cuenta de ello. Desde los años 50, ha caído en numerosas trampas, Corea, Vietnam, Irak por dos veces.... Y llegó el 2000 y con el nuevo milenio una crisis económica; explotaba la primera burbuja. El 11 de septiembre de 2001 empezaba el siglo XXI si bien el siglo XX había terminado 12 años antes. Y en 2008 la segunda crisis económica, ésta de magnitud histórica. China e India ven crecer sus economías a tasas del 9 y del 10%. El FMI se reforma, el G-8 pasa a ser el G-20, hay que dar cabida a las llamadas economías emergentes. Viene la guerra de las divisas y sigo sin entender por qué no hay una única moneda mundial, con lo cómodo que es para viajar y hacer negocios.

Europa se queda atrás, EE. UU. también. La innovación y las ideas vienen de Oriente, el ahorro, las inversiones y el comercio también. Así fue siempre en la Historia, salvo en los últimos 200  años. En Madrid comienzan a abrir "Mulayas",  tiendas de ropa barata. Los inmigrantes chinos se quedan con todos los locales, pagan al contado. Repsol presenta resultados esta semana, gana un 45% más, el paro sigue en niveles del 20% en España. "El problema de la crisis es..." le oigo decir a un señor en un restaurante. No sé bien el problema de la crisis pero el hecho es que él está cenando en un restaurante. Son otros los que sufren la crisis. Cada vez me para más gente por la calle a pedirme dinero. 

Ha cambiado el mundo pero EE. UU. aún no se ha enterado. China es el futuro, Brasil e India le siguen de cerca pero en esos tres países aún hay unas diferencias sociales y unos niveles de pobreza que serían impensables que existieran de forma generalizada en países europeos. Ha cambiado el mundo sí pero no la economía. Seguimos en un sistema en el que hay que crecer para que las cosas vayan bien, pero en realidad estamos en un juego de suma cero, para que unos ganen los otros tienen que perder.  No hay ningún economista que proponga una nueva forma de medir las cosas, no sólo el crecer por crecer. Ya no podemos comprar más coches, ¿cómo seguir vendiendo coches?. ¿Cómo poder hacer para crecer infinita y eternamente?. 

Es imposible, la tercera crisis ya ha comenzado a producirse, en realidad es la enésima, y es necesaria para que luego vengan años de crecimiento... ficticio. Ignoro si la próxima crisis será en el sector de las nuevas tecnologías, una crisis financiera o la de las energías alternativas pero es imposible crecer siempre más que el año anterior. Las vacas se vuelven locas, pero también son más baratas. El Banco de Santander bate las previsiones de los expertos, gana 8943 millones de euros gracias a su negocio en Brasil y Reino Unido, y eso es un mal año, yo lo calificaría de otra forma pero bueno yo no sé mucho de economía.  En Bhutan han dejado de medir la economía por el PIB, ahora han optado por el índice de felicidad nacional bruta.  No sé mucho de economía, les repito, pero mi instinto me dice que por ahí van los tiros...

martes, 9 de noviembre de 2010

De Dios, el arte, el éxito, la creatividad, el genio, la humildad, el fracaso y mil cosas más...

dedicado a todos los artistas que no lo fueron

 ¿Saben que el arte nos eleva y nos acerca a Dios?.  Sí, ya sé que la afirmación carece de toda base científica pero al final de una obra de teatro, cuando uno aplaude, en un concierto o viendo un cuadro, uno puede ser inspirado, le emociona o le conmueve  y, en todo ello, hay un mecanismo raro, no racional, misterioso. Cuando uno llora con una película, o ríe, uno no comprende bien qué le pasa pero eso es el arte, la creatividad. Incluso en obras de ingeniería espectaculares, las pirámides de Egipto o la primera central nuclear que se construyó, hay originalidad, creatividad, algo intrínsecamente humano y divino.

Nunca dejaremos de sorprendernos con nuestra creatividad, la creatividad humana y divina. Magos, equilibristas, músicos, exploradores o cocineros, en todo hay un punto de creatividad, de arte, de magia y de misterio. El arte nos eleva y nos acerca a Dios, aunque no sepa muy bien cómo explicárselo y aunque no tenga del todo claro que Dios se preocupe de nosotros tanto como nosotros de él, algo que no deja de resultarme divino, el no preocuparse me refiero.

