domingo, 6 de julio de 2008

Ratatouille: claves para conseguir objetivos imposibles II

6.- Tenga preocupaciones reales no ficticias. Remy, en un momento dado, hambriento, se echa un pedazo de pan a la boca y se gana la bronca de Gusteau: "Remy, tú estás por encima de eso. Eres un cocinero, el cocinero guisa, el ladrón sisa, no eres un ladrón. Ya llegará la comida, Remy, la comida siempre llega para aquellos que aman la cocina". Usted a lo suyo, optimista, que ya llegará la recompensa.

7.- Tenga un conocimiento exacto de aquello a lo que se dedica, la formación antes que la devoción. Cuando Remy aparece por primera vez en la cocina del restaurante, sabe perfectamente la función de cada persona que hay allí, los instrumentos adecuados, los tiempos de cocción, sin duda, como consecuencia del aprendizaje realizado previamente viendo el programa de Gusteau. Y no desprecie a nadie, ni siquiera a quien se dedica a limpiar la cocina y sacar la basura, él también es una persona importante y, si no se le presta la suficiente atención, también puede estropear la sopa.

8.- Sea creativo y tenga la firme voluntad de arreglar las cosas. Los problemas se resuelven con imaginación. Aunque pueda parecer una insensatez, inténtelo. Lingüini, el joven e inexperto amigo de Remy, le dice: "Es
cucha, vamos a resolver esto, tú sabes cómo cocinar y yo sé cómo parecer humano". Así surge el sistema por el que, mediante el pelo, Lingüini se convierte en la prolongación de Remy en la cocina.

9.- Aproveche las oportunidades. Aunque sean pocas, inesperadas o, en realidad, sean meras encerronas. No se lamente ni se queje, haga su trabajo. Cuando el jefe de cocina encarga, por sorpresa, a Lingüini que haga una receta especial para complacer al público que exige nuevas creaciones, Remy no se amilana, está preparado y sabe que es su oportunidad, a pesar de las dificultades que se le plantean, logra, finalmente, imponer su nueva salsa.

10.- Trabaje en equipo, los éxitos son siempre compartidos, nunca fruto de una sola persona. Cuando comienzan a tener exito, Lingüini no solo no reconoce públicamente que Remy es el artífice de todo (no nos olvidemos que estamos hablando de una simple rata) sino que además se aleja de él. Por otro lado, Remy al principio desdeña al simple chico que saca las basuras, no tiene importancia, ignorando que sin él no podrá hacer realidad su sueño. Ninguno de nosotros es tan listo como todos nosotros.

La próxima semana, la tercera y última entrega con las cinco claves finales...

1 comentario:

Maria José dijo...

querido pedja:

Sigue así. Progresas adecuadamente. Pero haber si cambias de tema. pepa