domingo, 11 de diciembre de 2011

Del pretérito perfecto no indicativo.

El 90% de nuestros recuerdos son creados por nosotros mismos, no obedecen a la realidad que aconteció. Lo acaba de señalar un estudio científico publicado recientemente. Ya ven, uno siempre anda buscando agradables experiencias y disfrute sin fin y resulta que nos basta con nuestros recuerdos. Siempre que oigo el sonido de un intermitente, me acuerdo de aquel coche amarillo que mi tía tenía y que tanto me gustaba, aquella sensación a humedad que tenía nada más bajar del tren en Málaga y que me era tan placentera no era del todo real y seguramente venía vinculada a la felicidad de mis veranos en la playa; la angustia por los exámenes de la oposición no eran sino el recuerdo lejano y falso de lo que me pensaba como vital y decisivo en mi vida. En todo caso, pasado, inventado y no del todo real, brumoso. Pretérito perfecto porque nosotros lo recordamos así, no porque realmente lo fuera. Pasado dulce más que agrio, como si el pasado tuviera sabor... no indicativo de algo real sino de algo recordado.

¿Quién era tu profesor en sexto de EGB?. ¿Aquel hombre tan duro y despiadado que luego te saludaba con cariño cuando te veía 10 años después?. El pasado nos lo inventamos, nos quedamos con lo bueno y lo malo lo desechamos, nos olvidamos como si no hubiera ocurrido. Y aún hay gente que considera que no se merece el pasado que tiene o peor aún, que no están satisfechos con el pasado que tienen. Si resulta que el futuro está por venir, que el presente ya ha pasado y que el 90% de nuestros recuerdos son creados por nosotros, ¿por qué no hablamos abiertamente de que el tiempo no existe? ¿de que es todo una invención?, ¿una categoría mental que nos creamos para medir lo que no son sino impresiones, vivencias fugaces que apenas ocurrieron?.

Definitivamente no lleve reloj, mide algo que no existe, que fluye y se escapa por sus manos. Recordamos solo lo bueno, vivimos el presente que podemos y el futuro aún no ha llegado, 3 dimensiones de algo que no existe, que creamos para recordarlo a nuestra manera, es decir, de forma buena, si no no podríamos sobrevivir porque en realidad lo que hacemos es esperar que el futuro sea tan bueno como nos pensamos que fue el pasado, recuérdenlo, el tiempo no existe, existen nuestros recuerdos.

4 comentarios:

MaS dijo...

Hello Pedja,
en fin, si no recuerdo nada, no tengo pasado?
No querido, el pasado está ahí, aunque no lo recordemos, ahora bien, de qué sirve ese pasado "no recordable"?, tal vez debamos preguntar a los que se calzan esa sonrisa extraña padeciendo una enfermedad que les hace no recordar, lo cual no quiere decir que hayan olvidado,ese pasado que no existe(?).
un abrazo peninsular,
M.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pedja:

Curiosa teoria esa de que no existe el tiempo (que por otro lado no deshecho) sino nuestros recuerdos. Más que crear recuerdos pienso que los tuneamos a nuestra mente y semejanza. Los recuerdos siempre son mutables en función de la perspectiva.
Un tema para un buen debate.
Un abrazo

Pedja dijo...

MaS, muhas gracias por el comentario. No venía yo a decir que solo existe lo que recordamos sino que lo que recordamos en realidad tampoco existe, es algo medio real medio inventado por nosotros mismos.

Aquéllos que ni logran recordar, igual están empleando un mecanismo de defensa diferente. en lugar de crear recuerdos optan por olvidarlo todo aunque en realidad yo hablaría de una enfermedad trágica y cruel. Muchas gracias por tu comentario, aportas siempre nuevos temas y perspectivas, un abrazo.

Pedja dijo...

Fernando, he de confesar que echaba de menos tanto a MaS como a ti. Lo primero agradeceros la fidelidad frente a mi irregularidad. Totalmente de acuerdo contigo, el pasado es moldeable a imagen de nuestras perspectivas. Seguiremos profundizando en este estudio del tiempo, abrazos y muchas gracias por tu comentario.