Siendo así, qué bueno es ser artista en esta vida. Todos lo somos, a nuestra manera y en nuestro campo pero si, nos reducimos al campo meramente artistico, qué maravilla observar a Van Gogh, escuchar a Frank Sinatra, qué genial Chaplin o Pavarotti, Velázquez, Picasso o Vargas Llosa.  Qué admirable Sofía Loren o la desdichada Callas. Todos ellos fueron genios muertos de miedos, del miedo a no triunfar al principio y del miedo a seguir triunfando después. Del miedo a no ser humanos sino genios y no poder tratar con sus iguales por miedo a mostrar cómo eran. Se les olvidó que seguían siendo humanos. Muertos de miedos a ser abandonados por el genio, la creatividad, muertos de miedos a caer en el olvido, a vivir en la normalidad y no en la admiración, no es fácil convivir con la creatividad  y mucho menos con la genialidad.

Por ahí que uno que convive con el arte, con la creatividad, deja de ser humilde y ello aunque no tenga éxito. Yo mismo dejo de escribir posts, temiendo que no haya uno tan digno como los escritos hasta ahora, como si los escritos hasta ahora fueran un prodigio de genialidad. Yo mismo no abordo ese guión que me dará el óscar por miedo a que caiga en el olvido como si fuera el único, el mejor guionista de todos, el definitivo. Por ahí que uno que convive con el arte, la creatividad, se convierte en un egocéntrico miope, convencido de su genialidad, de su única e incomparable personalidad, solo suya y no de ninguno más de los otros 6000 millones de personas... que digo yo que, entre 6000 millones de personas, ya habrá otro u otra que sepa pintar, bailar, tocar el piano e incluso barrer y coser a la vez.

Me da a mi que la creatividad no pasa por todo eso, sino por lanzarse y que igual que Frank Sinatra precisaba de músicos geniales, Van Gogh precisó de su hermano para subsistir y Chaplin de una mujer que le aguantara ese carácter narcisista. Me da a mi que el triunfo depende de una serie de factores y que ninguno depende de ti. No te pienses que eres un genio sino que tienes un genio, un don, un misterio, al igual que todos los demás.

El talento puede o no triunfar, eso es lo de menos, siempre precisará de otros para que triunfe pero ha de expresarse, abrirse paso. Uno es un artista cuando escribe y cuando  baja a comprar el pan, a todo le podemos poner nuestro arte, nuestra creatividad, humana y divina.  Me da a mi que igual que Velázquez precisa de mi admiración ante sus Meninas, Picasso necesitaba alguien que le limpiara los calzoncillos de pintura y que nadie es un genio por sí mismo. Mi amigo Paco recuerda frecuentemente la frase de Chaplin que venía a decir que en esta vida solo nos da tiempo a ser aficionados, así que déjense de miedos y creen,  creánselo y láncense, no les queda otra. Aunque no triunfen, igual eso no es tan importante y si no que se lo digan a Van Gogh. Les dejo con un vídeo que me mandó por email mi hermano, uno de los artistas con más talento que he conocido, que para eso es mi hermano. Al que no sepa inglés que se ponga los subtítulos en el idioma que quiera:


 

domingo, 31 de octubre de 2010

Del extranjero y otras zonas de comfort...

¿Saben cuál es una de las primeras palabras que uno aprende en Londres?. "Scaffolding", sí sí como lo oyen. Uno llega a Londres y empieza a ver la palabra "scaffolding" por todas partes. "Scaffolding" por aqui, "scaffolding" por allá. 

Nada más llegar a un sitio que no es tu país y donde vas a pasar un buen tiempo, uno es una esponja, lee todos los carteles, cualquier información es importante. Bajas del metro, coge el periódico gratuito que reparten, trata de ser uno más, no un turista. ¿Qué es un "direct debit"?. ¿Cómo me abro una cuenta corriente?. Necesitas tener un contrato de algo, de luz, de teléfono, de gas, de lo que sea, algo que demuestre que tienes un domicilio. ¿Cómo tener un contrato de gas?. Bueno necesitas una cuenta bancaria. Bien por ahí no avanzamos mucho. Sacas las basura, al día siguiente sigue ahí, acabas de aprender que no todos los días se recoge la basura. Cambia, adáptate, escucha, no estás en tu barrio, mira otra vez la palabra scaffolding por ahí...

Y así pasan dos meses y, de repente, viene un amigo de Madrid que va a vivir en Londres. No te preocupes, le tranquilizas, la basura se saca los martes y por cierto "scaffolding" lo vas a ver por todas partes... Ya sientes que eres de Londres, tu zona de comfort ha crecido, empiezas a no leer todos los carteles, sólo los que te interesan.

