sábado, 2 de mayo de 2009

Resultados de la encuesta marzo 2009

Si fuera estadístico sacaría una conclusión y no sé si muy cierta, ya sabéis lo que pienso de esa ciencia que Dios guarde por muchos años: nunca gana el faro que a mi me gusta. En este caso, ganó "Stop following me" con un 50% de los votos, seguido de "Lo natural es una cadena de corazones rotos" y "La tensión de los opuestos" con un 25% de los votos y "Crisis" que no lo ha votado nadie.

Como ya sabéis que la estadística no es fiable voy a sacar una conclusión más cierta, no me vota ni mi madre, sino los 4 fieles lectores de siempre, gracias a todos por participar, !ya está abierta la encuesta de mayo¡.

domingo, 26 de abril de 2009

Cuando las ranas críen pelo...

... es decir nunca. Hay cosas imposibles de que ocurran, nunca las podremos esperar. Bueno pues resulta que han operado un riñón por el ombligo, que hay trenes que van por debajo del mar y que dentro de poco será posible regenerar las células dañadas del corazón.

El proyecto de construir una especie de ascensor a la Luna está estudiado y resulta viable. Sorpréndase, esperen lo imposible, lo ilógico, estén preparados para lo increíble por más inverosímil que parezca. De hecho, todos los días hay una ocasión para aceptar algo que se escapa a nuestras categorías mentales. Los niños son maestros en eso y deberíamos guardar la capacidad de sorpresa que ellos tienes.

En una ocasión leí una esquela que decía que a la difunta en cuestión le había sorprendido la muerte a la edad de 92 años y me pareció maravilloso el pensar así. Por cierto, han descubierto unas ranas que crían pelo, la trichobatrachus robustus, de 11 cm. que vive en los bosques húmedo tropicales de África y que es considerada como un manjar en ciertos países africanos. Vive en el medio terrestre y tiene el lateral del tronco y las patas traseras llenas de pelo duro. Se cree que ese pelo aporta más oxígeno a la piel de la rana. ¿Sorprendente?.

Lo mejor de todo es que eso no es lo más sorprendente de esta rana. Los renacuajos tienen afilados dientes y son carnívoros. Y las ranas adultas tienen garras retráctiles que no tienen salida al exterior así que si estas ranas se sienten amenazadas y tienen que sacar las uñas, éstas rompen la piel.

En el Reino Unido, en lugar de decir cuando las ranas críen pelo, se dice cuando un cerdo pase volando pero desconfíen que igual mañana vemos un gorrino volando plácidamente a 10.000 metros de altura...


domingo, 19 de abril de 2009

La casualidad nos salvará

Cuánto debemos agradecer al azar, a la casualidad y también al esforzado trabajo cotidiano. Yo solía trabajar en un laboratorio muy desordenado y en unas precarias condiciones pero nunca me desanimé. Siempre me gustó dar clases pero decidí dedicarme a investigar tras ver cómo morían los soldados en el frente de la Primera Guerra Mundial.

Me dediqué a observar las bacterias durante años pero esa mañana no debía haber ido a trabajar. Me encontraba realmente mal, congestionado, con dolor muscular, fiebre y algo de tos. Tenía una gripe en toda regla y hacía un día frío pero la perspectiva de quedarme en casa aburrido tampoco me era muy apetecible. ¿Saben esa sensación de tener la nariz taponada y goteando continuamente?.

Eso era lo que me ocurría a mi así que no fue difícil que las muestras que estaba investigando se mancharan con mi propia mucosidad. Lo que empecé a ver fue realmente sorprendente. Las bacterias desaparecían ante el contacto con el moco. Después de todo, no iba a estar del todo mal que me hubiera pillado aquel gripazo. Probé también con la saliva y el resultado fue el mismo. Había descubierto las lisozimas, nuestras protecciones naturales frente a la infección.

Años más tarde, cogí unas vacaciones y ya les he dicho que soy muy desordenado y despistado. Antes de las vacaciones me dejé sin tapar un cultivo bacteriano y, a mi vuelta al trabajo, una mancha gris lo cubría, haciendo retirar las bacterias. Se trataba de un hongo, el hongo penicilino, uno de los inventos que revolucionaron el siglo XX y que sentó las bases para la mejora de las condiciones de vida y de la salud.

Para ello, tuve que huir a Estados Unidos, dado que la Segunda Guerra Mundial no me permitía realizar mis investigaciones en mi país, el Reino Unido. Lo que no sabía era cómo transportar, a Estados Unidos, ese hongo sin que muriera y teniendo en cuenta que tenía un largo viaje en barco por delante. Decidí impregnarme todo mi equipaje, todas mis maletas y posesiones con el hongo. No sólo me aseguré que el hongo llegara a Estados Unidos sino que durante el viaje yo no enfermé de nada aunque no pude hacer muchos contactos con el resto del pasaje que me miraba un poco raro.

