domingo, 8 de marzo de 2015

Tus miedos te temen

Hay películas, obras, canciones y pinturas a las que conviene acudir con frecuencia. No por vistas son rutinarias. No por descubiertas dejan de fascinarte cuando vuelves a refugiarte en ellas. Y, aunque parezca extraño, Montruos S.A. es para mi una de esas referencias a las que conviene acudir. En ella, descubres que son tus miedos los que te temen a ti.
 
En esa película, entre otras muchas cosas, aprendes que, una vez que dejas de temer al monstruo que de pequeño te atemoriza, se reduce a la insignificancia y, donde antes había miedo cabe hasta el humor. Es un espacio muy grande el que deja libre el miedo cuando desaparece, de ahí que quepa hasta el propio humor y la risa. Cuando eres capaz de reírte de aquella situación que más temes, hay algo en tu horizonte que se despeja. Nos cuesta mucho saltar al vacío, a veces hasta nos tienen que empujar, pero nada hay más reconfortante que superar tus miedos, que saltar al vacío ya sea laboral, familiar, profesional o de ocio.
 
¿Por qué resulta tan enriquecedor viajar?. Porque te hace vulnerable, te enfrentas a nuevos sitios, culturas, personas desconocidas con todo lo que hayas podido meter en una maleta. Les confieso que me fui a vivir con miedo a Londres, y eso que iba en una situación envidiable, y les confieso que Londres terminó temiendo que no me fuera a marchar nunca de esa maravillosa ciudad.
 
En mi pasado, fracasé por miedo y temí al mismo fracaso que conseguí por miedo pero no fue para tanto. Al final es siempre lo mismo, tus miedos te temen y tus propios miedos se mueren de miedo a que descubras que no son para tanto. Y a propósito de miedos, esta semana he descubierto el síndrome de Solomón, el más temible de los miedos para el ser humano.
 
El miedo a destacar, a brillar y a estar en boca de otros. El miedo al qué dirán los demás, a no salirte del rebaño por más claro que veas que ésa no es la dirección correcta. Se está muy cómodo y caliente en un rebaño, sin miedos. Pero qué quieren que les cuente, no hay mal que cien años dure y al final nunca pasa nada, tus miedos te temen...