Inmediatamente después pasan dos años. Tu amigo que acababa de llegar a Londres regresa de nuevo a Madrid, no quiere. Ahora siente que volver a Madrid es salir de su zona de comfort, su casa está en Londres. Ignora, una vez más, que la aventura ha vuelto a comenzar y que eso es muy bueno. Que, además, la aventura esta vez está allá donde siempre se crió. Y tú sigues a lo tuyo. Los taxis de Londres son mejores que los de Madrid pero Madrid tiene el aeropuerto mucho más cerca...

Y pasa otro año. Eres tú mismo el que vuelves. Tus amigos han cambiado, no estabas el día que quedaron para ir a ese pueblo tan bonito, cómo se rieron en esa cena que tuvieron. Por cierto, cerraron el parque de toda la vida, están haciendo un aparcamiento subterráneo. Empiezas a leer todos los carteles, empiezs a volver a tener el mapa del metro de Madrid en tu cabeza, te olvidas del de Londres. Cambia, adápate, escucha pero, en realidad, nada ha cambiado... pasados los dos primeros meses de tu  vuelta, empieza a crecer tu zona de comfort, has vuelto a casa, por esta vez...  Te das cuenta que los cambios no son tantos, que enseguida debes adaptarte, no hay tiempo para más, hasta la próxima. Por cierto, "scaffolding" significa andamio.

jueves, 21 de octubre de 2010

Conflictos y naturalezas.

Día 1.
Ha venido una nueva persona a la oficina, parece muy maja. 

Día 2.
La nueva me ha pedido que le dé trabajo, quiere ayudarme y pone interés en aprender, fantástico fichaje para la oficina, por fin me hicieron caso y han reforzado administración.

Día 14. 
La nueva quiere las vacaciones el mismo día que yo, y, a pesar de ser la nueva, el jefe le ha dado la razón.  Baja a comer por su cuenta y veo que hace la guerra por su cuenta. el jefe la ha felicitado y ella le ha regalado el periódico, no me gusta nada, no me fío un pelo de esta tía. A ver cómo explico en casa lo de las vacaciones.

Día 27.
No tengo nada que hacer, todo pasa por la nueva que se cree insustituible, ayer mismo le pillé dos cagadas pero no pienso decirle nada, ya que se cuelga las medallas como si lo hiciera ella todo que se coma las meteduras de pata que hace, no le pienso decir nada... todo el mundo la pone a parir.

Día 44.
Esto es insoportable, si ya me lo decía mi madre: "no te fíes de esa mosquita muerta", "piensa mal y acertarás". Me he quejado a mi jefe, exijo una coodinación y que se marquen bien las funciones de cada uno en la oficina, esto es un acoso, no aguanto más....

Esto podría ser aplicable a una oficina, a una empresa, a un ministerio, a un equipo de fútbol, a una panadería, a una comunidad de vecinos, a una ¡familia!. Donde hay personas, hay conflictos; donde hay distintas sensibilidades, hay tensiones; donde se ven diferentes caracteres, hay choques; son las formas de ver las cosas, siempre a nuestro modo. Nunca vas a contentar a todos, nunca vas a contentar a alguien por siempre, bienvenido a la sociedad.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Lo importante en la vida es...

Tranquilos, hace tiempo que huyo de la autoayuda, del optimismo acérrimo. Tranquilos, esto no va de recetas universales y uniformes, ni de consejos homogéneos y abundantes.  Simplemente es que a menudo oigo o leo que lo importante en la vida es...  y nos sueltan una retahíla de objetivos o realidades placenteras, sobre todo cuando hay un muerto de por medio, solemos decirnos: "pobre Pepe, tanto trabajar y mira, si es que somos tontos, al final lo importante en la vida es nuestra familia y la salud", pero no nos lo creemos y el siguiente lunes sigue siendo lunes, por la mañana en especial.

¿Qué es lo importante en la vida? Salud, dinero y amor decía la canción. Para algunos que trabajan en banca de inversión, lo importante en su vida es el trabajo, más volumen de negocio y mejores resultados; para otros, sus hijos es lo realmente importante; supongo que para el Nobel de la Paz de este año, lo más importante de su vida es que haya democracia en China y para alguien en paro encontrar trabajo. Me imagino que una enfermera quiere que su paciente se cure y para alguien con depresión... no hay nada que sea importante en su vida. 

Para un diplomático que acaba de aprobar su oposición, lo más importante en su vida son la carrera profesional que tiene por delante y los amigos que acaba de hacer en su promoción, parece que lo serán para el resto de su vida mientras que un sacerdote estará volcado en sus parroquianos. En una mina de Chile solo aspiran a respirar aire fresco y en otras partes del mundo solo quieren  tener algo de comer. Vamos que lo realmente importante en la vida es... no tenemos ni idea, para unos es una cosa y para otros, otra.