Todo esto no lo pude hacer sin el trabajo y los recursos de mis colegas Chain y Florey dado que yo no tenía ni los medios ni el dinero suficiente. Soy Alexander Fleming, el científico que mejor supo aprovechar las casualidades. Recibí por ello el Premio Nobel en 1956 junto con Chain y Florey y nunca consentí patentar mi descubrimiento. Las malas lenguas dicen que nunca me pareció correcto aprovecharme de las casualidades o del desorden con el que acostumbraba a trabajar...



domingo, 5 de abril de 2009

La inmediatez que te da vivir fuera de tu país

Cuando uno es un niño todo lo quiere aprender. Recuerdo cómo, recién adquirida la capacidad de leer, iba leyendo todos los anuncios de la calle, de las paradas de autobuses, de los cines y teatros. Cuando uno es un niño, tiene una curiosidad innata. Todo lo tienes que probar, tocar, preguntar, todo es una sorpresa y una fiesta.

Ese interés, esa novedad que supone el no comprender la realidad se va apagando poco a poco a medida que vamos entendiendo los telediarios, los periódicos, las películas, la historia, tu ciudad

Cuando uno sale fuera de su país, sin embargo, esa sensación vuelve a aparecer en los primeros meses de la estancia. De repente, uno se dedica al turismo como rutina, relaciona los puntos de la ciudad que va conociendo, está atento, conoce sitios interesantes donde comer y los recuerda, esa iglesia, el mercadillo de dos calles más abajo y la tienda que le comentaron. Cuando uno sale al exterior, a un ámbito distinto, ha de ir reconstruyendo sus rutinas y, por un tiempo, vuelve a ser ese niño que parece que no va a volver a vivir el jueves que acaba de pasar.

¿Qué ha estado todo el día paseando y está cansado? No importa, ha de ir a la siguiente esquina y comprobar que allí está esa panadería francesa que le recomendaron.

¿Qué hoy hace mal tiempo? Abríguese porque debe ir a conocer el parque del que le hablaron. Quizás mañana no podrá visitarlo porque debe aprender otra historia, otro lugar, más lejos, sin pereza, sin descanso, al menos hasta que la novedad deje de serlo, al menos hasta que su nuevo ámbito no sea tan distinto. Pregunte, lea todos los carteles como cuando era pequeño, entérese de todo hasta que, poco a poco, comprenda la sociedad donde está viviendo.

Así es vivir en el extranjero, te da inmediatez, de querer saberlo todo ya, de querer visitarlo todo ahora para poder comprender donde está viviendo uno. Manténgase alerta, aprenda, muévase hoy mejor que mañana y ayer mejor que hoy...

miércoles, 1 de abril de 2009

Resultados de la encuesta febrero 2009

Estadística.

(Del al. Statistik).

1. f. Estudio de los datos cuantitativos de la población, de los recursos naturales e industriales, del tráfico o de cualquier otra manifestación de las sociedades humanas.

2. f. Conjunto de estos datos.

3. f. Rama de la matemática que utiliza grandes conjuntos de datos numéricos para obtener inferencias basadas en el cálculo de probabilidades. (Diccionario de la Real Academia de la Lengua).


Para mi es la ciencia que yerra cada vez que hay elecciones políticas pero puede que esté sacando "una inferencia basada en el cálculo de probabilidades" y que me esté equivocando, así que mis respetos a los estadísticos. Ya están aqui los resultados de la encuesta del mes de marzo y gana por goleada "¿Y si...?" con dos votos y un 50% de los mismos frente al 25% reunido respectivamente por "El optimismo de vivir fuera de tu país" y "Vulcano, Venus y Marte". ¿Y a mi que, una vez más, el que más me gustaba era el faro perdedor, "Todos somos sinestésicos"?. Ya está abierta la próxima encuesta, gracias a todos por participar.

domingo, 29 de marzo de 2009

Lo natural es una cadena de corazones rotos.

Este blog corre el serio riesgo de convertirse en una mera reproducción del maravilloso programa Redes de Eduardo Punset pero las cosas buenas hay que darlas a conocer. Hoy hablamos de pareja. Su elección nos ocupa gran parte de nuestro tiempo social. Nos relacionamos siempre con un interés. ¿Contigo pan y cebolla?. ¿Puede el tiempo con todo?. ¿Hasta que la muerte nos separe o, por el contrario, tiene el amor fecha de caducidad? Según estudios científicos, el amor dura 4 años.

Los hombres buscan pareja y muchas mujeres. Las mujeres son más exigentes pero también buscarán cambiar de pareja si se aprovechan de ello. Investigaciones biológicas confirman que las hembras también buscan varias parejas y que la paternidad de muchas crías no corresponde a la identidad de su pareja. Mater semper certus est... que decían los romanos.

Las hembras buscan los buenos genes pero, en el caso de los humanos, ¿cómo saber si nuestra elección es adecuada? ¿que la pareja elegida es la opción correcta?. Para los humanos, ser inteligente es una cualidad genética importante. Por tanto, es razonable que hombres y mujeres se sientan atraídos por personas que demuestran que tienen un buen cerebro pero nunca se sabe cómo acertar.

