domingo, 27 de noviembre de 2011

De los miedos y otras tantas realidades.

Tengo miedo, siempre lo he tenido. Me acuerdo la primera vez que besé a una chica, sin que nadie me explicara cómo hacerlo, temblando...  como toda mi vida, tengo miedo. Me juego la vida a diario y eso que siempre he tenido una vida muy cómoda. Mi país está en guerra y yo nunca iré al frente, pero este miedo es real, yo diría que hasta físico.

Abril en Londres es un sitio especialmente bonito. Suelo pasear por Regent´s Park y a pesar de haber tenido miedo toda mi vida, ésta me ha llevado a tener una maravillosa mujer y dos hijas y, sobre todo, a ser rey cuando nunca había pensado en tenerlo. Ya ven, la vida da muchas vueltas y eso es algo que me da especialmente miedo, no conozco el mañana ni lo que me deparará.

Si me dicen mis miedos me enfado, si no me los dicen, me dan más miedo. Miedo, miedo y más miedo. ¿A ustedes les dieron un manual de instrucciones?. Si al menos pudiera pararme un año, sentarme con ellos, mis miedos y comprobar que no pasaba nada. Pero no, no hay tiempo, ni siquiera de vencerlos, son tan reales como amenazantes, son mis miedos igual que tú tienes los tuyos. 

Miedo a hablar, al qué dirán, al trabajo, al no trabajo, a las vacaciones y a salirse de la rutina. Miedo a la enfermedad y a tartamudear, en mi caso, miedo a ser rey... Soy el rey Jorge VI y hasta de mis miedos se puede hacer una hermosa película.

 
 

domingo, 20 de noviembre de 2011

No es del todo cierto...

No, no lo es. No es del todo cierto que el talento se abra siempre camino. Tampoco lo es que ciertas profesiones, por ser más vocacionales, estén menos retribuidas y sean más satisfactorias que otras muy bien retribuidas y poco agradecidas. A veces se paga muy bien a personas con muy pocas responsabilidades mientras personas en trabajos vocacionales sufren multitud de problemas a diario. No es del todo cierto que el tiempo sea el recurso más democráticamente repartido, es cierto que todos tenemos una vida pero a veces a unos con 30 años se la quitan con un cáncer y a otras les toca cuidar de sus padres enfermos, sin recursos. Y no tiene sentido. No es del todo cierto que te vayas a casar para ser feliz ni que dure para siempre, habrás de esforzarte por ello y habrá momentos malos. 

No es cierto que siempre te vaya a ir bien, incluso te puede ir siempre mal. No es cierto que por más que te hayas reservado esa fecha especial, para una fiesta muy particular y lo hayas dicho en el trabajo, tu jefe, de repente, se ponga malo y te toque, una vez más, quedarte a ti, incluso ese día especial en que tenías una fiesta tan particular o incluso precisamente por eso. No es del todo cierto que uno acabe donde quiera, ni tampoco lo es que vayas a tener hijos siendo una magnífica madre.

No es del todo cierto que el éxito se encuentre si lo buscas de verdad, a veces no es así, ni basta con querer algo con pasión para obtenerlo, hay chicas que dicen que no cuando deben decir sí y otras que dicen sí cuando debieran haber dicho no, a los chicos les pasa lo mismo. No es del todo cierto que conseguir siempre lo que uno quiere sea lo mejor, no es del todo cierto que en la vida tener hijos sea lo mejor, a veces no es del todo cierto que tener regalos sea algo bueno.

No es del todo cierto ni siquiera que siempre debamos perseguir nuestros sueños ni que viajar sea siempre algo maravilloso. No, a veces no es del todo cierto que ayudar a los demás sea una tarea gratificante, a veces no lo es, lo siento. No es del todo cierto que siempre sea bueno ganar ni que perder sea algo siempre malo. No es del todo cierto que hacer lo que uno quiere en su vida sea algo bueno, eso implica un coste y habría que medirlo. Hay días malos, no es del todo cierto que la felicidad está dentro de uno mismo y que da igual las circunstancias si tenemos la actitud necesaria, no es del todo cierto que nunca es tarde para cambiar ni que siempre habrá una solución a tus problemas. Es politícamente incorrecto, lo siento, pero no es del todo cierto que esto vaya a ser un cuento de hadas. Así las cosas, ¿qué nos queda?. 

Aparte de unos huevos fritos con patatas, nos queda una buena botella de vino, un paseo en un parque en otoño, nos queda una buena conversación con tu pareja si la tienes y si no con los amigos, te quedan cenas y salidas al campo, te quedan canciones de todo tipo, castañas y almendras, duchas calientes y atardeceres en las orillas. Te queda hacer deporte y un buen libro, una buena serie de televisión y alguna que otra derrota, te quedan multitud de cosas, oiga y, sobre todo, aunque no sea del todo cierto, le queda la idea de que usted es un privilegiado si está viviendo en el Primer Mundo... no lo olviden que eso es muy cierto.

domingo, 13 de noviembre de 2011

De la risa y otras cuantas tristezas.

