domingo, 31 de octubre de 2010

Del extranjero y otras zonas de comfort...

¿Saben cuál es una de las primeras palabras que uno aprende en Londres?. "Scaffolding", sí sí como lo oyen. Uno llega a Londres y empieza a ver la palabra "scaffolding" por todas partes. "Scaffolding" por aqui, "scaffolding" por allá. 

Nada más llegar a un sitio que no es tu país y donde vas a pasar un buen tiempo, uno es una esponja, lee todos los carteles, cualquier información es importante. Bajas del metro, coge el periódico gratuito que reparten, trata de ser uno más, no un turista. ¿Qué es un "direct debit"?. ¿Cómo me abro una cuenta corriente?. Necesitas tener un contrato de algo, de luz, de teléfono, de gas, de lo que sea, algo que demuestre que tienes un domicilio. ¿Cómo tener un contrato de gas?. Bueno necesitas una cuenta bancaria. Bien por ahí no avanzamos mucho. Sacas las basura, al día siguiente sigue ahí, acabas de aprender que no todos los días se recoge la basura. Cambia, adáptate, escucha, no estás en tu barrio, mira otra vez la palabra scaffolding por ahí...

Y así pasan dos meses y, de repente, viene un amigo de Madrid que va a vivir en Londres. No te preocupes, le tranquilizas, la basura se saca los martes y por cierto "scaffolding" lo vas a ver por todas partes... Ya sientes que eres de Londres, tu zona de comfort ha crecido, empiezas a no leer todos los carteles, sólo los que te interesan.

Inmediatamente después pasan dos años. Tu amigo que acababa de llegar a Londres regresa de nuevo a Madrid, no quiere. Ahora siente que volver a Madrid es salir de su zona de comfort, su casa está en Londres. Ignora, una vez más, que la aventura ha vuelto a comenzar y que eso es muy bueno. Que, además, la aventura esta vez está allá donde siempre se crió. Y tú sigues a lo tuyo. Los taxis de Londres son mejores que los de Madrid pero Madrid tiene el aeropuerto mucho más cerca...

Y pasa otro año. Eres tú mismo el que vuelves. Tus amigos han cambiado, no estabas el día que quedaron para ir a ese pueblo tan bonito, cómo se rieron en esa cena que tuvieron. Por cierto, cerraron el parque de toda la vida, están haciendo un aparcamiento subterráneo. Empiezas a leer todos los carteles, empiezs a volver a tener el mapa del metro de Madrid en tu cabeza, te olvidas del de Londres. Cambia, adápate, escucha pero, en realidad, nada ha cambiado... pasados los dos primeros meses de tu  vuelta, empieza a crecer tu zona de comfort, has vuelto a casa, por esta vez...  Te das cuenta que los cambios no son tantos, que enseguida debes adaptarte, no hay tiempo para más, hasta la próxima. Por cierto, "scaffolding" significa andamio.

8 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pedja:

La incertidumbre y la curiosidad van desapareciendo a medida que aumenta la confortabilidad. Para mi la zona de confort hablando de lugares tienen poco que ver con el espacio físico y sí con las emociones que me produzca la zona.

Uno, al final, es de donde encuentran acomodo sus emociones, y en este sentido, tengo la suerte de ser de muchos sitios, aunque me cueste leer los carteles, me pierda o tenga que dar de alta el gas.
Un abrazo

Rocío dijo...

Jo, yo estuve viviendo 1 mes en Londres y no vi esa palabra...debo de ser muy despistada! jajaja.
Muy buen blog. Un placer leerte.
Saludos

Pablo Gallego dijo...

Muy bueno, como de costumbre. Y yo sigo echando de menos a Londres... Un abrazo.

MARTA dijo...

Cómo me he reído con las primeras líneas, me ha recordado a los primeros días de vivir en Edinburgo, mi amiga Mónica me enseñó el significado de scaffolding y además me dijo que no tiene plural, precioso post

Besos

Pedja dijo...

Querido Fernando, gracias como siempre. Me ha encantado tu comentario y la idea de que uno no ha de sentirse cómodo para sentirse que perteece a un sitio, efectivamente son las emociones las que nos atan a los sitios, no las comodidades, un abrazo.

Pedja dijo...

Muchas gracias Rocío y bienvenida al faro del fin del mundo. No te preocupes si no viste la palabra en cuestión. Estoy convencido de que también es un buen síntoma, significa que no tenías mucho tiempo para irte fijando en los edificios sino que ibas ilusionada y centrada en tus cosas, gracias por participar, y gracias por la buena crítica¡¡¡¡,

un cordial saludo.

Pedja dijo...

Querido Pablo,

Era obvio que me refería a ti cuando hablo del amigo que viene a Londres. Me dejó pensando la frase que en un pub en Londres me soltaste en una ocasión y que venía a decir que cada vez que volvías a Londres era cuando te sentías en casa a pesar de haber vivido toda la vida (y actualmente) en otra ciudad. Espero vernos pronto, un abrazo amigo. y gracias¡¡¡

Pedja dijo...

Bueno Marta qué bien que te hayas reído, una de las cosas que más odio del faro del fin del mundo es el tono solemne y categórico que en muchas ocasiones tengo la sensación de haber adoptado cuando releo los posts, como si supiera de algo para poder opinar. Scaffolding Marta, por todas partes y ahpra con los JJ.OO de 2012 más. Edimburgo, qué maravilla Marta, gracias¡¡, besos¡¡¡