Desde la perspectiva biológica, la naturaleza humana tiende hacia la poligamia, no a la monogamia. En la naturaleza, por ejemplo, la mayoría de las aves viven en pareja pero se calcula que nada menos que entre un 10 y un 40% de los polluelos son hijos de otro macho.

Hay encuestas que dicen que la infidelidad, aunque sea de una sola vez, es reconocida hasta por el 50% de los hombres occidentales. Al menos un 30% de las mujeres admiten haber engañado a sus maridos. De 4000 especies de mamíferos, menos de 50 viven en pareja. De 185 sociedades humanas estudiadas, solo 29 practican la monogamia.

Ni la antropología, ni la primatología ni la biología sugieren que la monogamia sea una forma natural de vida. Sin embargo, andar y hablar son cosas naturales pero patinar o tocar el piano son cosas posibles y no naturales. La monogamia es posible como lo es el arte pero no es natural.

Es más natural un modelo de comportamiento sexual en el que la gente encuentre una pareja, haga promesas que no pueda cumplir, haya un abandono, a alguien se le rompa el corazón. Luego haya más promesas, haya más corazones rotos. Eso es lo natural, una retahíla de corazones rotos. Pero que algo sea natural no quiere decir que sea bueno y, a la inversa, lo mismo, algo que no sea natural no significa automáticamente que no sea bueno. Cada uno es libre de tomar sus propias decisiones.

Quien opte por la monogamia que sea consciente de que va a luchar contra una parte de su biología pero eso no quiere decir que sea imposible. Al igual que el arte, la monogamia es posible. En cualquier caso, qué difícil opinar y saber sobre las cosas que ocurren en las parejas. Gracias Punset por otro gran programa. Les dejo el vínculo del mismo y una canción muy especial.




domingo, 22 de marzo de 2009

Crisis

Con todo mi respeto para los economistas. Deflación, inflación, euribor en caída libre, crisis financiera, credit crunch, paro y recesión económica. Hace tiempo que veo la economía como un sistema artificial, humano e imperfecto. Los medios de comunicación decidieron que ahora hay que vender el mensaje de la crisis y toca apretarnos el cinturón. Los bancos nunca pueden responder a sus compromisos, ni ahora ni cuando nadaban en la abundancia. Todo es bastante provisional en economía, sin certezas ni evidencias, al igual que en otras muchas ciencias humanas, tan necesarias, por otro lado, como lo es la economía. Primas, stock options y escándalos financieros como el de Madoff. Demasiado complejo todo como para que lo entienda el ciudadano medio de a pie.

Menos mal que, con todo, tenemos Barrio Sésamo. Me declaro un fan absoluto de Barrio Sésamo, el programa para niños más duradero de la historia de la televisión y creado en 1969 con un claro objetivo de educar a los niños a través del sentido del humor. Lo que no sabía es que, sus actuales responsables, se han planteado el ambicioso objetivo de entrar en las facultades de economía y, desde luego, lo han conseguido con este video sobre lo que ha ocurrido con Madoff. Ahora, por fin, no habrá nadie que no entienda lo que ha pasado con Madoff y con muchos de los problemas que dicen que hay en el actual contexto económico y que los sesudos economistas ya están diciendo se resolverá a partir de 2010...:

domingo, 15 de marzo de 2009

Stop following me

Ayer vi una camiseta con un dibujo como éste:



Y me di cuenta que es imposible. Somos indudablemente mejores que nuestros antepasados y peores que nuestros descendientes. Al nacer, incorporamos toda una evolución con nosotros que nos hace estar mucho más preparados para la existencia que aquel homo habilis que decidió empezar desde cero. Vamos armados con la experiencia de nuestros antepasados. Mis sobrinas de casi 3 años, al hacerles una foto, enseguida me piden mirar por detrás de la cámara, aunque ésta no sea digital, para comprobar la fotografía, aunque nadie les explicó nada.

Somos el conocimiento que precisan nuestros hijos. Más que la educación o los consejos que podamos darles, somos el espejo en que mirarán para imitar nuestros aciertos y no caer en nuestros errores. Son nuestros alumnos y nos examinan a nosotros pero nosotros no somos sus profesores ni les podremos evaluar.

Los que vienen por detrás nuestra vienen rápido, son más altos y más listos. Date prisa porque dentro de poco te habrán superado, pero no podrán desembarazarse de tu experiencia, no podrán decirte deja de seguirme porque nos necesitan a modo de memoria. Para poder ser nuestro futuro precisan de nuestro pasado.

Es así cómo se inventan los medicamentos, se prueban en algunas personas, se descubren sus efectos y, si son válidos, se generalizan para todos. Lo mismo con el resto de las cosas que conforman la vida.

