domingo, 24 de abril de 2011

Si quieres vivir feliz, vive con angustia.

Dedicado a todos los economistas que auguran décadas pérdidas para la economía...

Hoy he sido feliz, hoy un amigo me ha invitado en el trabajo a comer lentejas que hizo ayer. Correspondía a una invitación a lentejas que le hice yo hará ya dos meses. Hoy he sido feliz porque hace buen tiempo y he sabido arreglar el router, he vuelto a tener internet en casa y he encontrado tiempo para escribir este post. Hoy he sido feliz porque el jardinero que tenemos en la empresa ha plantado tomates en el jardín para nosotros.

Si quieres vivir feliz, vive con angustia. No des nada por normal. No es normal que comas todos los días, 3 veces al día y escogiendo. No es normal que puedas andar, que el bus funcione y que la Tierra siga dando vueltas. Declaraba hace poco un alto directivo de la central de Fukushima que ni siquiera se les había ocurrido pensar que podían enfrentarse a un tsunami y ése fue el error. Espera la tragedia, el accidente, el conflicto, si quieres vivir feliz, vive con angustia.

No des por seguro que ganes todos los meses 800 euros, mucho menos esperes ganar 1500 euros o que tu salud te respete todos los días. Sí, ya sé que no es una perspectiva muy motivadora pero quizás mañana los supermercados no estén rebosantes de mercancías. No te acostumbres a ver un mercado lleno. Los mercados así son una verdadera fiesta. Que haya pescados, frutas o verduras todos los días es un milagro. ¿Sabes hacer el aceite de oliva?. No, pues valóralo, acapáralo como un tesoro por si se mueren todos los que saben hacerlo.

Si quieres vivir feliz, vive con angustia. No des nada por normal, no te adaptes, cambia en todo momento. No te compares a nadie. Si tienes un Toyota no te fijes en que otros tienen un Mercedes, valora tu coche como lo que es, un milagro. ¿El móvil de hace 8 años?. Guárdalo, recuerda la ilusión que te hizo el primer día que lo usaste. ¿Por qué ya no te gusta?. Te acostumbraste a él.

No es normal que una persona te quiera todos los días. No te acostumbres a tu mujer,  mañana puede haberte dejado, no te compares ni compares a nadie con otros. ¿Por qué si es domingo no te cuesta levantarte y si es lunes te cuesta levantarte?. Te acostumbraste a tu trabajo, en un país que tiene un 20% de paro, ole tus huevos. No crezcas, cambia.

Me llamo Richard Easterlin y mi principal tesis es una paradoja, la paradoja de Easterlin. Defiendo que más riqueza no supone más felicidad, el dinero es importante para ser feliz, pero para ser feliz no basta con tener cada vez más dinero. A partir de ciertos niveles básicos, es mejor no fijarse en tener más dinero sino en no acostumbrarse a lo que se tiene ni en compararse con otros. El dinero es importante para ser feliz tanto como tener amigos, familia, tiempo libre, salud o las lentejas que me zampé con mi amigo o los tomates que me comeré allá por junio con el jardinero, si es que llegamos a verlos... 



2 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Brillante y certero Pedja. Eso de acostumbrarse a las supuestas certezas suele ser el origen de los disgustos.

Genial. Un abrazo

Pedja dijo...

Muchas gracias Fernando. Lo que es cierto es que tarde o temprano nos tomaremos algo y debatiremos, un abrazo.