miércoles, 19 de agosto de 2009

De cómo pasa el tiempo en el extranjero

Hoy hace un año llegué a Londres. Un 19 de agosto cargado de incertidumbres y esperanzas, proyectos y despedidas, de miedos y fortalezas, un 19 de agosto ciertamente optimista. Llegué a Victoria Station exactamente hace un año, 365 días. Recuerdo que llovía y me dije: "pues si llueve en agosto no te queda nada todavía por pasar aqui...".

Hoy hace un año surgen las mismas sensaciones encontradas. Cuando uno está en el extranjero el tiempo vuela pero es intenso. Ha pasado un año, en realidad ha volado un año pero lo recuerdo como si me hubiera ido hace cuatro. Cuando uno vive fuera de su país es lo que ocurre, todo es muy intenso, eres una esponja que trata de absorberlo todo, de aprenderlo, de hacerte a un ambiente cuanto menos extraño. Es entonces cuando el tiempo pasa lento, al fin y al cabo tienes una tarea ingente por delante que has de abordar lo más pronto posible.

Y es entonces cuando el tiempo pasa rápido porque empiezas a hacer cosas, a enterarte de cómo sacar la basura, de cómo inscribirte en el ayuntamiento o cómo pagar el gas y es entonces también cuando el tiempo empieza a pasar rápido, haciendo mil planes, recibiendo familiares y amigos desde España o yendo de visita por toda Europa. Y así las cosas ha pasado un año de forma muy rápida pero de forma muy lenta también porque, cuando vuelves hacia atrás, empiezas a recordar lo vivido y no das crédito de todas las cosas por las que has pasado.

Comprendes que es igual cómo pase el tiempo. Resulta que tanto en Londres como en España, en Angola o Vietnam contamos con los mismos segundos, minutos y horas. Parece ser que en Washington los días también tienen 24 horas, como en Ibiza, Lisboa o Buenos Aires.

Y poco a poco comprendes que lo importante no es si el tiempo pasa rápido, sino que lo crucial es llenar tu tiempo con novedades, con nuevas personas, con nuevas experiencias, nuevos sabores y nuevas formas de pensar sin olvidar por eso de dónde vienes y las personas, experiencias, sabores y formas de pensar que ya te acompañaban. Todo suma y es eso lo que hace que el tiempo, a pesar de que vuela, pese y lo recuerdes como intenso, ya vivas en el extranjero o en tu país. Hoy hace un año llegué a Londres, que rápido ha pasado pero qué lento ha sido...

12 comentarios:

FAH dijo...

Me kedo con: "Lo importante no es poner años a la vida sino de poder vida a los años". El cordobés Séneca lo expresaba magistralmente: “No es breve la vida, largo es el hombre en el descuido del tiempo. Así es, no recibimos una vida breve, sino que la hacemos breve, y no estamos faltos de ella, antes somos sus despilfarradores... Mínima es la parte de la vida que vivimos”. Abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

De acuerdo con el comentario de Francisco. y como apuntas el tiempo hay que llenarlo para saber valoralo.

un abrazo

Begoña Coach Politico dijo...

Hola Pedja...yo le voy a ar otro aire a este post....Felicidades...

Por vivir cada minuto...aunque sea largo e intenso, en la dicha y en la distancia...

Por ser valiente...

Por ser atrevido...

Por seguir compartiendo...

Por valorar...lo que tienes y lo que has tenido...

Por recibir...a los cercanos y a los desconocidos...

Por no pararte y seguir hacia adelante...

Por aprender...

Por comprender...

Por sumar...

Felicidades Pedja...desde un rincón del mediterráneo...

Y sopla la vela....

María dijo...

Si es que al final, valoras todo más cuanto más te mueves.
Si te quedas en tu pueblo te vuelves corto de miras, experiencias, aunque puede que ganes en otras cosas..
Lo importante, lo dificil es saber dejarse llevar y tener una misión.

Enjoy it!
María.

Marina dijo...

Ups... pensaba comentar tu post, pero Begoña me ha dejado sin palabras... Que bonito todo lo que te dice. Me da que aprovechas bien esos minutos y les sacas jugo, si no, no te dirían cosas así.
Respecto a lo rápido que pasa el tiempo... yo sigo sintiendo muy cercano ese primer recuerdo de mi vida, con unos tres años, dormida sobre la barriga de mi padre... ¡Y ya han pasado tres décadas de eso! Así que cada año para mi es como cuando paso una página de un libro, un sueño largo (a veces pesado, otras liviano y lleno de ilusiones), una partida de un entretenido juego de mesa, un día de aventura en la sierra, una comida con la familia, una fiesta con los amigos, una noche mirando las estrellas o escuchando el mar bien acompañada (o sola), una tarde emborronando una lámina de acuarela, un emocionante viaje a otro país…. Un beso desde la tórrida Madrid. Y que disfrutes y "exprimas" con sabiduría el próximo año en Londres.

Pedja dijo...

Gracias Paco, excelentes citas y efectivamente de eso se trataba en este post, lo importante es aprovechar el tiempo que tenemos no el tener mucho o poco tiempo, un abrazo

Pedja dijo...

Gracias Fernando¡¡¡ dedicándote al mundo del turismo y a los viajes seguro que sabes llenar tu tiempo, un abrazo.

Pedja dijo...

Begoña, muchas gracias por tu comentario. La verdad es que le das otro aire al post y me has escrito un mensaje precioso. Soplaré la vela de una tarta de chocolate para celebrar este primer año, saludos¡¡¡

Pedja dijo...

María, muchas gracias por participar. Se trata de dejarse llevar efectivamente y adaptarse a las cosas buens que te pasan sin detenerte en las malas, ya estés en Londres, Almendralejo o Seúl, saludos¡¡¡

Pedja dijo...

Gracias Marina por tu comentario. Efectivamente, se trata de tener el mayor número de recuerdos y experiencias agradables y a diario tenemos unas cuantas que no nos damos cuenta que son especiales, desayunar, ir andando al trabajo, una charla con un compañero, hacer la compra, etc etc. Más que vivir el próximo año en Londres a ver mañana si le puedo sacar todo el jugo, día a día, besos¡¡¡

Cotolio dijo...

Como reza una publicidad reciente de Heineken: "Cosas que hacer antes de morir: vivir"

Pedja dijo...

Y equivocarse¡¡¡ jua jua jua, muy bueno el slogan de heineken, gracias por participar, un abrazo¡¡