Estas Navidades descubrí a mi amigo Gonzalo Crooke, ya fallecido, en su sobrino de cinco o seis años. Lo descubrí de repente, sin previo aviso, y de verdad que me quedé paralizado. Ahí estaba el mismo niño que había sido mi amigo y que conocí hace 25 años, pero este otro niño tendrá más bagaje, más tecnología, más conocimiento, más equipaje, más mejorado. No se olviden, seguimos a nuestros anteriores y nos adelantan nuestros posteriores, siempre a mejor.

jueves, 5 de marzo de 2009

Resultados de la encuesta enero 2009

La estadística es una de las ciencias más inexactas que hay. Se suele decir que si yo tengo 2 manzanas y tú 0, la estadísitca dirá que tocamos a 1 manzana cada uno pero eso no es verdad. En cualquier caso, por muy inexacta que sea la estadística, si solo hay tres votos a analizar poca inexactitud se puede crear así que no me enrollo más, aqui están los resultados de la encuesta de febrero. El faro que más gustó fue "la incertidumbre de vivir fuera" con el 66% de los votos (2) y el segundo lugar para "¿Quiere vivir más tiempo?" con un voto (33%). El resto de faros no tuvo votos, con lo que me gustaba a mi El extintor del acelerador de partículas¡¡¡. En fin, para gustos los colores. Ya está la encuesta del mes de marzo en el margen derecho. !Gracias a todos y todas¡.

domingo, 1 de marzo de 2009

La tensión de los opuestos

- ¿Te he hablado de la tensión de los opuestos? - me pregunta.

- ¿La tensión de los opuestos?

- La vida es una serie de tirones hacia atrás y hacia delante. Quieres hacer una cosa pero estás obligado a hacer otra diferente. Algo te hace daño, pero tú sabes que no debería hacértelo. Das por supuesto ciertas cosas, aunque sabes que no deberías dar nada por supuesto.

"Es una tensión de opuestos, como una goma elástica estirada. Y la mayoría de nosotros vive en un punto intermedio".

- ¿Algo parecido a un combate de lucha libre? - le digo.

- Un combate de lucha libre - dice, riéndose -. Sí: la vida podría describirse así.

"Martes con mi viejo profesor" (Mitch Albom).

¿Se han dado cuenta que para apreciar lo que es tener salud hay que estar enfermo?. ¿Qué para saber lo que es sentirse feliz es preciso conocer el dolor?. ¿Se percataron de que para aprender hay que cometer errores?. ¿Y para saber conversar hay que saber escuchar?. ¿Que, probablemente, hay que tener un fracaso amoroso para valorar lo que es el amor y que para echar de menos el propio país hay que conocer mundo?. ¿Han pensado que no podemos tenerlo todo pero que no tenemos nada que perder?. En definitiva, ¿saben que tenemos que morir para apreciar lo que es vivir?.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Todos somos sinestésicos

sinestesia.

(De sin- y el gr. αἴσθησις, sensación).

1. f. Biol. Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte de él.

2. f. Psicol. Imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.

3. f. Ret. Tropo que consiste en unir dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes dominios sensoriales. Soledad sonora. Verde chillón.


Real Academia de la Lengua. Todos los derechos reservados.

Hoy toca hablar de la sinestesia, la mezcla de sentidos y sensaciones. Hay personas que palpan olores, que saborean palabras, que huelen la música, personas para las que la palabra Madrid es roja o para quienes el color verde huele a lavanda o el sonido de un piano supone un abrazo estremecedor. Sensaciones mezcladas a partir de un cerebro fascinante. No se piensen que los sinestésicos son personas enfermas, yo diría que son personas con una visión más completa de la realidad, que la contemplan con un sexto sentido. Tampoco se piensen que son raros, se calcula que el 1% de la población mundial es sinestésica siendo más las mujeres que los hombres.

Investigaciones neurológicas están empezando a explicar las causas de este fenómeno aunque no se sabe del todo bien. En el fondo, todos somos sinestésicos porque cuando nos dicen que algo es verde chillón o que estamos ante un dulce beso todos nos podemos hacer una idea de la realidad que nos están describiendo.

Al igual que los daltónicos perciben la realidad a su manera los sinestésicos lo hacen a su forma, y los pesimistas perciben de un modo muy diferente a los optimistas al tiempo que los altos configuran mentalmente la realidad muy distintamente a quienes van en silla de ruedas. Todos somos sinestésicos porque todos tenemos una muy particular forma de percibir.

Lo que mi amigo percibe como justo mi padre lo percibe como injusto, lo que mi primo cree oportuno mi compañero de trabajo lo ve como insuficiente. Sin embargo, ¿percibimos la realidad tal y como es? Lógicamente no. Percibimos la realidad con nuestros sentidos, taras, prejuicios, educación, virtudes, afectos, circunstancia social, etc. etc. pero eso no quiere decir que estemos en lo cierto.

Todos somos sinestésicos, todos percibimos de una forma particular las mismas realidades así que no desprecie a los sinestésicos ni a nadie, quizás ellos estén en lo cierto y usted no. Deje margen a la posibilidad de estar errado, no tenga verdades absolutas si éstas vienen de sus sentidos porque quizás lo que usted pensó que era triste en realidad es dulce o azul y a quien juzgó como cobarde no es más que alguien que le hizo el mayor bien de su vida. No se fíe de usted mismo y de lo que percibe, puede que no sea así. No esté seguro y cuestiónese en todo momento, no se relaje y así percibirá más cosas. Sea humilde y acepte que puede estar equivocado.