Nunca he creído en la realidad tal y como es. Si tuviéramos un minuto para pararnos, veríamos que la realidad poco tiene que ver con lo que nos pensamos. Esa idea me ha perseguido toda mi vida y ahora que me vuelvo a dar cuenta de lo importante que es poder si quiera respirar, ahora que mis expectativas se han rebajado tanto que una tarde es una meta y una noche una incógnita, es solo ahora que me doy cuenta de lo absurdo de nuestras vidas, si no somos capaces de reírnos de nosotros mismos. 

No piensen que soy un descreído o que la depresión se apoderó de mi en esta amarga vejez, es solo que me ha dado tiempo a repasar mi vida y me he dado cuenta, ahora que ya no tengo tiempo, que debemos reírnos de nosotros mismos si queremos saber cómo es la realidad, porque la realidad es absurda y eso es triste y, sobre todo, sólo la podemos abordar a través del sentido del humor. Si quieres llegar a ser un revolucionario dispuesto a cambiar el mundo, debes afrontar la absurda realidad con una visión humorística.
De joven luché en la División Azul si bien mi ideología era el anarquismo. Ya ven, cuán absurdo puede llegar a ser todo. Allí estaban amigos míos de ideología totalmente opuesta pero amigos. Luego opté por quedarme en España y emprendí una carrera cinematográfica de mucho éxito, al fin y al cabo, me muevo bastante bien en el absurdo. Pude haberme exiliado e incluso haberme dedicado al cine en otro país. Mi prestigio y los recursos de los que hubiera dispuesto habrían sido inimaginables pero, como les digo, la realidad nunca es lo que parece, es más absurda de lo que te piensas y yo me muevo bien en el absurdo, sé cómo reír. 

Opté por quedarme, me reí lo inimaginable en una España triste. Así son mis películas, llenas de un humor que destilan tristeza, de un absurdo que lo impregna todo. La realidad nunca es lo que parece y así ha sido hasta el mismo final de mi vida, cuando, armado de una silla de ruedas y unas cuantas pastillas, le he plantado cara al absurdo y sin sentido de mi propia muerte... ya sabes, para ser un revolucionario y ver la realidad de una forma más comprensiva, has de reírte mucho... soy Luis García Berlanga, un tipo que se mueve bien dentro del absurdo.




domingo, 14 de agosto de 2011

Escobas en Londres.

Llevo 3 años viviendo en Londres. Cada día me sorprende y me gusta más esta maravilllosa ciudad a pesar de los episodios de brutal violencia que hemos visto esta semana. He leído muchos artículos al respecto. De enviados especiales que apenas conocen Londres, de diplomáticos jubilados que simplemente dan su visión personal de las cosas, de corresponsales que aún viviendo aqui y conociendo Londres hablan de "revoltosos" y de "protestas"... no pretendo criticar a nadie pero son todas explicaciones cortas, opiniones personales o intencionadas y todas explican la realidad parcialmente. 

Las causas dicen ser el descontento social, la falta de oportunidades, la convicción de que no hay nada que perder, ni siquiera el futuro. Hablan también de recortes presupuestarios, de crisis de valores, del fracaso educativo, de violencia gratuita, de un excesivo Estado del binenestar... Puedes vivir en Londres y no darte cuenta de las revueltas que ha habido. Si vives en ciertos barrios de la ciudad, en lugar de policías y escaparates blindados, solo verás ferraris, austin martin, joyerías y pubs. A no más de 10 minutos en coche o incluso andando, verás en cambio barrios muy distintos, más sucios, con las casas sin arreglar y con mucha policía. 

El London Evening Standard (el equivalente al periódico "20 minutos" en España) lanzó hace unos meses una campaña benéfica para los denominados "Dispossessed", donde nos daba un dato impactante. En la capital más rica de Europa, la mitad de los niños vivían por debajo del umbral de la pobreza. Hay muchos Londres, pero se dividen en dos, el rico y el pobre. Hay un Londres caribeño, otro bangladesí, el indio, Chelsea, Wimbledon... En Tower Hills, en la City londinense, en medio del lujo y la riqueza surge un barrio con uno de los PIB´s per cápita más bajos de Europa, una de las zonas de mayor desigualdad social dentro de Europa. En Primrose Hill, al norte de la ciudad, un barrio idílico, se oponen a que se les ponga una estación de metro, no vaya a ser que vaya la gente...