Para mi, hoy 12 de octubre de 2010, lo realmente importante en la vida es tener muy claro que mañana estaré muerto, que el tiempo pasa muy rápido, vivir con ilusión y apasionadamente, mi familia, mis amigos, comprender que unos vinos con unos amigos es una experiencia única e irrepetible, viajar, y que para todo ello, necesito  tener salud, salud que, mañana, ya no tendré. Lo realmente importante en la vida para mi es muy sencillo, comprender que, como todos los demás, necesito ir al baño, y que eso me haga ser humilde, no soy más que uno más, bueno, con un poco más de suerte porque, de momento, tengo salud. Finalmente, lo realmente importante en la vida para mi no es tanto trazarme objetivos que cumplir o sueños que alcanzar como tratar de estar alegre con algo, algún detalle, por nimio que sea, que me haya pasado hoy, y con lo que me pueda reír. Ya ven, igual no es muy ambicioso, pero lo realmente importante en la vida para mi está muy relacionado con la salud y el reír. Por favor ténganlo en cuenta en mi funeral, no me vayan a soltar el típico "si es que no somos nadie...".

domingo, 26 de septiembre de 2010

De achaques y otras enemistades...

Un estudio de la universidad de Oxford nos ha descubierto el Mediterráneo. Resulta que han hecho un estudio en el que se demuestra que iniciar un romance cuesta una media de dos amigos. En lugar de tener un círculo reducido de cinco amigos se pasa a tener cuatro y de esos cuatro uno es tu nueva pareja, así que sacrificas dos amigos en esa nueva relación. Por lo visto, el prestar más atención a la pareja hace que dispongas de menos tiempo para dedicarlo a tus amigos. 

Y digo yo que no hace falta ser científico para descubrir estas cosas. Si tienes pareja, sacrificas dos amigos, y si decides pescar no puedes tocar el piano. Si, por el contrario, te gusta la montaña, no podrás cuidar tu vestuario e ir a la última en moda. Si lo tuyo son los coches, nunca pilotarás un avión y si aprendes italiano, olvídate de hablar japonés. 

Somos muy limitados y no nos damos cuenta de ello y, lo peor de todo, es que no nos damos cuenta de que los demás también lo son. Con el tiempo, no todo nos va bien y se empiezan a poner a prueba amistades y parejas, relaciones de padre e hijo y de tío y abuelo. 

¿Se dieron cuenta que con 20 años no nos importunaba nada de nuestros amigos? ¿Que el novio de mi hermana era un tío encantador y que nos daba igual irnos de cena que levantarnos temprano para montar en bici?. Pero con el paso del tiempo esto no es así. Resulta que el cuñado en cuestión tiene que leerse el periódico a primera hora del día, !qué maniático¡ y mi amigo del alma ya nunca llama, está muy ocupado. Incluso me saca de quicio la forma en que mi pareja muerde las galletas y encima me hizo perder dos amigos.

¿Se dieron cuenta que con el paso del tiempo afloran achaques y manías, de los demás por cierto, no mías?. ¿Que surgen formas de pensar y costumbres que nos separan de amigos y parejas?. Resulta que hay que elegir y que eso nos separa de personas y vivencias y me digo yo que esto no tiene por qué ser así. A mis mejores amigos no les veo mucho pero cada vez que les veo parece que no ha pasado el tiempo, y no surgen esas quejas ni achaques, esos reproches ni lamentos...

"¿Qué es de tu vida, se te tragó la tierra?". "Es que no quieres saber nada de mi, anda que llamas...". No ayuda nada a construir una amistad ese tipo de frases, frases que surgen no a los 20 ni a los 25, cuando todo nos iba bien sino ahora que el tiempo ya pasó.

Mis queridos monos del Senegal, no echen cuenta, si sus amigos tienen pareja y se alejaron de ustedes, comprendan que el tiempo es el que es, si el tiempo pasó que eso no signifique un desgaste, ni un reproche porque no hubiera contacto,  comprendan que el tiempo es el que es y, sobre todo, disculpen a sus parejas y a sus amigos si quieren estar disculpados... somos limitados y el tiempo es el que es.

sábado, 18 de septiembre de 2010

De fiebres y anginas.