¿Cuál de estas figuras se llama Booba y cuál Kiki?


Les dejo con el vínculo, una vez más, del interesantísimo programa Redes presentado por Eduard Punset sobre la sinestesia: http://www.smartplanet.es/redesblog/?p=249


miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Y si...?

7,30 de la mañana, vuelo EZY 3465 con destino Madrid. 7,35 de la mañana, me acabo de levantar y hace cinco minutos que he perdido el vuelo. Me levanto rápido, me conecto a Internet y en cinco minutos averigüo que la única posibilidad que tengo es un nuevo vuelo, a las 17,20.


¿Y si he perdido un vuelo que no debería haber perdido? Muchos habrían dicho: "es el destino". ¿Y si, por el contrario, me acabo de embarcar en un nuevo vuelo que es el que debería haber cogido? Muchos habrían dicho: "es el destino".


Ésta es la principal tesis de la película "Slumdog Millionare", todo está escrito. No sé cuál es el destino que tengo o si está determinado, y supongo que tú tampoco. Lo que está claro es que estamos completamente ciegos, no somos capaces de vislumbrar las consecuencias de nuestras decisiones y acciones. Algo que pensamos que puede ser positivo se puede convertir en negativo y algo negativo puede ser lo más positivo que jamás pensamos que nos pudiera ocurrir. Pero, en realidad, vivimos en un incierto presente, ciegos e ignorantes a los acontecimientos.


Es cierto que nunca podemos estar seguros, sentirnos confiados y contentos, más aún cuando vivimos en un mundo como el que nos cuenta la película Slumdog Millionaire. Sin embargo, tenemos la obligación moral de encontrarnos bien, habiendo nacido donde hemos nacido y habiendo gozado de las oportunidades que el azar nos ha dado y también tenemos la obligación moral de luchar contra las injusticias que el destino nos tiene preparadas.


Slumdog Millionaire, la historia de un joven indio que nace pobre, que piensa que a lo mejor está todo escrito y que no deja de luchar. Ésa es la clave, no dejemos de luchar a pesar de que tengamos un destino, no nos conformemos nunca si es que está todo escrito y por más dura que sea nuestra realidad. Sólo así cuando nos pregunten qué tal estamos podremos contestar: "Muy bien".


Les recomiendo esta maravillosa película que guarda una última conclusión: al final de todo, bailen, sobre todo si están escuchando la banda sonora de esta película. Y usted, ¿qué piensa?, ¿está todo escrito?, ¿hay un guión?, ¿podemos rebelarnos?, ¿le gusta bailar?

domingo, 8 de febrero de 2009

El optimismo de vivir fuera de tu país

Cuando uno sale de su ámbito inevitablemente lo hace para mejorar. Da igual las circunstancias que te lleven a irte de tu país, que seas marqués o pescador, embajador o camarero. Uno se va con el convencimiento de que su vida va a ser mejor. Tanto si te ves obligado a exiliarte como si vas a buscar una mejor posición económica o simplemente para que tus hijos aprendan un idioma distinto, la motivación siempre será la misma, mejorar en tu vida.

¿Es usted un cooperante que prefiere irse a arreglar una tragedia humanitaria? Entonces se irá seguro de que sigue su vocación y, por tanto, también su vida será mejor. Siempre nos mueve lo mismo, el optimismo, la creencia de que al salir nuestra vida va a ser mejor.

Da igual el país, el trabajo, la causa o las circunstancias, uno se va movido por el optimismo. La Historia de la humanidad es la historia de su movimiento. Una historia de nómadas con vocación de sedentarismo, una historia, por tanto, de optimismo.

¿Es realmente mejor la vida cuando uno sale? ¿Se ve el optimismo confirmado cuando nos empuja a marchar?. Esa pregunta se la hizo el otro día un gallego a una andaluza en Londres y ninguno supo qué contestar. Para mi la respuesta forma parte del destino de cada uno, hay gente que marcha y se arrepiente, personas que se desarraigan y pierden el contacto con la familia e, incluso, inmigrantes que pierden hasta la vida cuando lo que buscaban era simplemente mejorarla. Otros piensan que se tenían que haber marchado antes y que son capaces de labrarse una trayectoria de éxito impensable en sus ámbitos de origen.

Con todo, que haya una idea, un proyecto, una creencia de que las cosas nos van a ir mejor y eso sea lo que nos impulse es verdaderamente loable. Uno confía en que las cosas van a resolverse y lucha por ello, se esfuerza, se curte en un ambiente distinto, no comprensible y con muchas barreras. Todo un ejemplo.

Mis queridos monos del Senegal, confíen y esfuércensen, tanto si se quedan en su pequeño bosque de Senegal como si deciden irse a Nueva York. Esa actitud igual no les vale de nada o van a peor pero, al menos, lo intentaron.

domingo, 1 de febrero de 2009

Vulcano, Venus y Marte.