Con todo, no trato de disculpar a quienes han asaltado e incendiado locales y agredido, o incluso matado a personas. Hay pillaje por pillaje, porque la tele de plasma está ahí y es gratis llevársela. Hay estudiantes de universidades, modelos, profesores, personas con buenas nóminas también entre los detenidos. Desde la Grecia clásica, vivimos en una permanente crisis de valores, hay hombres que son lobos para los otros hombres, ya sea en Brixton, en Roma o en Singapur. Sin embargo, estos días en Londres la gente salía a limpiar sus comunidades, armados de escobas y siendo un ejemplo para todo el mundo. Los lobos no están solos, también hay personas.

Muchas son las causas que han llevado a esta situación. Aparte de la clara línea que distingue a un Londres multimillonario de otro paupérrimo, podemos hablar de padres que no se hacen cargo de sus hijos, de los efectos de un Estado del bienestar excesivamente protector que proporciona casa y ayudas económicas y ahonda en esta división entre ricos y pobres. Otros en cambio buscan las causas en los recortes sociales que hubo en los 80, con Margaret Thatcher. La situación es muy compleja, hay infinitas causas más.  Por ello, la solución también pasa por ser compleja y variada. No quiero hacer el post más largo, ya lo es, sigo sin aclararles nada, cometo el mismo error que otros cronistas. De todo lo leído esta semana, les recomiendo el siguiente artículo, es el que más luz me aportó:

domingo, 7 de agosto de 2011

Nietzsche también fue un perdedor.

"¿Qué fue de todos nosotros?". Así se titula un artículo de Javier Cercas en el que nos viene a decir que la vida nos ha atropellado. Al hilo de la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz?, nos viene a decir que envejecer y morir es el único argumento de nuestra historia. Que si bien pensábamos que íbamos a comernos el mundo, ha sido más bien al contrario, éste se nos ha llevado por delante.

Viene a decirnos lo siguiente:

"Igual que Jorge Sanz,  también nosotros íbamos a comernos el mundo, y aquí nos tienen: filósofos que íban a ser Nietzsche convertidos en petardistas profesionales, (...) periodistas prometedores convertidos en canallas, críticos literarios valiosos entregados a la chismografía y la maledicencia".

Lo que ignora Cercas es que el propio Nietzsche fue un perdedor. Problamente él trataba de imitar a su inspiración. Ya fuera Platón o Descartes, nunca llegó a imitarles. Según sus propias consideraciones, llegó a los 30 y nunca pudo escribir una obra que se pareciera a las de Kant. Somos implacables con nosotros mismos y ello nos condena a llegar a los 40 con un desencanto que no está justificado. Modigliani no fue feliz, tampoco Van Gogh, Picasso sí encontró el éxito pero era insoportable. 

Goya no pudo convivir con su genialidad y Beethoven era sordo, sí sí un músico de gran éxito pero sordo como una tapìa. No hay perfección, sólo desencanto y comparaciones, expectativas irrealizables y sueños frustados. Si tienes hijos altos y sanos, suspenderán en el colegio por vagos, si son feos  tiene granos igual son unos magníficos estudiantes... frustados por compararse con los guapos. Nietzsche aún espera escribir una obra maestra.

Nos cuesta mucho llegar adonde hemos llegado y, en lugar de valorarlo, nos tiramos piedras a nosotros mismos. Mis querido monos del Senegal, no hay situación perfecta, no la busquen, no la hallarán. Relajense, si les tocó tener éxito, no se acomoden ni se desesperen por quedarse sin objetivos y si aún no les llegó el triunfo, bendita su suerte por seguir en la lucha para conseguirlo, aunque nunca lo lograrán completamente, somos eternos insatisfechos y si no que le pregunten a Nietzsche. 

 

domingo, 31 de julio de 2011

El efecto google.

Ahora que todo lo tengo al alcance de un click. En estos tiempos en los que me paso días colgado de un ordenador, para trabajar y de ocio, para buscar vuelos y averigüar la cartelera de cine, ahora que me descargo películas que jamás veré y acudo a los periódicos de forma compulsiva, cada media hora, como si hubieran cambiado los titulares. Ahora que me descargo el correo en un restaurante mientras me sirven la comida y tardo en leerme un periódico un minuto, acostumbrado como estaba a tardar unas dos horas...

Es solo ahora que el twiter es un invento genial mientras me pueda expresar en 120 palabras o en estos tiempos en que amigos con los que ya casi nunca quedo me echan una bronca por no mandarles un mensaje por el facebook, es solo ahora que si quiero saber algo lo busco en el google, es solo ahora que soy más tonto.

Entiéndame, no es que esté en contra de las nuevas tecnologías. Sería absurdo siendo el autor de un blog o un cliente asiduo de aerolíneas con las que solo me entiendo por Internet. Es cierto que ya no voy a una sucursal bancaria y al médico le pido la cita por ordenador, pero todas estas comodidades me hacen más torpe, más dependiente, con menos poder de concentración y menos memoria. Ya solo me fijo en dónde tengo guardada la información y he dejado de recordar números de teléfono y direcciones, experiencias y novelas. Es cierto que mi ocio pasa en gran parte por el ordenador pero soy más tonto. Les recomiendo que sepan desconectar les recomiendo también el fantástico artículo de Vargas Llosa y el reportaje del País, les paso el vínculo... qué remedio:


lunes, 9 de mayo de 2011

Cosas que no decides.