39 grados, un calor insoportable oiga. Frío, tiritona imparable, dolor de músculos, de espalda, hasta de respirar, ya ha pasado otra media hora, aburrido y con ojeras. Silencio, duele al tragar aunque eso poco importa cuando no hay ganas de comer. He tenido esta semana una amigdalitis como hacía más de 10 años que no cogía. El tema es que uno enferma poco, eso es algo que uno tiene que hacer bien de niño para luego estar inmunizado.

El problema es que no siempre se puede controlar eso y cuando se coge de mayor, lo que sea, es más complicado, se pasa peor que de pequeño. Las cinco de la mañana, empapado en sudor, incapaz de dormir, la cabeza estallando, ya ha pasado otra media hora.

Y qué quieren que le diga, qué mal se está cuando se está mal, y qué bien se está cuando se está bien. ¿Por qué nos olvidamos de ello?. Yo comprendo que uno no puede estar eufórico por la capacidad de andar o de querer comer, que uno no puede dar saltos de alegría por tener el termostato de su cuerpo funcionando bien. Se trata de ir cubriendo necesidades como decía Maslow. Cubierto lo primario, vamos a por lo secundario pero yo me digo, ¿cómo se nos olvida que respirar es un placer?. ¿No podemos estar felices simplemente por poder ver, o sentir una caricia en la piel?. Es más, no descarten la importancia de cagar, es cierto que no podemos hacer una fiesta de ello o quizás sí, yo diría que sí pero no voy a seguir por esas lindes, tranquilos...

Me fascina la capacidad que tenemos para olvidarnos de lo bien que estamos a diario. Nos cabreamos por perder el autobús, porque se nos cuele en la cola del pan un maleducado cuando nuestras rodillas están perfectamente bien. Yo entiendo que no podemos estar eufóricos pero qué quieren que yo les diga, yo esta semana en cuanto me arregle un poco más lo estaré, cagar será una fiesta, se lo prometo. 

Es más, ya estoy feliz, porque estoy hablando de unas anginas y una fiebre que me ha durado dos días, con la suerte de un médico que ha venido a mi casa y me ha dado la medicina indicada, con un montón de gente que se ofrecía a venir a mi casa a traerme lo que fuera necesario, fruta, zumos, medicinas, ¿cómo se nos puede olvidar lo privilegiados que somos? Incluso enfermos, tenemos motivos para alegrarnos pero me temo que tenemos algo metido en nuestra mente que nos hace ser tibios ante momentos de extrema dureza y de extrema dicha. Ni nos morimos de dolor ni nos moriremos de felicidad en el Primer Mundo, se lo aseguro. 

Decía mi abuela que "Dios no nos dé todo lo que estamos dispuestos a soportar" y yo ahora digo "que Dios nos da más de lo que podemos disfrutar", será efecto del desarrollo y la evolución que no de la supervivencia. Cuídense, se lo recomiendo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Me salió una cana en la nariz.

¿Saben de esos pelos que nacen dentro de la nariz?. Son oscuros, muy negros y fuertes. Supongo que cumplen una función vital pero la gente no solemos prestarle mucha atención, mientras no sean largos y asomen al mundo exterior donde tienen vedada su presencia. Los famosos pelos del interior de nuestras narices, todos los tenemos así que no reniegues de ellos. Frente al espejo, en el baño, me descubro que tengo una cana... en el interior de esos pelos de la nariz. Bueno estas cosas pasan, no te preocupes, no le des mayor importancia....

Y, de hecho, no la tendría, si al rato no hubiera descubierto que ahora hablo de hace 20 años como si hubiera sido ayer, que acaba de morir Laurent Fignon y aún recuerdo el Tour que perdió contra Lemond por 8 segundos, que mis sobrinos juegan a los mismos juegos que jugaba yo hará 25 años, les gusta las mismas cosas, al tiempo que ahora, en el mismo sitio donde jugaba con mis primos, me tomo con ellos una coca cola en el bar que abrieron hace ya más de 15 años. 

No, no, si de verdad que no tiene importancia esa maldita cana cuando uno se da cuenta que Málaga está a dos horas y media en tren cuando yo conocí viajes de hasta 6 y siete horas. Supongo que dará igual, como os digo, esta maldita cana en la nariz porque no seré el primero que se ha dado cuenta de que el tiempo pasa, muy rápido ni el primero en plasmarlo por escrito, ni en darme cuenta de que lo importante no son las canas que te salgan o las cosas que te ocurran sino la actitud con que las afrontes. Otros vienen empujando fuerte, tienen menos años, pero en un momento tendrán muchos más, les caerán 20 ó 30 rápidamente, a mi ya no, a mi solo me salen canas dentro y fuera de la nariz, y actitud, mucha actitud ante las canas...