Él era hijo de Dioses, feo, cojo y lisiado. Él era Vulcano, el Dios de la forja. Ella era la más guapa con diferencia en todo el Olimpo. Diosa y bella, no podía pedir más a la vida. Ella era Venus. Se casaron. Para él era un sueño hecho realidad, sobre todo, tras la dura infancia que tuvo, con el rechazo de sus padres.

Él era joven, guapo y apuesto. El Dios de la guerra, el valiente Marte. Todas querían estar con él y él escogió a la más bella, Venus. Se veían y se amaban mientras Vulcano trabajaba en la fragua.

Un día, Marte se entregó a Baco más que a Venus. Los faunos de Baco se mofaban del valiente guerrero mientras éste dormía y Venus le fulminaba con la mirada. Ese día Marte no estaba en condiciones de amarla y Venus estaba realmente enfadada. Ese día, Vulcano trabajaba en la fragua, como todos los días, haciendo joyas para su amada y escudos y armaduras para los guerreros de Marte. De repente, entró Helios, el sol que todo lo ve y le contó lo que ocurría entre Venus y Marte.

Vulcano tejió una red de plata, casi invisible con la que atrapó a los amantes en su siguiente encuentro y dijo que no los soltaba hasta que prometieran acabar con su relación al tiempo que el resto de Dioses en el Olimpo se reían a carcajada limpia de Marte y Venus.

Ellos lograron escaparse juntos y, desde entonces, decidieron quedarse a vivir en Londres en la National Gallery mientras que Vulcano siguió trabajando en su fragua del Museo del Prado, en Madrid. Marte continuó entregándose al vino y a Venus se la siguió viendo muy enfadada. De Vulcano solo se sabe que intentó violar a Atenea. Ya ven, hasta los Dioses tienen sus problemas y miserias, no se puede tener todo en esta vida.

domingo, 25 de enero de 2009

El extintor del acelerador de partículas

El pasado 10 de septiembre se inauguró el mayor acelerador de partículas del mundo, el gran colisionador de hadrones (LHC en sus siglas en inglés). La obra que ha tardado más de dos décadas y ha costado más de 6000 millones de euros pretende la explicación de todo, incluso el hallazgo de la partícula de dios, el bosón de Higgs, lo que no tengo ni idea qué significa.

El experimento, consistente en recrear el big ban a pequeña escala, la explosión que lo originó todo, supone el trabajo de más de 10.000 científicos y el esfuerzo conjunto de unos cuantos países. La noticia originó gran revuelo en su día porque este viaje a lo desconocido implicaba una pequeñísima posibilidad de producir un agujero negro, es decir, la posibilidad de que nosotros mismos creáramos el fin del mundo.

Meses después, y aún habiéndose interrumpido su funcionamiento por una avería, nos hemos olvidado de tal posibilidad y seguimos con nuestra vida diaria, acostumbrados incluso al fin del mundo. Sin embargo, lo que más me llamó la atención fue una foto que mostraron en un programa de televisión de humor y en la que aparecía el acelerador de partículas y un extintor de emergencia en la pared (véase fotografía de abajo en la pared de la derecha), como si en el caso de que se produjera el fin del mundo lo pudiéramos apagar con un extintor. Me pareció tremendamente optimista.

A menudo consideramos que lo probado científicamente tiene un valor absoluto, es fiable al 100% pero la ciencia, como es humana, es errada, aproximada. Una teoría que se creía verdadera es superada por la siguente que la completa o la supera. Cuando se creía que el hombre desciende del mono se descubre que los monos a su vez descienden de microorganismos que se adaptaron a condiciones imposibles para la vida y éstos a su vez de una explosión y la explosión veremos de dónde sale ahora y eso a su vez de.... y así sucesivamente. Nunca llegamos al fin, siempre hay un paso más y eso hace que lo que se había demostrado o se creía cierto sea superado por otra fase nueva del conocimiento y así será siempre.

Eso ha de hacernos ser optimistas, la tarea que tenemos es inmensa e inacabable, nos queda todo un universo por conocer, del que no sabemos ni un 1% y ahí seguimos, empeñados en conocerlo todo. Si ante el fin del mundo estamos armados con un extintor ante el universo estamos armados con nuestra curiosidad. Despreocupados y curiosos, la combinación perfecta para crecer y conocerlo todo, y, por lo demás, no teman, si al final llegamos al fin del mundo, habrá al menos un extintor que nos defenderá.



domingo, 18 de enero de 2009

¿Quiere vivir más tiempo?


¿Quiere vivir más tiempo del que debiera? A menudo vamos corriendo a todas partes como si nos faltara el tiempo, es fácil oírnos decir: "es que no tengo tiempo para nada", "entre el trabajo y la familia no puedo hacer nada más". Somos un puro error. Nos basamos en nuestras percepciones y éstas son erróneas. El mismo concepto del tiempo, que rige nuestras vidas, es una convención que nos hemos inventado nosotros mismos pero, en realidad, el tiempo no existe.

Los egipcios y los babilonios, hace unos 5000 años, se inventaron un concepto de tiempo para regular la actividad agrícola. El ciclo de la luna sirvió para inventar los meses y el paso de las estaciones para crear el concepto de años. En aquel tiempo se conocían cinco planetas que, junto con el sol y la luna, dieron lugar a los siete días de la semana.