Cuándo naces, dónde y por qué, no eliges tus padres, el clima, el número de hermanos ni la posición que ocupas. Lo siento pero no escoges la persona que amas, ni cuántas veces comes o el tipo de horario que vas a tener.

Te dan hecho las enfermedades que tendrás así como los avances médicos que te encontrarás, tus amigos, el euribor o los posibles tumores cerebrales, no decides adónde viajar o tu renta per cápita o PIB. No tienes elección en cuanto a tus depresiones y éxitos, tus errores o aciertos, tus futuros o el número de hijos que vendrán, si es que vienen.

Ignoras si serás alto o bajo, cuándo morir o qué día será el que te cambiará la vida, no tienes opción sobre el tipo o tamaño de tu cama ni sobre los lenguajes que emplearás, no controlas tus oportunidades ni te aseguran tus sueños o pasiones.

No puedes determinar cuándo te tocará la lotería, si vives de día o de noche, si vas o vienes, si eres judío o zurdo, militar o tenista, si tienes un accidente o permaneces tranquilo pero al menos siempre podrás jugar, crear tu propio espacio y crear la diferencia. Míralo.


domingo, 1 de mayo de 2011

Esquiando en Mallorca

¿Sabes que en Oslo te puedes calzar los esquies, coger el metro e irte a esquiar?. A diario, sales de trabajar a las cuatro y media o cinco de la tarde, te coges la línea 2 del metro y apareces en una estación de esquí. Ay si yo viviera en Oslo me iba a esquiar todas las tardes, no sé cómo tu que lo puedes hacer todos los días no vas más a esquiar.

Anda mira quién habla, el que vive en Palma de Mallorca y puede acercarse al puerto a navegar todas las tardes. Bueno pues si yo hubiera podido estar en Londres cuando la boda real. Habría estado a las 7 de la mañana en la puerta de Westminster Abbey, menuda suerte vivir en Londres. Claro que para suerte la de la familia argentina que ha decidido vivir viajando o viajar viviendo, que tanto da lo uno como lo otro. Qué suerte.

¿Suerte?. Suerte la tuya que vives en Madrid y puedes ir a un musical todos los días de la semana, o acercarte a comer tapas a la Plaza Mayor o abonarte al Teatro Real e ir los martes a bailar salsa. ¿Para qué quiero yo todo eso?. Mucho mejor tú que vives en La Coruña y todas las tardes te puedes acercar a correr a la playa...

Mira todo eso está muy bien pero siempre hace falta dinero para hacer lo que uno quiere, bueno menos si te vas a vivir a la Patagonia de tu propia granja. Eso sí que tiene que ser divertido y si te cansas te acercas a Punta del Este y montas un chiringuito. Lo dice el que vive en Bruselas y no para de hacer cosas. Como todo el mundo es extranjero, ha de abrirse y conoces a muchas personas, por eso me gusta Bruselas, por eso y por los mercadillos de antigüedades que tiene. Pues a mi el que me da envidia eres tú que vives en Sri Lanka, en el paraíso, además allí el tiempo fluye de otra manera, más tranquilo y calmado. 

Y yo te digo que no hay lugar y tiempo o día y plaza que no merezca ser vivida. No hay semana corta o larga, ni ciudad aburrida o estresante que no merezca ser conocida. Que no hay rutina ni comienzos o principios que merezcan ser saltados. Ni planes o ideas que resulten ser pasados. Vamos a por ello.

domingo, 24 de abril de 2011

Si quieres vivir feliz, vive con angustia.

Dedicado a todos los economistas que auguran décadas pérdidas para la economía...

Hoy he sido feliz, hoy un amigo me ha invitado en el trabajo a comer lentejas que hizo ayer. Correspondía a una invitación a lentejas que le hice yo hará ya dos meses. Hoy he sido feliz porque hace buen tiempo y he sabido arreglar el router, he vuelto a tener internet en casa y he encontrado tiempo para escribir este post. Hoy he sido feliz porque el jardinero que tenemos en la empresa ha plantado tomates en el jardín para nosotros.

Si quieres vivir feliz, vive con angustia. No des nada por normal. No es normal que comas todos los días, 3 veces al día y escogiendo. No es normal que puedas andar, que el bus funcione y que la Tierra siga dando vueltas. Declaraba hace poco un alto directivo de la central de Fukushima que ni siquiera se les había ocurrido pensar que podían enfrentarse a un tsunami y ése fue el error. Espera la tragedia, el accidente, el conflicto, si quieres vivir feliz, vive con angustia.

