domingo, 14 de febrero de 2010

Hechos para la épica.

Imaginen una esfera, producto de una explosión hace tanto tiempo que ni siquiera pueden imaginar cuánto. Imaginen que esa esfera gira en torno a una bola de fuego dentro de un conjunto de miles de esferas y objetos que a su vez giran y giran sin parar. Imaginen que les echan a vivir en esa esfera y les dicen que les dejan viviendo ahí por un período de tiempo, no para siempre, ¿qué harían?. Sobrevivir, seguir luchando desde luego.

Verdaderamente estamos hechos para la épica. Generalmente, a diario, se nos presentan aquellas situaciones que detestamos que ocurran. ¿Es usted un tímido recalcitrante y odia que se le acerquen los dependientes en las tiendas?. Seguro que cada vez que compra algo tiene un dependiente encima suyo. Por el contrario, ¿se pone nervioso si tiene que esperar una cola?. Con el 100% de seguridad, cada vez que vaya al supermercado le tocará esperar una cola para pagar en caja, cola que, también con el 100% de seguridad, avanzará de forma más lenta que cualquiera de las otras colas de las otras cajas del supermercado. 

Diariamente se nos presentan las situaciones que odiamos que pasen. Sospecho que es otra forma de ponernos a prueba, de superar nuestros límites y ¿por qué?, porque estamos hechos para la épica. Después de haber aprobado una oposición, con mucho esfuerzo y dedicación, generalmente viene un tiempo en el que uno queda desnortado, le viene un cierto bajón porque se quedó sin objetivo, sin meta, sin lucha. Ciertamente estamos hechos para la épica. ¿Cuántos de nosotros nos recordamos con cariño y nostalgia cuando éramos estudiantes y nos las ingeniábamos para divertirnos con nuestros amigos sin tener un duro?.

A menudo, los abuelos ven a sus nietos y piensan en todo lo que les queda por delante, lo que tendrán que luchar en la vida, los miran con condescendencia y hasta una cierta pena, desde luego con fatiga y pereza, ignorando que es precisamente ésa la salsa de la vida. Más que cumplir nuestras metas, nuestros sueños, lo que nos gusta es tener un motivo por el que luchar, ¿por qué?, porque estamos hechos para la épica, para la lucha diaria. 

Cumplir los sueños está muy bien y es muy satisfactorio. No vamos a negar que conseguir lo que cada uno se propone es un privilegio y por lo que nos movemos y levantamos de la cama todos los días. Sin resultados, no haríamos las cosas pero también hay que reconocer que el hecho de conseguir lo que nos proponemos implica una pérdida de objetivos, de horizontes y de territorios por conquistar. Una de mis películas favoritas, "El Tercer Hombre", por no decir mi favorita, expresa muy bien esta idea: 

"En Italia, cuando mandaban los Borgia,  hubo mucho terror, guerras y matanzas pero también fue la época de Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y del Renacimiento. En Suiza pasó lo contrario, hubo 500 años de amor, de democracia y de paz y ¿cuál fue el resultado?. El reloj de cuco".


Que luchen mucho esta semana, están hechos para la épica, no lo olviden, les dejo con la escena en cuestión:

6 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pedja:

Yo creo que es una cuestión innata del ser humano que le lleva a buscar si no nuevos objetivos, si inquietudes. Somos curiosos por naturaleza y quizás resida hay nuestro "interes" en la épica. No sé.

En cualquier caso, fantástico el video.
Un abrazo

Pedja dijo...

Pero si acabo de terminar el post y ya participas Fernando, muchas gracias, tu curiosidad o tu épica no tiene límite y es puntual, muchas gracias como siempre, un abrazo.

Dispersa dijo...

El hombre se deleita en su desazón e inconformismo respecto a su propia realidad.

Si no fuera así, ¿qué sería nuestro día a día, si no un infértil pasillo en el que solo se puede ir y volver, pero no abrir ninguna puerta?

Y por cierto, los relojes de cuco son originariamente alemanes... ;)

Un abrazo
Dis

María dijo...

A lo que resistes persiste, dicen por ahí.!

Yo definitivamente me resisto a vivir fuera de la épica, aunque canse.

Gracias, maravillosopost y peli!

Desde el frío de Colmenar...

Pedja dijo...

Dipersa, gracias por participar, muy buena reflexión, efectivamente siempre queremos lo que no tenemos, por eso lo queremos. Por cierto, a ver si cuentas el origen de los relojes de cuco, me interesa, gracias, un abrazo.

Pedja dijo...

Y lo que pasa conviene, María, gracias por participar, hacía tiempo que no te veía por aqui. Buena frase, me la anoto y sí, el Tercer Hombre es una película maravillosa, mi favorita junto con la italiana "La mejor juventud", aunque hay tantas películas... Abrígate, gracias, un abrazo.