domingo, 18 de noviembre de 2012

No me quería ir de donde no quiero regresar.

Ya ven, no es lo mismo habitar una ciudad que visitarla. Nada tiene el habitante con el turista y su modo de relacionarse con la ciudad. Llevo más de un mes viviendo una ciudad, Londres, de la que realmente ya no formo parte. Vivo en Londres pero pienso en Madrid, próximo destino. Me despido de mi Londres, el mío, uno de los muchos que hay.

Cae una ligera lluvia, fresca, bajo por King´s Road pensando en el tonto miedo que tuve por venirme a esta maravillosa ciudad. Lo desconocido, la aventura, en ocasiones nos aterran, preferimos lo establecido, lo convencional. Quizás por eso sea ahora Madrid lo que me aterra, echo de menos Londres. Antes de irme debo ir por última vez a mi parque, en el que corrí tantas tardes, Saint James Park. Entiendo que Madrid tiene el Retiro, entiendo que voy a un buen lugar pero aún me quedó ir al Victoria and Albert Museum por última vez, bajar por Embankment viendo el Támesis, cenar en el indio de al lado de la que acaba de dejar de ser mi casa.

No deja Londres de ser una metáfora de la vida, en la que empiezo a sentir nostalgia de lo que acaba de ser mío. Podría haber ido una vez más a Wimbledon, al parque de Richmond, por qué no acercarme al British o a Hampstead. Fue todo tan rápido. Y ahora no quiero irme de donde no quiero regresar, no quiero perder   Londres sabiendo que en Madrid voy a ser feliz, porque siempre queremos lo que no tenemos, eternos insatisfechos.

Hace frío en Victoria Station al filo de la dos de la madrugada, recién cerrada la estación. Paseo por Belgravia solo, por ese barrio que tanto me enseñó, sabedor deque deja ya de serme familiar, empiezo a ser un extraño para Londres, bienvenido a casa, bienvenido a Madrid, donde estaré tan bien que no valoraré lo que tenga, ni sus encantos, ni el Retiro, ni el Rastro o la calle Serrano o las tabernas madrileñas... hasta que lo pierda y vaya a otra ciudad a la que no quiera ir pero de la que tampoco quiera regresar, !pasa todo tan rápido¡. Feliz semana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues tampoco estaria mal que regresaras a Londres de vez en cuando: a pasar un finde, a ver a los amigos, a echar el rato. Total, una excusa para que el Notingil wine club de reuna de nuevo.
Se te echa de menos a la vera del Thames, tio.
Un abrazo.
FF

Pedro Medina dijo...

Claro que sí Fernando, nos veremos y hablaremos, y cataremos vinos, nos han quedado muchas cosas pendientes como para desaparecer, un abrazo y gracias