No des por seguro que ganes todos los meses 800 euros, mucho menos esperes ganar 1500 euros o que tu salud te respete todos los días. Sí, ya sé que no es una perspectiva muy motivadora pero quizás mañana los supermercados no estén rebosantes de mercancías. No te acostumbres a ver un mercado lleno. Los mercados así son una verdadera fiesta. Que haya pescados, frutas o verduras todos los días es un milagro. ¿Sabes hacer el aceite de oliva?. No, pues valóralo, acapáralo como un tesoro por si se mueren todos los que saben hacerlo.

Si quieres vivir feliz, vive con angustia. No des nada por normal, no te adaptes, cambia en todo momento. No te compares a nadie. Si tienes un Toyota no te fijes en que otros tienen un Mercedes, valora tu coche como lo que es, un milagro. ¿El móvil de hace 8 años?. Guárdalo, recuerda la ilusión que te hizo el primer día que lo usaste. ¿Por qué ya no te gusta?. Te acostumbraste a él.

No es normal que una persona te quiera todos los días. No te acostumbres a tu mujer,  mañana puede haberte dejado, no te compares ni compares a nadie con otros. ¿Por qué si es domingo no te cuesta levantarte y si es lunes te cuesta levantarte?. Te acostumbraste a tu trabajo, en un país que tiene un 20% de paro, ole tus huevos. No crezcas, cambia.

Me llamo Richard Easterlin y mi principal tesis es una paradoja, la paradoja de Easterlin. Defiendo que más riqueza no supone más felicidad, el dinero es importante para ser feliz, pero para ser feliz no basta con tener cada vez más dinero. A partir de ciertos niveles básicos, es mejor no fijarse en tener más dinero sino en no acostumbrarse a lo que se tiene ni en compararse con otros. El dinero es importante para ser feliz tanto como tener amigos, familia, tiempo libre, salud o las lentejas que me zampé con mi amigo o los tomates que me comeré allá por junio con el jardinero, si es que llegamos a verlos... 



domingo, 17 de abril de 2011

¿Qué nos podemos creer?

Resulta que estamos en la quinta fase de la histórica crisis económica que nos ha tocado vivir, la crisis energética. Tras las hipotecas basura, el estallido de la banca, la recesión de la economía real y la crisis de la deuda pública, nos viene la crisis nuclear. A perro flaco todo son pulgas.

Si hace dos años, la doctrina era ayudar a los bancos y hace uno a quienes somos afortunados nos bajaron el sueldo como medida inevitable si queremos seguir con el mundo que tenemos, ahora toca el ahorro público y desechar la energía nuclear. No soy partidario de la energía nuclear que conste pero sí  de la reflexión más que de las modas, sobre todo a la hora de hablar de energía. No sé mucho de economía pero ni los medios de comunicación ni los políticos tampoco.

Si la clase media es cada vez menos pudiente y las diferencias sociales se disparan al haber menos ayudas públicas pero sigue habiendo sueldos disparatados sin responsabilidades de por medio, socializando las pérdidas y privatizando las ganancias, no me parece que vayamos por la senda adecuada. No es que sepa mucho de economía pero los medios de comunicación ni los propios economistas tampoco.

Y si esto fuera cierto, ¿cómo hemos llegado a esta situación?. ¿Por qué esta dependencia del petróleo?. ¿Por qué no dejar hundir a los bancos como se ha hecho en Islandia?. ¿Por qué se ha permitido el nivel de apalancamiento de las instituciones financieras?. ¿Por qué no miramos más por los pobres si todo el mundo está de acuerdo en que es el objetivo a reducir?. ¿Cómo meterse a comprar casas que no podemos pagar?.

"Inside Job" es una maravillosa película que trata de resolver algunas de estas preguntas. Es, sobre todo, una inquietante película donde se vislumbra algo de la lucha de intereses, de poderes, de los efectos del capitalismo voraz o de la naturaleza egoísta del ser humano. Creánme que no quiero hablar de política, ni de izquierdas ni de derechas, ni de socialismos ni liberalismos. Tan solo creo que esta maravillosa película nos habla de que el péndulo se ha ido a un extremo de su trayectoria y que, inevitablemente, debemos volver hacia el centro... Inside Job recuerden...


domingo, 10 de abril de 2011

De la libertad y otras alegrías.

No sé si saben quién es Emma Watson. Es la niña de la saga de Harry Potter, hoy estrella de la moda, icono del cine, una de las mujeres más deseadas y que acaba de declarar que no quiere tener novio, que es agradable sentirse sola y que es bueno ser egoísta. Claro que sí Emma entiendo que tienes un trabajo interesantísimo y créeme que no existen los príncipes azules. Prima la libertad sobre todas las cosas, vive, y haz en todo momento lo que te apetezca. Viaja, ve a fiestas y conoce a gente, la felicidad nos viene por los demás.

