domingo, 18 de abril de 2010

De las crisis de valores y otras nubes de humos.

A menudo escucho que estamos viviendo en una crisis de valores. Los jóvenes ya no respetan a sus mayores, hoy todo vale y el dinero es el bien supremo. Hay guerras por todas partes y las familias se separan. Ya no están de moda valores como la solidaridad, el compañerismo o el sacrificio. Los niños ya no juegan en la calle y mil son los peligros que les pueden acechar hoy.

Sálvese quien pueda, estamos en una crisis de valores y yo me digo, ¿qué ocurría hace 30 años?. Nuestros padres, ésos que, en el mayo del 68, se levantaron contra las guerras, probaron las drogas, bailaron el rock and roll y que, para sus padres, eran unos descerebrados que traían consigo una auténtica... crisis de valores. ¿Y nuestros abuelos?. Mejor no preguntarles a ellos, estaban demasiado ocupados en guerras civiles y guerras mundiales. Si acaso acudamos a nuestros bisabuelos, ésos que empezaron a enriquecerse con la Revolución Industrial y unas condiciones de trabajo explotadoras y misérrimas. 

No, no, fue en el siglo XVIII, cuando no hubo crisis de valores, aunque bien pensado nuestros tatarabuelos vivieron el Despotismo Ilustrado, el todo para ellos pero sin contar con ellos para nada, ni siquiera a la hora de repartir la riqueza. Cada vez que veo el Louvre, entiendo por qué les cortaron la cabeza a los Reyes de Francia, vivían en una permanente crisis de valores...

Acaso fueron nuestros tatatatatarabuelos quienes sentaron los valores correctos, tal vez digo, los que sobrevivieron a la Santa Inquisición y a las cazas de brujas, al sistema feudal y a la división social en castas, al sálvese quien pueda de los bárbaros o de los romanos o de los bárbaros romanos fueron los que vivieron sin crisis de valores. "Bueno, bueno, todo eso está muy bien, te has ido a la macrohistoria, donde es indudable que el hombre ha mejorado pero eso no quita que no estemos en una auténtica crisis de valores, eso se nota en las familias, en las microhistorias", se me podría rebatir.

¿Y cuándo no fue así?. "En mi época, en mi época". Vayamos a la microhistoria. Hoy en día, es un hecho que hay menos discriminación por razón de sexo, enfermedad, color o religión que antes. Los padres, en su gran mayoría y cuando menos en la misma proporción que antes, se desviven por sus hijos que, en unos años, denunciarán que nos encontramos en una auténtica crisis de valores, no "como en su época". A los mayores antes no se les "abandonaban" en residencias me dirás, pero es que nates no se vivía hasta los 90 ó 100 años y no precisaban de cuidados especializados como sí se requiere ahora, más que "abandono" yo hablaría de cuidados.

"Antes las familias se separaban menos, el concepto de familia no estaba en crisis". ¿Qué concepto de familia?. El del padre de familia que hacía y deshacía y donde la mujer tenía que aguantar en casa, dependiendo económicamente del marido. Cuántos señores tenían queridas y no pasaba nada, la mujer tenía que aguantar. Ahora si estás con alguien es porque quieres y si te separas es porque no estás bien, antes daba igual, qué queréis que os diga, me parece más honesto y sincero ahora, y más valiente también. "No, pero es que no había malos tratos". No es que antes no se denunciaban tantos, querrás decir. 

Hoy en día, siguen funcionando los hospitales, a diario hay historias que nos conmoverían si las escucháramos, que hablan de la bondad del ser humano, también las hay que nos escandalizan pero no somos tan malos como nos pensamos que somos. Tampoco somos tan buenos. Es cierto que vivimos una crisis de valores, tiempos de lealtades débiles y de consumismo desaforado. Igual es pesimista decirlo pero siempre fue así, o quizás, lo que es más correcto, siempre hubo un lucha entre los valores y sus crisis, entre héroes y villanos, y nosotros en medio. "Estás generalizando", bueno amigo empezaste tú, al decir que vivimos en una crisis de valores...



6 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pedja:

Magnífica reflexión. Como apuntas es cierto que teóricamente estamos mejor que nunca y que hay más libertades, todo es más razonable etcétera. Pero para mi hay un matiz importante. El de la oportunidad. Nunca como hasta ahora hemos tenido la oportunidad de corregir la crisis de valores al estar en teoría en un mundo más democrático, con más información y más conocimiento. En definitiva, más posibles. Sin embargo todo esto creo que no lo estamos utilizando adecuadamente. Por supuesto que también hay mucha más gente que antes que tienen unos valores sólidos, pero para mi, la proporción no está equilibrada ni de lejos y por eso sí creo que existe la crisis de valores. Un tema para hablar horas y horas.

Me encantas estos post que nos hacen darle vueltas a la cabeza.
Un abarzo

Pedja dijo...

Interesantísimo comentario Fernando. Efectivamente, ahora es el mejor momento de la historia para darnos cuenta de la oportunidad que tenemos para dejar de lado la crisis de valores. No creo que se consiga de hoy para mañana, hemos necesitado 2010 años para estar donde estamos, igual precisamos otros 2010 años para que esa proporcion de la que hablas este dada la vuelta y otros 2010 años para que no haya villanos.

Tendremos que cuidarnos mucho para llegar a dentro de 4020 años, pero a ver si algún día podemos llegar a ver que no hay crisis de valores, uchas gracias de verdad, me ha encantado el comentario, un abrazo.

MaS dijo...

Hola Pedja,
en mi humilde opinión,siempre tendremos una piedrita en el zapato(los humanos somos naturalmente inconformistas, exigentes y dañinos)...lo cual no obsta para que tambien, en nuestro afan de crecer, de mejorar...pretendamos revisar los valores que entendemos debemos de aplicar ahora, y luchemos para que así sea, pero te adelanto que éstos no serán válidos en la sociedad de mañana y, otra vez nos veremos abocados a una revisión de los mismos otra vez.
Lo que vale hoy...no sirve para mañana. Esto tambien lo hemos aprendido a lo largo de la historia.
Estupenda reflexión.
un saludo,
M.

Joana dijo...

Hola, Pedja :)
Acabo de descubrir tu blog a través del de Pilarmandl (lo añado a mis favoritos).
También a mí me gustan las reflexiones que invitan a su vez a pensar, y eso hacen ésta tuya (aún no he explorado mucho en el resto de tu blog) y los comentarios que te han hecho. Si me lo permites, añadiré también yo algo: En el griego original, crisis significaba entre otras cosas “ruptura”, “elección” y “juicio”; la crisis es una situación de ruptura (con algo anterior, por ejemplo) que nos obliga a reflexionar, elegir y decidir. Y, qué duda cabe, situaciones que encajan en esa descripción las hay, las ha habido y las habrá hasta decir basta, para nuestro bien —dicho sea de paso— como especie, como conjunto de organizaciones sociales y como individuos.
Hasta la próxima :)

Pedja dijo...

Grandísimo comentario MaS, que da lugar a un nuevo post, lo que vale hoy no sirve para mañana, me lo anoto, muchas gracias como siempre, un abrazo

Pedja dijo...

Bienvenida al faro Joana, muchas gracias por participar. Ya ves, a veces, me da por pensar y veo que no soy el único, enhorabuena por tu blog, un cordial saludo.