Percibimos el tiempo a través de nuestros sentidos y eso es un reto para nuestro cerebro ya que hay partes (el oído) que recopilan la información antes que otras (la vista) y es el cerebro el que tiene que procesar toda la información que, además, no le llega a la vez. Esto hace que siempre vivamos en el pasado.

Nuestra percepción de la vida va por detrás de la realidad, el tiempo no existe, solo existe el pasado, lo que percibimos pero que ya ha pasado, a lo que hemos accedido a través de nuestra percepción. Y en todo ese proceso cerebral podemos modificar el tiempo según las circunstancias y sin que nos demos cuenta. Estudios neurológicos han demostrado que, cuando una experiencia se repite muchas veces, las neuronas encargadas de registrarla se van activando cada vez menos, como si se acostumbraran a ella y tuviesen que trabajar menos para poder representar dicha experiencia en la mente.

Así, el cerebro consume menos energía pero nos creemos que la experiencia repetida dura menos tiempo de lo que, en realidad, duró. Por eso cuando vemos una película por segunda vez nos parece más corta o un mismo recorrido nos parece más corto la segunda vez que lo hacemos.

E igual pasa con los años, a medida que nos sumergimos en la rutina de la vida diaria y nos hacemos mayores se nos pasan cada vez más rápido. Por eso cuando uno es niño los años son eternos, porque todo es nuevo y cuando uno se va haciendo mayor el tiempo vuela, cada vez la realidad sorprende menos a nuestro cerebro y activa menos las neuronas. Sin embargo, no todo está perdido ya que, de la misma manera que la repetición de experiencias acorta nuestro tiempo subjetivo, el hacer cosas nuevas lo alarga. Eso también explica que en vacaciones tengamos la sensación de que el tiempo se expande y nos da tiempo a hacer muchas más cosas o de que, al menos, los días son más intensos.

La clave está en hacer cosas nuevas todos los días si quiere activar la particular fábrica de tiempo que hay dentro de nuestra mente. Ya sabe, la peor gestión es la que no se hace así que pruebe ese restaurante que reserva para ocasiones especiales, viaje a ese país que nunca se atrevió, monte por fin en el teleférico que tanto le aterra, proponga planes novedosos a sus amistades de toda la vida al tiempo que se esfuerza por conocer nuevas personas, invente, pruebe, cree pero no se repita, no caiga en la rutina y así tendrá la sensación de haber tenido una vida larguísima por más que aún le queden muchos años por delante. En definitiva, añada vida a los años y no años a la vida si quiere vivir más tiempo.

El tiempo no existe, deja huellas como las canas o las arrugas pero no existe así que no vuelva a decir que le falta tiempo. Les dejo con el programa 20 de Redes titulado ¿qué es el tiempo?

domingo, 11 de enero de 2009

Feliz Cumpleaños Tintin


Las aventuras de Tintin cumplen 80 años. Como muchas otras cosas buenas, las conocí a través de mis hermanos, auténticos fanáticos del personaje. De hecho, estoy convencido que uno de ellos ha querido emular en su vida los pasos de Tintín sin ser consciente de ello. El caso es que las aventuras de Tintín, como todo lo genial, se adelantaron a su tiempo y siguen de plena actualidad, enseñándonos importantes lecciones:

1.- La solidaridad por encima de otras cosas. El mal que existe en el mundo no lo causan las malas personas, lo causan las buenas personas que lo permiten y, para eso, no cuenten con Tintín, siempre dispuesto a ayudar.

2.- La vida es para ser vivida no para cuidarla ya sea en el Congo, el Tíbet, Sildavia, Sidney o la Luna pero nunca aburrido en casa.

3.- Los amigos también hay que cuidarlos por más que sean capitanes borrachos, sabios despistados o policías torpes.

4.- A los niños se les puede enseñar todo si es de la forma apropiada. Que con ocho años te interese la revolución de una guerrilla en Sudamérica o el problema del petróleo en el mundo no es porque seas precoz es porque te lo presentan de una forma adecuada.

Gracias Tintín por los buenos años de infancia que me proporcionaste.

domingo, 4 de enero de 2009

la incertidumbre de vivir fuera de tu país


"¿Cuántos años llevas por aqui?" 39. "¿Y piensas volver?" "Sí, estoy deseando jubilarme para regresar" o "no, aqui tengo mi vida" son las dos respuestas que he escuchado y es que, cuando uno sale de su país, ya no sabe qué va a suceder. Esto es como las obras de una casa, se sabe cuándo se empieza pero no cuándo se acaba.

He conocido gallegos que se fueron para tres meses y llevan 39 años fuera de su país. Sevillanas que se marcharon a estudiar seis meses y viven desde hace 10 años con su novio finlandés en Manchester y que, cuando se paran a pensar motivados por tu pregunta, ven que han optado por un viaje muy distinto a lo que, en principio, tenían pensado.
 