York es una ciudad que se encuentra a unas 3 horas en tren de Londres. Es la típica ciudad inglesa, con calles empedradas, una catedral imponente y casas como solo los ingleses saben hacerlas. Una ciudad que no me defrauda y a la que hay que ir. Llevo una hora y media visitándola y me he decidido a tomarme un café y una carrot cake. Me aburro. Esto de viajar solo no me convence.

Y ése es el binomio en el que nos manejamos. ¿Quieres ser libre y hacer lo que te apetezca?. ¿Quieres estudiar mantenimiento de campos de golf y viajar por el mundo?. ¿Te apetece bucear en todos los océanos del mundo o subir las montañas de 8000 metros?. ¿Por qué no cambiar el rumbo e irte a Argentina?. Es todo tan interesante. Llega más alto, más lejos, haz lo que te apetezca,  sé libre, pero entiende el coste de ello, la soledad.  Nunca encontramos a alguien que nos siga en todo momento y se adapte a todos nuestros gustos y manías.

Por el contrario, ¿no sabes estar solo?. La felicidad te llega por los otros. En ese caso, rodéate de tus amigos, cuida a tu familia, ten hijos, dalo todo pero ten en cuenta que, tarde o temprano, no podrás contentar a todos ni siempre te contentarán los otros. Tu madre será un poco pesada, tu pareja distante, tus amigos te juzgarán y los hijos crecerán y con ellos los problemas pero no estarás solo, tendrás la felicidad que los otros te dan y serás mejor persona, no egoísta. Libertad y todo el tiempo del mundo para mi mismo, diversión, conocimiento y experiencias con la soledad que ello conlleva o diversión, conocimiento y experiencias que los otros te deparan pero a cambio de adaptarte y no hacer en todo momento lo que te apetece, siendo menos tú pero siendo más los otros. Es bueno ser egoísta Emma y también es bueno ser desprendido y sacrificarse por los otros, solo que hay que tener claro qué va más con tu forma de ser y que todo tiene cosas buenas y cosas malas. Tú decides Emma Watson.



domingo, 20 de marzo de 2011

¿Son necesarios los políticos?

Bien, entiendo que la pregunta formulada así ya es tendenciosa. Es como cuando tu pareja te dice: "¿No se te ocurrirá comprarlo, no?" o "¿verdad que Pepe es un poco pesado?". Hombre, formuladas así las preguntas sólo cabe una respuesta. Y el propio hecho de plantearse si son necesarios los políticos hace que no lo sean, si nos planteamos si son necesarios es que estamos empezando a pensar que ya no lo son, o al menos, comienzan a dejar de ser necesarios.

Obviamente, los necesitamos. La democracia es el menos malo de los sistemas y parece que, si hablamos de política, de sociedad, de Administración, debemos conformarnos con lo que tenemos. No es tan malo, en lugar de pensar qué bueno es lo que hemos conseguido gracias a nuestros gobernantes. 

Me surge la pregunta ya que, en los últimos tiempos, he visto demasiadas meteduras de pata sin ninguna consecuencia, dando igual si hacemos bien o hacemos mal. Un consejero que ha de gestionar y ser un experto en transporte público negando la existencia del metrobús. Un presidente que aplaude la democracia en los países árabes y, por otro lado, soporta y gestiona como puede la relación con uno de sus principales vecinos, Marruecos, ignorando o no queriendo ver realidades poco democráticas.  No sigo, no pretendo criticar a nadie.

Hay un concepto en las relaciones internacionales, la realpolitik, que lleva a estos sinsentidos, a justificar cosas injustificables o a vestir la verdad con excusas poco convenientes. Políticos en coches oficiales, con gastos de representación, conversaciones radiofónicas y lecturas de prensa y dispuestos a solucionar los problemas que sean. Da igual que hoy hablemos de terremotos y mañana de crisis financieras, el político ha de saber de todo, tener respuesta y solución para lo que se presente, por más que sea un tsunami o apoyar una revolución contra un cruento dictador con el que, a su vez, mantengo importantes negocios. Superhombres y supermujeres que compatibilizan ser secretarios generales de partidos políticos con ministerios o candidaturas a elecciones autonómicas, qué capacidad señores y a mi a veces no me llega con 8 horas al día en mi trabajo para hacer frente a todas mis responsabilidades...

Y cada vez más lejos de la realidad, del día a día. Ya no es que no sepamos el precio de un café porque, probablemente, soy invitado a café a diario, es que tenemos la creatividad atrofiada por tener una legión de asesores dispuestos a no decirme no, a conseguir lo que me proponga por más que sea ridículo. Existe en España un denominado síndrome de la Moncloa que consiste en que los presidentes cada vez se encierran más en su propia forma de ver las cosas, despegándose de la realidad a medida que transcurren sus años en el poder por el hecho de no encontrar a nadie que les diga que no y eso es precisamente lo que les acaba venciendo. 

