domingo, 21 de diciembre de 2008

Marcel Grossmann, un facilitador del talento.

No saben quién es, yo al menos no le conocía. Marcel Grossmann, un facilitador del talento. El bueno de Marcel era amigo de un mal estudiante, que apenas sacaba aprobados justos y a quien tenía que dejarle sus apuntes de clase para que pudiera estudiar.

Después, tuvo que convencer a su padre para que ayudara a su amigo a conseguir una plaza de funcionario en la pequeña y tranquila ciudad suiza en la que vivían y estudiaban. Al ser funcionario, su amigo dispuso de tiempo libre y revolucionó la ciencia y la historia (no porque no trabajara en su puesto de trabajo sino porque podía salir temprano, no sean mal pensados con los funcionarios). Su amigo, un gris oficinista y mal estudiante era Albert Einstein, genial y siempre en la vanguardia, capaz de ver más allá, con una inteligencia única y que, como todos, cometió muchos errores en su vida.

Uno de ellos, el dejarse convencer por un grupo de científicos para que apoyara las investigaciones que llevaron al Proyecto Manhattan y al desarrollo de la bomba atómica. Poco podía prever él las consecuencias de esa carta pero el hecho cierto es que Hiroshima ocurrió y eso le llevó a no volver a participar en ninguna cuestión política y a rechazar la presidencia del Estado de Israel cuando se la ofrecieron.

Nunca sabremos las consecuencias de nuestras decisiones hasta que las tomamos. Nunca sabremos si ayudar a un mal estudiante nos llevará a cambiar el mundo o, si por el contrario, apoyar a inminentes científicos nos llevará a destruirlo. Lo que sí es importante es que quien toma decisiones se equivoca y siempre es necesario tomar decisiones. También es cierto que quien toma decisiones acierta y, sobre todo, que uno siempre puede aprender de sus errores.

Recuerden esto cada vez que creen una bomba atómica, aprendan de sus errores de forma que se conviertan en aciertos. Einstein así lo hizo, profesó toda su vida el pacifismo, a raíz de esa simple carta.

Y por último, la mejor lección de toda esta historia, por favor, dejen los apuntes a sus amigos.




3 comentarios:

carlinhos braun dijo...

Pedro, es impresionante cómo escribes.
Tú si que deberías dejar de ser funcionario y dedicarte a labores más elevadas...

Pedja dijo...

Muchas gracias Carlos. Viniendo del autor del blog de las buenas noticias, www.g-n-e.blogspot.com, es todo un honor para mi este comentario. Nos vemos en febrero en Bruselas y a lo mejor en los 20 km de Bruselas o antes si te pasas por Londres, un abrazo.

carlinhos braun dijo...

El favor que usted me hace...

Ciertamente, Bruselas te espera con los brazos abiertos.
Hay que empezar a entrenar ya para los 20 km!, jajaja