Dicen que la frontera en la que dejas de ser de tu país para no serlo tampoco de donde vives son los 10 años y ese tiempo a muchas personas se les ha pasado en un suspiro. Cuando uno se marcha comienza la incertidumbre, París, Roma, Tokio, Nueva York o Ávila, uno ya no sabe dónde va a vivir, de dónde va a ser y comienza a tener dos carteras, dos móviles, dos monederos, apreciando lo bueno de dónde vive y lo bueno de dónde nació.

En realidad, poca diferencia hay con quien se queda toda la vida en el pueblo, dado que la vida en sí misma es una pura incertidumbre. Sin embargo, quien vive fuera de su país ha de ser más consciente de esa incertidumbre, al tener que percibir más claramente las cuatro partes en que nos dividimos, una con todo aquello que conocimos, otra con todo aquello que estamos conociendo, una tercera compuesta de todo aquello que aún queda por conocer y una cuarta con todo aquello que estamos dejando de conocer. Esas cuatro partes se perciben, como os digo, mucho más claramente desde el exterior.

Sin embargo, poco importa esa incertidumbre, el tiempo ya se encargará de que tengamos buenas experiencias, ya sea en Pekín, Nápoles, Trípoli o Sidney.





domingo, 28 de diciembre de 2008

Navidad, esa gran mentira.

Escribe mi amigo Paco muchas veces que vivimos en un mundo de apariencias, de falsedades y mentiras frente a las realidades verdaderas. Quizás la mayor mentira es cómo entendemos la Navidad. Poco tiene que ver con empachos, langostinos, champanes caros y regalos. La Navidad es un tiempo que debería pertenecer a aquéllos que están solos, sufriendo y a los niños y, especialmente, debería ser propiedad de quienes reúnen esta doble condición, es decir, que están sufriendo y que son niños.

Sin embargo, eso no es la Navidad que vivimos y que está más relacionada con loterías, anuncios de perfumes, cavas, luces, compras en grandes almacenes y reuniones familiares de auténticos desconocidos. Apariencias versus realidades como bien dice mi amigo Paco. No hablemos de niños que sufren ni de ancianos solitarios en Navidad por favor, eso nos incomoda profundamente siempre pero más en Navidad cuando todo ha de ser perfecto e idílico.

La Navidad, esa gran mentira cuyo espíritu hace tiempo que perdí y que cada año encuentro en el Hospital infantil del Niño Jesús en Madrid, en su misa del gallo. Este año me enseñó una gran lección, la de que la vida es sufrimiento, es pasarlo mal y sufrir y pasarlo bien y disfrutar y que, aunque no tengamos ganas de fiesta, en ocasiones nos las tenemos que inventar y acudir a la fiesta de todos modos.

La Navidad esa gran mentira sí pero mentira necesaria, al menos para reunirnos y darnos un abrazo aunque haya gente que siga llegando a dormir en pesebres y que no tenga sitio en esta sociedad. Claro que todo esto lo pienso a 10.000 metros de altura en un avión, otra mentira, como si los aviones pudieran volar...

domingo, 21 de diciembre de 2008

Marcel Grossmann, un facilitador del talento.

No saben quién es, yo al menos no le conocía. Marcel Grossmann, un facilitador del talento. El bueno de Marcel era amigo de un mal estudiante, que apenas sacaba aprobados justos y a quien tenía que dejarle sus apuntes de clase para que pudiera estudiar.

Después, tuvo que convencer a su padre para que ayudara a su amigo a conseguir una plaza de funcionario en la pequeña y tranquila ciudad suiza en la que vivían y estudiaban. Al ser funcionario, su amigo dispuso de tiempo libre y revolucionó la ciencia y la historia (no porque no trabajara en su puesto de trabajo sino porque podía salir temprano, no sean mal pensados con los funcionarios). Su amigo, un gris oficinista y mal estudiante era Albert Einstein, genial y siempre en la vanguardia, capaz de ver más allá, con una inteligencia única y que, como todos, cometió muchos errores en su vida.

Uno de ellos, el dejarse convencer por un grupo de científicos para que apoyara las investigaciones que llevaron al Proyecto Manhattan y al desarrollo de la bomba atómica. Poco podía prever él las consecuencias de esa carta pero el hecho cierto es que Hiroshima ocurrió y eso le llevó a no volver a participar en ninguna cuestión política y a rechazar la presidencia del Estado de Israel cuando se la ofrecieron.

Nunca sabremos las consecuencias de nuestras decisiones hasta que las tomamos. Nunca sabremos si ayudar a un mal estudiante nos llevará a cambiar el mundo o, si por el contrario, apoyar a inminentes científicos nos llevará a destruirlo. Lo que sí es importante es que quien toma decisiones se equivoca y siempre es necesario tomar decisiones. También es cierto que quien toma decisiones acierta y, sobre todo, que uno siempre puede aprender de sus errores.

Recuerden esto cada vez que creen una bomba atómica, aprendan de sus errores de forma que se conviertan en aciertos. Einstein así lo hizo, profesó toda su vida el pacifismo, a raíz de esa simple carta.

Y por último, la mejor lección de toda esta historia, por favor, dejen los apuntes a sus amigos.