El problema es que ese síndrome se debe dar en cada diputado, en cada alcalde o presidente de Comunidad Autónoma, el poder emborracha y no está mal pagado.  Reconozco que hay políticos que son héroes, que tratan de arreglar problemas con valores. Son aquéllos,  una minoría, que no se separaron aún de la calle, de la realidad, humanos y cercanos. 

En fin, ¿son necesarios los políticos?. Supongo que lo que necesitamos es una forma de organizarnos, de buscar el bien de todos, del conjunto, por encima del bien individual. Y ahí debemos contar con unos líderes, los políticos. Dicho esto, necesitamos listas abiertas en las elecciones,  para votar a personas y no a bloques. No todo es blanco o negro, el gris también existe. Precisamos la obligatoriedad de que todo aquél que ostente un cargo público tenga un período de 8 años máximo  en el mismo e imposibilidad de ostentar otro cargo público o político en los dos siguientes años.  Salir de la zona de comfort es algo recomendable, mucho más tras 8 años en el poder. 

Necesitamos que usen el transporte público para ir a sus puestos de trabajo, que tengan sueldos que les permita vivir bien y créanme que 7000 euros al mes está muy bien.  Claro que necesitamos políticos pero que concilien su vida profesional con la familiar y personal, sin mitines los fines de semana o viajes y reuniones desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche, sin tiempo para la reflexión o el análisis serio y dando bandazos, ayudando a bancos sin distinción y restringiendo déficits por moda o imposición precisamente por no tener tiempo para la reflexión.

Necesitamos políticos sí, pero que sepan idiomas,y tengan una cierta empatía con otros líderes como cualquier cajero del Mercadona que para llegar allí le han exigido una determinada formación y ciertas capacidades. En fin, necesitamos políticos pero con ciertos requisitos y también necesitamos no esperar todo de los políticos, que tengan un poco menos de presión de la sociedad y los medios de comunicación. Que no estén obsesionados por la imagen que dan en lugar de por lo que dejan de realizar, que entendamos que se pueden equivocar porque son humanos. En España hay tres temas de los que mejor no hablar, fútbol, religión y política. Siento haber escogido uno de ellos, les prometo que de fútbol y religión no hablaré. Buena semana.

jueves, 17 de marzo de 2011

domingo, 20 de febrero de 2011

Todo es bello

Una de mis películas favoritas, "La mejor juventud", acaba con esta frase:

"Todo es bello".

Vivimos mil mundos en un solo mundo. Infinitas experiencias en una única fracción de tiempo. ¿Le gusta la historia?. ¿Qué me dice del mundo del vino?. No, lo mejor en la vida es reunirse con los amigos, tomarse el aperitivo. ¿De dónde saco el tiempo para hacer esgrima?. Cómo me gustaría ser mago, aprender magia. 

Qué suerte poder viajar, si a algo me quiero dedicar en esta vida es a viajar. Tenemos mil vidas en una sola vida. Infinitos mundos que explorar. En realidad, todo es bello. A mi lo que me gusta es pasar las tardes con mis hijos, en el parque. ¿Se dieron cuenta que cocinar es el arte más sublime?. Si volviera a nacer dedicaba mi vida a la ópera. 

No hay tiempo y yo quisiera pasar 3 años viviendo en Japón, escribiendo novelas o navegando por el mundo. Perdona si no te llamo, no tengo tiempo. No es cuestión de prioridades es que todo, en realidad, es bello. No me da tiempo a hacer cine, sobre todo, porque si me dedico a hacer cine, no tendré tiempo para estudiar psicología ni para comer con mi madre en el restaurante indio que abrieron en la esquina. Qué angustia, hoy cumplo 29 años y sé que no me dedicaré al mundo del baloncesto. Todo es bello.

Da igual lo que hagan con sus vidas, mañana es lunes y hay que trabajar, feliz semana, cuando miren al pasado lo sabrán, todo es bello.

domingo, 13 de febrero de 2011

Aquella noche lo arriesgué todo.

16 de mayo de 1973. Esta noche, por fin, estrenamos. He convencido a mi profesor, implicado a mis mejores amigos y hoy, por fin, estrenamos en el colegio.

27 de febrero de 1976. "Mamá, voy a estudiar escenografía". "Ay hijo, qué disgusto".

4 de abril de 1978. Siempre he pensado que París es la ciudad donde retirarme. Si eres un artista callejero, sin un duro, ésta es tu ciudad. Ya fue la ciudad de los locos impresionistas que revolucionaron el arte. Y aquí estoy yo. En Montmartre, de artista callejero. Hoy Jean Luc me enseñó a tragar fuego.

