domingo, 13 de enero de 2013

Carta de mi futuro

Querido Pedja,

Ahora que tengo un poco más de tiempo y ya he llegado definitivamente, por si no te has dado cuenta ya vamos a acabar enero de 2013, me he decidio a contestar a tu carta. Me pedías en tu carta, algún tipo de visibilidad, alguna señal que te indicara que estaba llegando. Realmente me pides algo difícil ya que estoy constantemente llegando.

Me pides que sea previsible pero me temo que eso es algo que no está en mi mano. Yo soy muy previsible. Te recuerdo que no soy yo el imprevisible sino la muerte por lo que te recomiendo que andes bien atento y espabiles. De todos modos, reflexiona un poco. Si pudieras prever el futuro la vida sería muy aburrida porque te relacionarías conmigo como te relacionas con tu pasado, amablemente, sin emoción, con nostalgia quizás pero sin pasión.

Te decía que soy muy previsible. A mi me puedes conocer a través de tu pasado, de tus aciertos y errores, éxitos y fracasos y sobre todo, a través de tus esfuerzos. Es así como podrás explicarte por qué yo seré como seré. El hecho de que no te traiga resultados no ha de desanimarte en absoluto. El mero hecho de comer, pasear, respirar o ver el mar ya es un resultado válido, no esperes mucho más. Me comentas que soy único y que me cuidarás mucho, te lo agradezco de corazón pero has de ser consciente que el único eres tú y que has de cuidarte mucho. Vete al oftalmólogo y al dermatólogo, no te cuesta nada anda. Respecto a mi tardanza, no puedo prometerte más días o noches, ni más madrugadas o atardeceres pero me gusta ver que valoras tanto el tiempo que ha de venir.

Y, por último, efectivamente, Pedja, me has escrito un cheque en blanco que es lo que a ti te queda por vivir y rellenar, no tardes en ponerte manos a la obra, corre prisa, feliz semana.

2 comentarios:

Fernando Lopez Fernandez dijo...

Lo bueno del futuro es que siempre trae un cheque en blanco. Genial¡¡¡

Un abrazo

Pedja P dijo...

Gracias Fernando, a ver si el futuro me proporciona unas cañas contigo que se frustraron la última vez por mi culpa, sorry, abrazos, Pedro.