25 de octubre de 1979. Hoy es mi primer día en la planta hidroeléctrica de la bahía James. Bueno, es un trabajo fijo... 

... 27 de octubre de 1979, trabajo fijo les decía, por 3 días. Hoy me han despedido, no les sentó bien la huelga que hicimos. Nunca más buscaré trabajo. He visto mundos que nunca imaginaríais, donde todos valen por igual. Hay seres que no se juzgan, cooperan. Sé de saltos y zancos, proezas y sueños que se consiguen. Lo que para ti es exótico hace años que lo ideé en mi cabeza. Tu sonrisa es mi esfuerzo. Busco tu sorpresa mediante mi creatividad. Creo firmemente que la música cambiará el mundo. Y en mi circo no hay animales.

5 de julio de 1987. Esta noche, por fin, estrenamos. Esta vez no sólo he tenido que convencer a mis profesores e implicar a mis mejores amigos como aquel primer estreno de hará ya 14 años en el colegio. Esta noche he salido de Canadá para ir con mi compañía a estrenar al Festival de las Artes de Los Ángeles. Si no tenemos éxito, simplemente, no tenemos dinero ni para regresar a Canadá, no salimos de ésta. Soy Guy Laliberté, artista callejero y fundador del Cirque du Soleil. Esta noche, por fin, estrenamos.


Después de todo esto vino la Fundación Cirque du Monde, para insertar a niños de la calle a través del circo, el ser un turista espacial, el ser cuarto en el campeonato del mundo de póker o la Fundación One Drop para tratar de dar acceso al agua potable a todo el mundo. Soy Guy Laliberté, y afirmo que a través de la creatividad conseguiremos lo que nos propongamos. Esta noche, por fin, estrenamos.

domingo, 9 de enero de 2011

Manteles de Papel

Casa Hernández nunca tuvo grandes pretensiones. Sirvo menús a 8,50 euros y la crisis me está golpeando duro. Con el negocio se mantienen dos familias, la de Bernardo y la mía propia, yo soy Tomás. Bernardo en la barra y yo sirviendo comidas, nuestras mujeres en la cocina.

Trabajamos de domingo a viernes, solo cerramos los sábados. Servimos comidas a familias, obreros y gente del barrio. Jubilados solos o sin ganas de cocinar, amigos que se toman el aperitivo, padres con hijos o mujeres con mayores a su cuidado, todos son clientes nuestros. También sirvo comidas a domicilio. Casa Hernández nunca tuvo grandes pretensiones.

El local, modesto, apenas da para siete mesas, algunas de ellas grandes, eso sí. El trato al público es realmente difícil y más a la hora de comer pero he logrado hacer de mi trabajo un arte. Aplico una combinación de humor y alegría. Recito como nadie los platos de mi reducida carta. "Las judías verdes de Vélez Málaga, el filete de nuestras propias reses de Ávila, los callos nos caracterizan, los huevos de corral que combinan bien con chorizo o morcilla, díganme ustedes lo que quieren...". A esos otros clientes que están impacientes por ser atendidos les digo: "No están en el abandono, !no lo están¡".

Bernardo desde la barra sirviendo productos altamente caloríficos, caloríficos por lo caliente, cafés, tés, infusiones... y bebidas. Casa Hernández nunca tuvo grandes pretensiones pero cada tarde busco el triunfo aunque subsista con el negocio y nunca me den una estrella Michelín. Gracias a todos mis clientes.

domingo, 2 de enero de 2011

FELIZ 2011 y ríanse.

Si acudieran a mi primera entrada, verían que el objetivo de este blog era reírse. Si repasaran el blog verán que de reírse poco. Cuando me lanzo a escribir, solo me surgen reflexiones sobre experiencias, creencias, fracasos y otros triunfos. Me sale todo en serio y poco de coña.  Del paso del tiempo a dar nuevos pasos, de cartas a hijos a contradicciones de genios, de éxitos accidentales a errotas explicadas, Así las cosas, he decidido que, en el faro del fin del mundo, el 2011 debemos empezarlo de la mejor forma posible, es decir, riendo.

Siempre ha habido muy buenos cómicos. Desde las películas de Berlanga a Tip y Coll, los geniales Martes y Trece, los chavales de Muchachada Nui, Gila, el absurdo en las obras de teatro de Miguel Mihura, Les Luthiers, innumerables comedias del cine son escasos ejemplos de esa sana costumbre que es reírse de uno mismo. Este primer post de 2011 es muy sencillito y no va de sesudas reflexiones ni conclusiones lúgubres. Este año, en realidad, todos los años, toca reír. 

José Mota es un artista completísimo. Además de cantar, bailar, imitar, ser un gran cinéfilo, tiene una mirada muy inteligente sobre políticos y personas, que no es lo mismo por cierto., una cosa son los políticos y otra las personas... les dejo con su especial de Nochevieja de este 2010-2011. Disfruten.